Cómo empezar y mantener relaciones sentimentales

Por relación sentimental de pareja podemos entender una relación amorosa, sexual, social… entre un hombre y una mujer. Esto casi parece una definición de obispo… y es que ya sabemos que existen relaciones homosexuales, entre dos hombres o dos mujeres. Así que en este artículo nos vamos de dejar de definiciones y vamos a analizar en profundidad qué es una relación sentimental, cómo surge, qué significa, cómo se inicia y se mantiene… En definitiva, en este artículo explicamos todo lo que yo he aprendido en estos últimos meses sobre lo que es una relación sentimental… sea entre personas del mismo sexo o entre un hombre y una mujer.

Aprender a tener relaciones sentimentales

Hacer un par de semanas mi coche ha “cascado” y he tenido que “apropiarme” de otro. Lo cierto es que cuando tuve el primer coche que digo que se me ha estropeado, yo sabía poco sobre conducir, me había sacado el carnet, sabía las reglas de circulación, sabía que había que cambiarle el aceite al coche… Pero aún así, era un absoluto inexperto, todo lo que sé sobre conducir, sobre coches, sobre circulación, sobre orientarme por autovías, autopistas, ciudades… lo empecé a aprender con mi primer coche, que como digo ya está en el desguace. De eso hace ya varios años. En este tiempo, el haber tenido, mantenido, conducido…  mi primer coche, me ha servido para aprender un montón de cosas sobre conducción, sobre cómo se mantiene un coche, sobre cuanto gasta, sobre cómo hacer un seguro, sobre cómo llamar a la grúa si te deja tirado y cómo reaccionar, sobre cómo aparcar, sobre cómo transportar gente o equipaje… El primer día que yo tuve mi primer coche era un inexperto… apenas sabía nada. Yo he aprendido con el tiempo, con práctica, con experiencia, con ideas propias y ajenas… el arte que es saber conducir un coche, saber mantener un coche, saber hacerle el seguro, saber aparcar, saber si dejarlo a las afueras de la ciudad o meterlo dentro para que el desplazamiento andando sea más corto… Pero yo el primer día que tuve mi primer coche no sabía nada, más que unas cosas básicas, sobre conducir, sobre mantener un coche, sobre hacerle un seguro, sobre aparcar, sobre llevar a gente, sobre si dejarlo al sol en verano o buscarle un lugar a la sombra… En cambio, desde el primer día que yo he tenido este segundo coche que digo que me he apropiado… yo ya sabía hacer todo eso. Como todo eso lo aprendí con mi primer coche, ahora me está resultando muy fácil saber llevar, saber cuidar, saber aparcar, o saber transportar a gente con este segundo coche… porque la experiencia con el primer coche pues me fue enseñando todo eso y ahora simplemente no tengo que volver a aprender algo que ya sé, aunque ahora conduzca un coche distinto.

Vale de metáforas… pero esta es una metáfora muy buena. Quizás porque yo mismo he sido hasta tiempos tan cercanos tan inexperto en cuanto a lo de tener relaciones sentimentalesCómo iniciar y mantener relaciones sentimentales se refiere, que yo ahora que empiezo a aprender cómo funcionan las relaciones sentimentales, siento que he tenido que ir recorriendo un largo camino que me ha permitido aprender todo lo que necesitamos saber para “conducir” bien una relación sentimental. Los hombres no nacemos sabiendo y tenemos que aprender a hacer un montón de cosas. Tanto a llevar un coche; como a “llevar” una relación sentimental. Precisamente uno de los grandes problemas que tienen muchos chicos y menos chicas tímidos, es que en su vida han tenido una relación sentimental, quizás algún conato, pero enseguida derrumbado por la falta de habilidades para entender y para llevar una relación sentimental. A estos chicos (muchos más chicos que chicas, aunque también alguna chica) les falta experiencia, exactamente igual que a mí me faltaba experiencia cuando compré el primer coche que digo que he conducido en mi vida. La falta de experiencia te suele llevar a la falta de habilidades… y la falta de habilidades te suele llevar a tener un montón de errores en lo que a empezar relaciones sentimentales y de pareja se refiere.

