Cómo cambiar de mentalidad

La mente humana puede ser muy poderosa. Aunque hay que advertir antes de nada, que no todo es mente. Más que eso, el mundo en el que habitamos está compuesto de mente y materia. Y eso quiere decir que la mente es la mitad del pastel: la otra mitad es el estrato real de lo que existen a nivel físico. Eso quiere decir, que nadie puede sustentarse puramente en la mente, como han pretendido algunos falsos gurús de la autoayuda, de intentar vivir sólo de su propia energía vital sin ingerir alimento. Todos ellos ya están en el cementerio o en la comisaría por estafa. La mente es sólo la mitad del pastel: la otra mitad es el duro estrato físico que nos sustenta. Para poco le servirá a nadie tener una mente muy poderosa si no tiene para comer. Pero aún así, una vez que hemos insistido en que la mente no es autosuficiente (y necesita el poderoso estrato de la materia que la sustenta), en este artículo vamos a aprender que la mente, incluso sin ser el 100% de la realidad (como insisten los falsos gurús de la autoayuda, con consecuencias nefastas para los que los hacen casos) puede controlar una parte importante de nuestra realidad, hasta el punto de hacernos mejorar en algunos de los problemas que nosotros tenemos. En este artículo, cómo cambiar de mentalidad.

Las distintas mentalidades y sus efectos secundarios

Por tanto, la mente no lo es todo… ¡pero sí es mucho! En la historia de las ideas se estudia las distintas mentalidades humanas que han existido en todos los tiempos. Quizás a nosotros nos choque la mentalidad medieval, que decía que esta vida no servía para nada y que no merecía la pena dedicarle tiempo a hacer cosas aquí abajo por el mero motivo de disfrutar de la vida terrenal: a cambio, teníamos que centrar nuestros esfuerzos en hacer acciones que nos santificasen para así ganarnos la vida después de la muerte. A día de hoy, esta mentalidad ha cambiado tanto que incluso hasta los propios católicos y cristianos tienen que admitir que esta vida tiene sentido por sí misma y no es sólo un campo de experimentación para ver quien entra en el cielo y quien no.

Pero lo más interesante de las mentalidades, es que tienen consecuencias sobre nuestra vida. Por ejemplo, siempre se ha dicho que España quedó atrasada respecto a los países europeos, debido a que en España se mantuvo esa moral “beata” y que miraba más al “más allá” que al aquí y al ahora. A cambio, en países como Francia (a pesar de su catolicismo), Alemania, Inglaterra… se impuso una moral que hacía más hincapié en el progreso sobre La Tierra, y que se desinteresaba más de lo que pasase después de la muerte. Y claro, Francia, Inglaterra, Alemania, Holanda… con esta moral más “terrenal” y menos “divina”, pudieron conseguir importantes avances en ciencia, en sociedad, en mejorar de la calidad de vida… En cambio, la católica y conservadora España se atascó porque tenía una mentalidad medieval y con los ojos puestos en el “más allá” en vez de tener una moral que se despreocupase más del “más allá” e incidiese en lo importante que es prosperar en esta vida terrenal.

Como vemos, la mente humana, aunque no sea todo como ya hemos dicho, puede tener una importante repercusión sobre nuestra vida. Y es que, comúnmente la mentalidad que nosotros tenemos, nos puede jugar malas pasadas, al modo de que la moral conservadora de la España de la Edad Moderna, sentó muy mal a España e hizo que España adquiriese un retraso de tres siglos enteritos respecto a los países del centro y del norte de Europa, retraso que sólo se ha redimido en las últimas décadas y que aún arrastramos en parte.

Cómo cambiar de mentalidad

Por ejemplo, las personas tímidas pueden tener la “mentalidad” de que ellos son raros, de que la sociedad no les acepta, de que nunca van a conseguir tener una vida como los demás… La mentalidad afecta positiva o negativamente a las personas, igual que puede afectar positiva o negativamente a los países y a las sociedades. Pero ¿y cómo cambia esta mentalidad? Y ¿cómo sabemos qué mentalidad nos conviene más para nuestra vida en los distintos ámbitos?

Cambiar la mentalidad progresivamente

La mentalidad cambia progresivamente. Digamos que si yo me machaco los días enteros la cabeza con la idea de que mi religión es la mejor y que el que no siga mi religión es un hereje y un “pecador” y que se merece hasta la muerte por ello… Y además me apunto a grupos radicales de integristas religiosos, me hago amigos de personas que piensan de esta forma, me empiezan a machacar por todos los lados con estas ideas integristas… al final mi mentalidad, que al principio a lo mejor era más moderada y más tolerante, se va cambiando, para mal, y termino con la idea de que mi religión es todo y es un deber para mí ayudar a que mi religión sea obligatoria para todos, incluso pensando en dañar físicamente a los que no aprueben esta absurda creencia mía. Así se crean los fanáticos religiosos, que como digo, se crean.

