Cinco símbolos que te ayudarán a mejorar tu vida social

Cinco símbolos que te ayudarán a mejorar tu vida social

Prawny

Las personas tímidas, las introvertidas, las personas con fobia social, las personas con miedo a la gente y las personas con escasas habilidades sociales… suelen ver su vida social truncada por su falta de habilidades sociales y por su falta de buen trato con sus semejantes. No todas las personas introvertidas suelen tenerle miedo a la gente y miedo a las situaciones sociales. Algunos introvertidos simplemente deciden estar solos a pesar de que podrían estar con gente, porque ellos son así, les gusta la tranquilidad, lo predecible, lo solitario… Pero sí hay mucha gente, sobre todo de tipo introvertida, pero también de tipo extrovertida, que tiene una vida social muy mala y por eso se alejan de la gente, aunque ellos desearían salir más con gente, estar más con amigos, con amigas… Por eso, en este artículo vamos a exponer cinco símbolos que nos harán pensar, y estos pensamientos nos ayudarán a mejorar nuestra vida social.

Cinco símbolos para transformar nuestra vida social a mejor

1. El águila y la serpiente

Una vez un hombre vio un águila volar por los cielos. Ese águila parecía un águila normal, como otro cualquiera. Pero el águila, de repente, empezó a bajar a tierra, y al final se posó delante de las narices del hombre que lo observaba. Había algo extraño en el águila: parecía que de alguna extraña forma, una serpiente había conseguido enroscarse en el águila, y así, había viajado por los cielos acompañando al águila. Este animal es todo uno: el águila y la serpiente. El águila es el símbolo de la bravura, de la fuerza, de la voluntad, del orgullo, del reponerse a la derrota, de la valentía… Y la serpiente es el símbolo de la inteligencia, de la astucia, de la planificación, del análisis, de la mente… En nuestra vida social, tenemos que regirnos por el símbolo del águila y de la serpiente a la vez, y debemos de ser por un lado águila, fuerza, valentía… y por otro lado, y a la vez que somos águila, debemos de ser serpiente, personas que planifican, que son inteligentes… y que luego ponen esa inteligencia al servicio de la acción, volviendo de este modo al águila desde la serpiente.

2. Videojuegos arcade y videojuegos de rol

Recuerdo el espanto que me causó la primera vez que yo jugué en mi vida a un videojuego de rol. Era ni más ni menos que el Final Fantasy VII, que me había llamado la atención debido a su marketing y a su estética manga poderosísima y épica… Pero cuando lo metí en mi consola… yo dije “pero… ¿qué mierda es esta…?”. Yo estaba acostumbrado a jugar a juegos arcade, del tipo del Super Mario Bros y similares, que son juegos que los pones, coges el mando, y te diviertes de forma inmediata… Pero en un juego de rol como el Final Fantasy VII, eso no es así: ahí tienes que profundizar, tienes que aprender, tienes que dedicarle unas horas a aprender… hasta entonces no te divertirás… Al final, nos quedan dos grandes conceptos de videojuego: por un lado, los juegos arcade, que te dan diversión inmediata pero superficial; y por otro lado, los juegos profundos, como los de rol, que no te dan diversión tan inmediata, pero a cambio es una diversión más a largo plazo y más profunda. Con las personas a veces pasa lo que con los juegos arcade y de rol: hay personas que son como los juegos arcade, superficiales, te divierten desde el primer segundo… pero te cansan en no mucho tiempo; y luego hay personas que son como los juegos profundos, que de primera no parecen tan divertidos, pero que luego dan mucho juego a largo plazo cuando descubres su profundidad. De este modo, las personas más introvertidas no deben de sentirse peores que las personas más divertidas e inmediatas. Simplemente tienen que aprender a descubrir sus diferencias respecto a las demás personas más inmediatas pero superficiales… eso sí, sin renunciar a intentar ser también un poco más inmediato y a abrirse más a los demás.