Si las habilidades se adquieren con la experiencia, y si al no tener experiencia no tenemos habilidades, entonces vemos cómo muchos chicos tímidos se quedan años enteros sin poder tener las habilidades sociales necesarias para poder empezar y mantener una relación sentimental. ¿Cómo podemos romper este círculo vicioso? Es evidente que tenemos que aprender el funcionamiento de una relación sentimental, cómo empieza, cómo continúa, cómo se mantiene, cómo se solucionan los conflictos, cómo se organizan las citas, cómo se establece la comunicación entre los dos miembros de la pareja… Muchos chicos tímidos manejan muchos tópicos sobe las relaciones sentimentales, que no hacen más que poner de manifiesto su desconocimiento de la cuestión y su escasez de habilidades para iniciar y mantener relaciones sentimentales.

Los tímidos como inexpertos en relaciones

De hecho, los tímidos no son tan distintos a otras personas y a otros chicos y chicas. Lo que les tira para atrás no es que sean menos atractivos: es simplemente su falta de habilidades sociales debido a que no han cogido experiencia social debido a su timidez. Hay otros chicos menos tímidos que también tienen problemas para iniciar y mantener relaciones sentimentales, por que tampoco han adquirido esas habilidades sociales fundamentales para mantener relaciones de pareja.

Las personas que no han tenido este tipo de problemas para empezar y mantener relaciones sentimentales, en su día también sintieron esa falta de habilidades que yo sentí el día que empecé a conducir el primer coche que tuve. Pero poco a poco, con experiencia, con práctica, con insistencia, con análisis de sus propias actuaciones… fueron cogiendo mediante la interacción con los demás esas habilidades que les permitieron empezar y mantener relaciones sentimentales con bastante habilidad. En la persona tímida este proceso no se produjo debido a sus miedos sociales, y entonces a muchos tímidos los pasó lo que a alguien que le tiene miedo a conducir: si no conduces no aprendes habilidades, y si no aprendes habilidades de conducción, pues el miedo a conducir se puede perpetuar durante mucho tiempo más. Por tanto, vemos que son dos cosas que trazan un círculo vicioso: el miedo; y la falta de habilidades.

Pero las personas que ya saben conducir… pues ahora resulta que pueden conducir cualquier coche, y si cambian de coche, pues le conducirán en poco tiempo muy bien ya que extrapolan las habilidades que adquirieron conduciendo unos coches a otros coches nuevos que puedan conducir en el futuro. Por eso, las personas que ya han pasado por alguna que otra relación sentimental con cierto éxito, suelen ser especialistas en empezar y mantener nuevas relaciones sentimentales simplemente porque ahora ya no tienen que volver a aprender de nuevo esas habilidades referidas al funcionamiento de una relación sentimental y de pareja. Pero ¿y qué pasa con esas personas que aún no han aprendido unas nociones mínimas sobre cómo funcionan las relaciones sentimentales? Pues que evidentemente tienen que aprender algunas cosas que les ayudarán a empezar y mantener relaciones sentimentales. Esto es un poco como sacarse el carnet de conducir: iniciamos un teórico, y luego poco a poco vamos convirtiendo esas habilidades teóricas en habilidades prácticas. Después se trata de ir practicando poco a poco, pero no practicar de forma automática, si no con un sentido crítico y analítico de lo que hacemos, para ir viendo los errores que cometemos y de este modo ir convirtiendo esos errores en aciertos y en habilidades cada vez mejores. Para terminar este artículo repasamos algunos puntos teóricos fundamentales sobre el empezar y mantener relaciones sentimentales y de pareja. Son todo cosas de las que yo me he ido dando cuenta en estos últimos meses en donde yo he aprendido a conducir relaciones sentimentales y de parejas.

