Cómo cortejar a una mujer

El cortejo en la especie humana no es tan distinto que el cortejo en otras especies distintas. De alguna manera es casi siempre igual: un macho se acerca a una hembra como que no quiere la cosa, con la excusa más tonta como pedirla un cigarro… Y la hembra que sabe que el macho ni siquiera fuma pues se las empieza a ver venir y a intentar alejarse del macho con tan claras intenciones… pero a su vez la hembra duda y piensa algo así como “¿y si este es un macho que me pueda convenir…?”. Y la hembra sigue dudando y le dice al macho que si quiere un cigarro pues que se lo compre y que la deje ya en paz, a la vez que el macho empieza a mirar con ojitos de cordero degollado a la hembra y esta ahora cambia de opinión y entonces ya no sabe si debe de salir corriendo y revoloteando como una perdiz hembra que huye de los machos pesados; o ese chico que quiere el cigarro en el fondo le está echando agallas lo que puede ser una buena demostración de que tiene valor y de que puede ser un buen candidato para engendrar los hijos de la mujer que ni siquiera fuma, y que aunque al final se puso histérica cuando vio a otro moscón que se intentaba arrimar a ella, después vio que ese “moscón” parecía interesante y que incluso había aguantado el rechazo más rotundo con gran fortaleza. En este artículo, cómo cortejar a una mujer.

Dos puntos fundamentales sobre el cortejo en la especie humana

Hay una disimetría evidente en el cortejo humano, exactamente igual que en el cortejo en otras especies animales: normalmente ellos atacan y ellas salen corriendo… Así pasa en especies que van desde la perdiz roja hasta las gallináceas de las estepas africanas… Y en el hombre esto es parecido: ellas normalmente se alejan, y son ellos lo que le tienen que echar agallas e ir a por ellas. Por eso a los hombres el rechazo nos parece algo tan malo: quizás lo que nos esté diciendo la hembra es que no valemos; pero quizás sólo es una prueba, y los hombres que mejor toleren el rechazo serán los que, por insistencia, más liguen.

De pequeños se nos enseña el igualitarismo en hombres y mujeres. Desde este blog apoyamos la igualdad económica y social entre hombres y mujeres: pero sabemos que en temas se cortejo no hay simetría.cómo cortejar a una mujer A los chavales más tímidos de 15 o 20 años o más se les escapan un montón de posibilidades de conocer a chicas, sólo porque les han metido en la cabeza de que no hay que “molestar a la gente”, y que no hay que acosar a las mujeres. Y es cierto: una cosa es el acoso; y otra el cortejo. No es lo mismo el dulce juego siempre pautado del cortejo (aunque sea un juego arriesgado); que la estupidez y la mente cuadriculada del acosador con sus acciones quizás valerosas, pero a su vez faltas de inteligencia emocional. Estos dos puntos son muy importantes a la hora de ver cómo funciona el cortejo en la especie humana:

1. Son los hombres los que tienen la iniciativa de atacar; y las mujeres las que tienen la iniciativa de “defenderse”.

2. Y no es lo mismo cortejar que acosar: en el primer paso somos arriesgados pero sutiles; en el segundo caso somos arriesgados pero sin inteligencia emocional.

Qué quieren las mujeres

Las mujeres que no tienen novio quieren novio; las que tienen novio por lo general, no quieren cambiar de novio. A la hora de que nosotros como machos humanos iniciemos el cortejo de una mujer, es fundamental detectar cuales quieren novio porque no tienen novio. A veces no es difícil: por ejemplo, los sábados por la noche, las discos están llenas de chicas que van con amigas o amigos, y que no tienen novio. Esto no es difícil de saberlo porque las chicas con novio por lo general no salen los sábados por la noche, salvo de la mano del novio. Pero a veces sí nos encontramos a chicas con novio que salen de fiesta a las discos. Por eso la mirada es fundamental, y la intuición del macho que “ataca” también. Con la mirada elegimos el blanco, y es muy normal fallarlo, porque te rechace, porque se ría de ti… o porque te ignore. Eso es una prueba de fuego para el macho: que no le afecte el rechazo. Para maximizar las posibilidades de éxito, nada mejor que trabajar la mirada y los gestos con nuestro cuerpo, darle a la chica miradas una tras otra, y ver cómo reacciona esta. Normalmente la mirada es fundamental, y una mirada fija sobre la chica es una forma de preguntarla a esta si está sentimentalmente receptible para iniciar una relación con nosotros, relación que por supuesto siempre, comienza por una amistad (“conozcámonos antes…”).

Que una mujer quiera novio no significa que se valla a ir con cualquiera: las mujeres son muy selectas y rechazarán a uno y a otro y a otro… Hay mujeres que pueden rechazar en distintas facetas de su vida hasta más de mil hombres al mes. Pero eso es parte del juego y nosotros como machos tenemos que aceptar que una mujer fea liga muchísimo más que nosotros aunque seamos guapos, atractivos y con un peazo de carácter…

La iniciativa del macho en las distintas situaciones para cortejar

Para terminar este interesante artículo ya sólo nos queda unas reflexiones que deben de servir a modo de guía para hombres que empiecen la difícil aunque divertida y retante tarea de intentar cortejar a una hembra humana. Y para ello hacemos un “modo lista” y rematamos un artículo que vale oro…

1. Se siempre muy decidido, pero se siempre muy sutil. Vamos, que no es lo mismo cortejar que acosar…

2. Inténtalo cuando veas la oportunidad, cuando veas bien que esa chica puede encajar contigo. Que no te importe más que eso, la situación es lo de menos y se liga en todo tipo de situaciones.

3. Busca la oportunidad, busca las miradas, busca las bocas,… las mujeres son más mojigatas que los hombres, por eso un aparente desdén puede significar un interés real. Agota tus oportunidades.

4. Los hombres más seductores oscilan entre una brabuconería muy activa con las mujeres; y una sumisión a aquella mujer que le ha tocado la fibra sensible. Hay que saber cambiar entre el ser muy activo y “echado pa’ lante”; y ser sumiso con la mujer cuando la situación lo requiere.

5. El rechazo es normal, acéptalo como parte del juego y sobre todo, que no te desanime.

6. El lugar puede ser cualquiera, aconsejo las actividades culturales en tu ciudad, pero también puedes preguntarle un bar que mole a esa chica que pasea con el perrito… Y después de que esta te de las explicaciones de cómo encontrarlo, la puedes pedir que se venga contigo…

7. Insiste pero sutilmente, haz sentir a la mujer siempre muy segura. Toma la iniciativa, pero aprende a retirarte cuando ya no tienes nada que hacer.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • ¿Es verdad que todos los hombres son iguales? (7)
  • Cómo encontrar novia (5)
  • ¿Ligan más las personas inteligentes? (5)
  • Cómo encontrar pareja (5)
  • Grandes lecciones sobre la seducción (5)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>