3. El caballero y el dragón

Los dragones dan mucho miedo… Había una vez un dragón que vigilaba un enorme tesoro. Y un caballero había sido mandado por su rey a arrebatarle al dragón tan magnífico tesoro. Pero cuando el caballero llegó a la guarida del dragón, y vio a la bestia, se paralizó. Y así, aunque parezca mentira, el caballero pasó años enteros. Miraba al dragón desde su escondrijo y no se atrevía a atacarlo. Y tampoco se atrevía a volver a la corte por miedo a ser condenado por el rey por haber desobedecido y por haber sido tan cobarde. En nuestra vida social, a veces nos pasa esto, nos quedamos paralizados ante el miedo que nos da las interacciones sociales y las situaciones sociales, y así pasan años en los que no disfrutamos de nuestra vida social, no salimos con chicas, no vamos a sitios a donde hay gente para pasárnoslo bien… Al final, aunque llevemos años así paralizados, tenemos que sacar valor de donde sea y dar al fin los pasos que nos conducen a donde está ese dragón. Al final ese dragón no es tan fiero como lo pintan… aunque nos de mucho miedo (hablando de dragones, en mi novela La Reina de los Hielos, sale un “dragón”, y lo pongo así entrecomillado porque es un dragón un poco raro, pero este sí acojona como pocas bestias…)

4. El amante rechazado

Había una vez un amante que iba triste por los rincones debido a que su amada lo había rechazado. Él lloraba y lloraba, mientras pensaba cosas como “no soy un hombre atractivo”. Un día, este amante abatido se encontró con un viejo amigo, y el amigo iba acompañado de su dulce novia. El amante y el amigo se pararon a hablar, y el amante recalcó ante el amigo que era una persona afortunada porque él sí había conseguido ser aceptado por su amada. Pero el amigo se extrañó, y le dijo al amante abatido que él había sido rechazado muchas veces, pero que eso no había sido impedimento para que él hubiese seguido cortejando mujeres interesantes y trabajándoselas, hasta que al final, un día consiguió encontrar el amor correspondido de una hermosa doncella. Las personas insociables se toman el rechazo como que “no valen”, pero estudios científicos avalan que el rechazo es común y habitual, incluso entre personas valiosas y populares. De hecho, las personas que más éxito tienen en sociabilidad, en amor… son personas que saben bien que el rechazo tanto social como amoroso es habitual, y que no se dejan desanimar por ello. Tenemos que aprender que el rechazo es habitual y que afrontarlo adecuadamente es la clave para una vida social y sentimental plena.

5. El Señor de las Moscas

Había una vez un chico tímido. Era el primer día de colegio de este chico tímido. Y resulta que no fue bien: la profesora le preguntó algo a este chico tímido, y el chico tímido no supo responder, empezó a tartamudear, al final todos le miraron raro y con inquietud. Él salió corriendo y horrorizado de la clase, y pensó que nunca en su vida se iba a recuperar de aquél trauma. Él pensó que era normal que después de ese trauma los demás siempre se reirían de él. Él no sabía que las personas extrovertidas olvidan un trauma como ese en cuestión de un par de minutos, pero como él era introvertido, ese trauma podría rememorarse en su cerebro durante toda la vida… Y así, sus compañeros lo pusieron fama de “bobo” y de raro, y todos se reían de el. Toda la clase se metía con él, y él perdió la autoestima, y se creía el peor chico de la Tierra. Todo esto llegó a oídos de uno de los profesores del chico tímido, que le recomendó leer un libro llamado El Señor de las Moscas. El chico tímido leyó el libro, y cuando lo terminó, se dio cuenta que la propia naturaleza humana tiende a buscar chivos expiatorios y personas a las que atacar sin motivo ninguno (o por motivos absurdos) con el fin de cohexionar la unidad del resto del grupo. El chico tímido se dio cuenta de que no era en absoluto más bobo o peor que el resto de sus compañeros. Pero había tenido la mala suerte de caer en el papel de chivo expiatorio. Pero él se dio cuenta que si aprendía a sacudirse de encima ese papel de bobo o de chivo expiatorio que le habían colgado sus compañeros, detrás de ese arbitrario papel que le había tocado jugar, había una persona que podía ser tan valiosa como la que más, y aunque fuese tímida, todo el mundo tiene defectos y no es ni mucho menos el peor defecto que puede tener una persona el ser tímido. En nuestra vida social, tenemos que tener claro esto: la gente puede atacarnos, puede no aceptarnos… o lo que sea. Pero eso no significa que nos pase nada: simplemente es parte de la condición humana que así crea superficiales vínculos de comunidad. Los tímidos comúnmente lidian mal con esta condición humana, no saben defender su nombre de la mala fama que los intentan poner los demás con el fin de convertirlos en chivos expiatorios. Pero los tímidos tienen que aprender a combatir al Señor de las Moscas, tienen que ser más luchadores, tienen que salir a la calle y afrontar las miradas, los miedos…

