Cómo empezar una relación de pareja

Encontrar novio o novia es el sueño de muchos chicos y chicas, de muchos hombres y mujeres de todas las edades y en todo tipo de situaciones. Cuando ya han pasado 2 años desde mi vuelta a la sociabilidad, al mirar para atrás me doy cuenta que hace dos años, cuando empecé a salir de nuevo de casa, no sabía mucho sobre parejas, sobre amor, sobre chicas, sobre relaciones… Sabía cosas de teoría, cosas que había pensado por mi cuenta… pero de la teoría a la práctica va un trecho considerable. Por eso estos dos años han sido para mí un periodo de calibración de mis habilidades sociales. Y por supuesto, entre las más importantes de estas habilidades, están las relacionadas con las habilidades para buscar pareja, para elegirla, para cortejarla, para empezar con ella… Mucha gente no sabe hacer estas cosas, no son completamente innatas, esto lo aprendemos normalmente por imitación: vemos a alguien hacer esto, y nosotros los copiamos. Como muchas personas no han aprendido aún cómo funciona esto del juego del emparejamiento, del cortejo, del buscar y del encontrar novio o novia, en este artículo damos unas lecciones fundamentales que intentarán iluminar a esas personas que no saben mucho de cómo funciona todo esto, y que les gustaría aprender a realizar este proceso que va desde que conocemos a una chica, hasta que al final ya estamos en una relación de pareja con esta chica (o chico, pero como yo soy un tío me pongo en la perspectiva de un tío…). En este artículo, cómo empezar una relación de pareja.

Las relaciones de pareja

Como digo, en estos dos años de calibración, he ido puliendo mis habilidades sociales, incluyendo las habilidades con chicas. Al principio, cuando empecé a salir de casa después de mi encierro, en agosto de hace ha dos años, tenía muchos mitos asumidos sobre las relaciones de pareja (mitos que fueron fomentados por la perniciosa industria de la seducción), y eso me llevó a cometer muchos errores. Con el tiempo he ido corrigiendo estos errores mediante la práctica y la experiencia, y ahora sé unas cosas y tengo unas habilidades mucho más punteras que antes para empezar relaciones de pareja. Para explicar lo esencial de estas lecciones y de estas habilidades, a continuación explicamos, paso a paso, cómo suele funcionar esto de empezar relaciones con un chico o con una chica.

El proceso para encontrar pareja

1. En primer lugar, para iniciar una relación de pareja con alguien, es evidente que tenemos que conocer gente, si somos chicos pues tenemos que conocer chicas en distintos sitos y en distintas circunstancias. Hay muchas actividades para conocer chicas, yo aconsejo apuntarnos a actividades que nos interesen, en mi caso yo podría conocer a chicas muy compatibles conmigo si voy a museos, a conferencias de economía o de psicología, a clases de teatro, a clases de poesía, a cursos de idiomas, a actividades de voluntariado… En estos sitios podemos conocer chicas que terminarán siendo, en primer lugar, nuestras amigas. Así, ya las tenemos en nuestra vida a un montón de candidatas a parejas. Somos amigos, quedamos con ellas de vez en cuando, nos vamos conociendo poco a poco, y poco a poco, vamos viendo quien de estas personas es compatible con nosotros para una relación de pareja; y quien no. Las primeras impresiones pueden engañar, sobre todo si en estas primeras impresiones nos dejamos guiar por el físico. Al final nos enamoramos de un carácter, el físico es lo menos importante, siempre y cuando haya un mínimo de atractivo. Hay otros métodos para conocer gente, por ejemplo, asistiendo a quedadas con nuestros amigos, pues seguramente estos amigos tengan amigas que lleven a las quedadas, y así vamos conociendo más personas en estas salidas o diurnas o nocturnas. Unos amigos nos llevan a otros y así podemos terminar por tener amigas interesantes para una posible relación. Otro método es el sargeo más puro, yo por ejemplo cuando voy al cine, al super, o simplemente por la calle, busco miradas de chicas… a veces ellas me miran, entramos en el juego de miradas y de sonrisa… y yo al fin me armo de valor y la “entro” por ejemplo, preguntándola por un producto del super, o por una calle de la ciudad. Luego la doy bola, empezamos una conversación, y a lo mejor al final la invito a ir al cine al día siguiente… o a un café sin esperar al día siguiente. Las mujeres son muy miedosas, por eso este método es más difícil, porque aunque las gustemos, ellas no se arriesgarán así como así a quedar con un desconocido. Por eso hay que echarle paciencia y saber que cuanto mejor impresión las demos, es más posible que ellas acepten volver a quedar con nosotros para hacernos amigos… Y luego…

2. Ya tenemos un montón de chicas de más o menos nuestra edad, que son candidatas a parejas. Pero es evidente que muchas chicas no encajarían con nosotros pare empezar una relación. Podrían ser buenas amigas, pero para “algo más”, sabemos que no nos valdrían. Por eso, es normal que según vamos conociendo a nuestras amigas, alguna de ellas nos empiece a hacer sentir algo especial, ese extraño hormigueo en el estómago que sentimos cuando estamos a su lado. Por supuesto que cuando vemos a alguien por primera vez, es posible que nos guste. Pero necesitamos conocer a esa persona más en profundidad para tener la seguridad de que esa persona nos gusta y de que es compatible con nosotros. Todos sabemos que cuando nos presentan a alguien por primera vez, esta persona es una incógnita durante las primeras horas que estamos con ella. Luego, con el tiempo, la empezamos a conocer por su personalidad, y ahora sí ya tenemos un mapa claro de cómo es el carácter de esta persona. Es entonces cuando podemos saber si esta persona nos gusta o no. A veces hay muy buenas primeras impresiones y ya creemos que encajamos desde muy el principio. Pero no hay que precipitarse y hay que seguir conociendo a esta persona más en profundidad, hasta que en nuestra cabeza se crea este mapa mental de su personalidad. Es entonces cuando sabemos que nos gusta. Pero, ¿y qué hacemos para hacerla ver que nos gusta?