Agraciadamente, el ejemplo puesto es un ejemplo malicioso. Hay muchos ejemplos mucho más positivos de personas que tenían problemas, y al ir cambiando “el chip”, su mentalidad, esos problemas van mejorando, porque en parte se basan en distorsiones cognitivas creadas debido a que yo tenía un tipo de mentalidad que no me convenía respecto a algún tema concreto.

Yo por ejemplo, he ido solucionando los problemas que yo tenía, como mi fobia social y mi timidez extrema, debido al cambio de perspectiva en mi visión del mundo. Pero este cambio de mentalidad también puede venir muy bien para personas que tienen otros tipos de problemas, como depresión, problemas de autoestima, problemas familiares… El cerebro es plastilina, y algunos problemas se pueden solucionar remoldeando nuestra visión del mundo. Para terminar, pongo una pequeña lista de algunos problemas que tiene la gente, y que se suelen deber a su perspectiva y a su mentalidad errónea.

Cuatro problemas resueltos con un cambio de mentalidad

1. Timidez y falta de autoestima

-Mentalidad negativa: soy raro.

-Mentalidad positiva: soy uno más, con sus cosas buenas y sus cosas malas, como todos.

-Transición de la mentalidad negativa a la positiva: nos vamos dando cuenta que los demás también son “raros” porque no hay nadie normal, y así empezamos a aceptarnos como uno más, con sus peculiaridades igual que todos los demás tienen sus peculiaridades.

2. Depresión y sentimiento de cercanía de la muerte

-Mentalidad negativa: voy a morir porque sufro.

-Mentalidad positiva: muchas veces el sufrimiento no significa la muerte si no la transición.

-Cambio de la mentalidad negativa a la positiva: vamos dando pequeños pasos que nos van ayudando a conectar con los demás, después de tanto tiempo de dolor: vamos saliendo poco a poco de casa, vamos hablando más con la gente, vamos apuntándonos a cursos que nos permiten conectar con los demás… Y así nos unimos a las energías y a las ganas de vivir de los demás y nos vamos recuperando de nuestra depresión.

3. Problemas amorosos

-Mentalidad negativa: ese chico o esa chica no me quiere

-Mentalidad positiva: el amor es un proceso de descarte, y al igual que yo puedo descartar, a mí me pueden descartar.

-Cambio de la mentalidad negativa a la positiva: nos vamos dando cuenta que el amor tiene algo de ir por una galería de arte buscando entre los cientos de cuadros uno que nos guste y que nos llene de verdad… Así, nos damos cuenta que al final, hay muchos cuadros que nos gustan, y que si uno no lo podemos comprar por que ya esté vendido o por que se nos valla de presupuesto, siempre habrá otro que nos guste tanto o más que ese y que sí esté a nuestro alcance.

4. Problemas de dependencia de Internet y de las redes sociales

-Mentalidad negativa: esa chica de la red social de amor no me ha aceptado mi solicitud de amistad.

-Mentalidad positiva: Internet es más falso que un billete de 7 euros y no debo de confundir Internet con mi verdadera vida social, con la gente que conozco de verdad y con la que quedo de verdad.

-Cambio de la mentalidad negativa a la positiva: se trata de darnos cuenta que Internet es una herramienta que solo beneficia nuestra visa social si lo usamos como mapa y como herramienta de aprendizaje (este blog es para aprender). Se sabe a ciencia cierta que es mucho más difícil conseguir pareja por Internet; que hacerlo en el mundo real. Aunque sí podemos usar Internet para “rastrear” sitios del mundo real en donde podamos conocer gente. Es más: ayer leí un artículo sorprendente: usar Internet para buscar trabajo, podría parecer una forma de buscar trabajo estandarizada y muy aceptable… pero hay estudios que dicen que es escasamente eficiente, y los mismos estudios, aconsejan ir empresa por empresa, o con el teléfono, intentando averiguar si necesitan a alguien y haciendo contactos personales (y reales, nada de Internet) que nos darán de buen seguro esa oportunidad laboral que necesitamos. La mejor forma tanto de encontrar pareja como de encontrar amigos como de encontrar trabajo, es “hacer contactos”, y para eso Internet sobra… o mejor: podemos usar Internet como sistema de información, ver donde puedo apuntarme a un curso para conocer gente; ver donde hay una quedada para ir a patinar; ver donde hay una empresa en la que me gustaría trabajar…

Para ayudar a realizar este cambio de mentalidad y tener una mentalidad más adecuada al tiempo actual, aconsejamos nuestro ebook De Poco Sociable a Seductor y nuestro coach por email.

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