Como terapia para mejorar nuestra sociabilidad, recomendamos nuestro e-book Los Pilares de la Seducción

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • La paradoja de las personas con timidez 2 (símbolos del miedo) (9)
  • Introvertidos y extrovertidos (8)
  • Cómo aprender habilidades sociales (8)
  • Los diez grandes errores que he cometido al buscar pareja (segunda parte del 6 al 10) (7)
  • Reflexiones sobre el éxito social y el fin de la fobia social (7)
  • Comments

    • Anibal dice:

      Hola Erik360.
      Estuve buscando cual regalo es el ideal para una mujer en planes de conquista y me topé con un vídeo de una chica que explica porqué no hay que regalar flores. jajajaja
      Básicamente dice que no hay que parecer taaaan necesitado!!
      Quizás puedas escribir algo relacionado maestro de la seducción.
      Saludos,
      Anibal

      • Erik360 Erik360 dice:

        Pues a lo mejor puedo hacer algún artículo al respecto más adelante, pero como te corre prisa, te digo algo: pues digamos que hay distintas estrategias a la hora de hacer regalos a chicas:

        1. Ser un caradura (regalar una consola que vas a usar tú)
        2. Ser un pijo (regalar algo caro y elegante porque es caro y elegante)
        3. Ser un necesitado (regalar cosas caras porque te crees que así vas a llevártela al huerto)
        4. Ser funcional (regalar algo que la chica o el chico necesite)
        5. Ser aventurero (regalar un equipo de escalada…)

        Quiero decir, que hay muchas estrategias… Efectivamente lo de regalar flores debe de entenderse como una acción algo arriesgada porque no disimulamos mucho el interés (y a veces tenemos que disimular el interés por que así aumentamos la sensación de deseo hacia nosotros de la otra parte). Yo aconsejo la estrategia de ser natural, yo lo que suelo hacer es averiguar algo que le pueda gustar a la chica, con preguntas, con una pequeña investigación… y a partir de ahí elegir un regalo más o menos sobre seguro. Aventurarnos a regalar algo a ciegas o siguiendo estrategias dudosas es arriesgado. No nos debe de preocupar que la chica crea que hemos sido prácticos, porque a pocas les gustan los románticos empalagosos, frente a tópicos, por eso lo de las flores mejor para cuando ya esté consolidada la relación, y no muy habitualmente porque caemos en el empalago. A las mujeres las gustan los hombres equilibrados así que debemos de hacer regalos equilibrados, no excentricidades. Y para ello nada mejor que ser sencillo y regalar algo que sabemos que la chica necesita y que sabemos que le va a gustar (no hace falta gastarse mucho, aconsejo unos 10 – 20 euros).

        A ver, a los demás lectores, no contesto dudas de carácter personal, pero Anibal es un lector antiguo y por eso hago la excepción…

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>