3. Poco a poco nosotros vamos queriendo acercarnos más y de forma más solitaria a esta persona que nos gusta. Y para ello nos arrimamos a ella y hablamos cuando estamos a lo mejor en unas clases de teatro; la buscamos más, la hablamos, siempre estamos pendiente de intentar estar lo más cerca de ella posible; la empezamos a proponer que quedemos para tomar un café, como amigos; la invitamos al cine, la invitamos a dar un paseo con nosotros por el parque y a tomar un helado… Y así, la relación entre este amigo y esta amiga se va estrechando un poco más. Esta es la fase que yo llamo “de salir”, en la que todavía no somos novios, más bien somos amigos, y quedamos “como amigos” para quitarle presión al asunto, pero a sabiendas de que quizás alguno de los dos sienta algo más por el otro. A veces este “sentir” es compartido por los dos. A veces uno se enamora antes que el otro y luego se enamora el otro. A veces uno se enamora antes que el otro, y cuando se enamora el otro, se desenamora uno… Puede pasar muchas cosas después de esta fase de “salir”, en la que somos amigos, pero como “amigos” nos vamos conociendo más íntimamente, sólo ella y nosotros. Al final puede que salten muchas chispas, si cuando ya nos conocemos bien, vemos que seguimos sintiendo algo muy especial por esa otra persona, en nuestro caso, una chica. Normalmente se ve bien cuando nosotros mismos interesamos a la chica, ella nos suele decir sí al quedar, ella se va animando cada vez más, ella nos mira con ojitos… Otras veces ellas no son tan explícitas, pero a lo mejor cuando la hagamos ver que queremos algo más con ella, nos dice que sí. Una mujer no es como un hombre en este aspecto: ellas no se dan cuenta de las intenciones de estas “citas de amigos”, a veces hasta que el propio amigo se le declara. Pero lo bueno es que a veces dicen sí. Otras veces ellas son más conscientes de que hay interés amoroso del chico por parte de ellas. Pero las mujeres de normal son más lentas en enamorarse y a la hora de que las guste un chico. Por eso a veces hay que echarle paciencia…

4. Y al final toca “lanzarse”. A veces la complicidad entre el chico y la chica es tan fuerte, que no hacen falta las palabras. Simplemente cuando nos estemos despidiendo para irnos cada uno a nuestra casa después de una de nuestras citas de “amigos”, la miramos a los ojos, la hablamos y ella se ríe, ella se muestra receptiva, juguetona con la mirada, animada con nosotros, ella nos sigue el juego de nuestra mirada, de nuestra sonrisa, de nuestro buen humor… Y simplemente la miramos a los ojos y ya sin mas la abrazamos delicadamente, acercamos nuestra cabeza a la de ella y con seguridad de que se dejará besar, acercamos nuestros labios a los de ella y la besamos. Según como reaccione el beso es más largo o menos. A veces ellas reaccionan con algo de miedo, pero en seguida aceptan la nuevas situación, y tan pronto como se retiran ellas solas vuelven a buscar de nuevo nuestros labios. Si somos más tímidos, también se lo podemos pedir con palabras, simplemente la podemos decir por ejemplo:

“Bueno, Verónica, me lo he pasado muy bien esta tarde. ¿Qué te iba a decir yo..? ¡A sí! Que te quiero, que quiero que seas mi novia, que quiero que estés a mí lado por mucho tiempo… y que quiero poder amarte por mucho tiempo”.

Las mujeres tienen toda una inercia natural para decir que no, pero eso no significa nada, porque comúnmente ellas pueden cambiar de opinión. Es cuestión de volverlo a intentar, y de convencerlas. Pero si la hemos seducido de verdad, es muy posible que nos diga que sí… A partir de ahí, ya estaremos más o menos en una relación de pareja con esta chica, en donde continuarán las citas nosotros dos solos, en donde nos seguiremos conociendo y viendo si nos seguimos gustando tanto… Al final llegamos a una relación de pareja ya estabilizada y consolidada, donde deberemos seguir seduciéndonos entre nosotros… pero eso es ya otra historia. Porque aquí pretendíamos explicar este proceso que va desde que no tenemos novia ni amigas, ni nada; hasta el proceso en el que al fin tenemos novia y pareja consolidada.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • ¿Rollos de una noche o relación seria? (8)
  • Cómo elegir pareja (8)
  • Tres lecciones para atraer a los demás (8)
  • Grandes preguntas y respuestas sobre la seducción (8)
  • El amor como juego (8)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>