Cinco puntos fundamentales para iniciar y mantener relaciones sentimentales y de pareja

1. El objetivo del “ligar” no es estar con muchas mujeres; si no estar con una que te guste de verdad. Los gurús de la seducción se han propuesto medir la hombría de los tíos por el número de mujeres con el que se acuestan… Pero yo enseguida me di cuenta que había mujeres que me gustaban más que 50 mujeres normales juntas… No es una cuestión de cantidad, si no de calidad. No hay que querer ser un ligón, los ligones son tristes, solitarios, desalmados… no saben lo que es amar porque van de flor en flor chupando de un polen del que yo personalmente ya no me alimentaría… Hay que buscar una, una sola mujer (u hombre) pero que merezca la pena…

2. ¿Y qué mujer (u hombre) merece la pena? Más tópicos sobre seducción. Por la tele no dejan de sacarnos a auténticos bombones que los propios medios de comunicación nos presentan como prototipos de personas seductoras y perfectas… Pero la tele es muy superficial y vive de lo superficial. La realidad es que muchas de esas supermujeres que están muy buenas, cuando hablas con ellas un poquito, enseguida te das cuenta que aunque sean físicamente muy agraciadas, el día en el que Dios repartió los cerebros ellas se deberían de hambre ido a hacerse la manicura… Es común que cuando somos muy jóvenes, los tíos nos dejemos llevar por un físico bonito. Pero cuando crecemos un poco más enseguida nos daremos cuenta que lo que nos hace enamorarnos es esa empatía de caracteres tan poderosa, que hace que estemos muy a gusto al lado de esa otra persona, que nos sintamos muy implicados en nuestras conversaciones, que simplemente encajemos muy bien con la personalidad de la otra parte. De hecho el físico, pese a tópicos, no es tan decisivo una vez que pasamos un mínimo.

3. Pero entonces… ¿cómo hacemos para “ligar” con estas supermujeres que nos ponen a cien? Pues se trata simplemente de “vendernos”. Exactamente igual que un comercial de aspiradoras tiene un producto y va por las casas vendiéndolo a base de llamar a numerosas puertas e intentar convencer a la señora de la casa de que su aspiradora es la mejor, así nosotros tenemos que aprender a “vendernos”. Por supuesto cuanto mejor sea el producto más fácil será venderlo. Pero para poco te sirve un producto bueno si luego no lo intentas vender. Este es el motivo por el que los tímidos lo suelen tener mucho peor que los normales a la hora de iniciar relaciones sentimentales: son tan tímidos que simplemente no saben venderse, temen mucho al rechazo, creen que porque una chica les dice que no eso ya les dejará automáticamente castrados y ya nunca más se plantearán el que puedan gustar a una mujer porque en el pasado alguna le rechazó… Pero las personas más normales olvidan el rechazo casi inmediatamente, y simplemente lo intenta con otra… Esto es puro marketing, aprender a vendernos ante el sexo contrario para así poder iniciar relaciones sentimentales. Por supuesto que hay que saber “vender”, no es cuestión de ir puerta por puerta intentando ligar con las chicas monas que hay al otro lado de las puertas… Hay que elegir los sitios para conocer gente, hay que trazar estrategias, hay que intentar acercarnos al objetivo, y al final…

4. ¿Y cómo la hacemos ver a esa chica que queremos algo con ella que valla más allá de una amistad? Pues una vez que ya hemos conocido al objetivo, una vez que ya hemos desplegado nuestro atractivo ante el objetivo y demás… pues toca intentar la conquista del objetivo. Hay dos grandes formas de declararse: una, más sutil, con miradas, con muecas, con pequeños gestos que delatan interés… Así nos vamos arrimando cada vez más a la chica, y si ella va cediendo, pues al final a lo mejor los ojos lo dicen todo y ya la podemos abrazarlo o besar directamente. Pero hay otra forma, que es la preferida de los tímidos y que no tiene por qué dar peor resultado, que es decírselo con palabras. Aunque la chica nos diga inicialmente que no, la podemos tratar de convencer, siempre sin acoso y sin intimidación… ella debe de permitirnos esa acción de reintentarlo, debe de sentirse a gusto, deseada… Si ella se siente deseada, las posibilidades de que cambie de opinión son muchas. Y ya al final tenemos una chica con la que poder empezar una relación de pareja…

5.¿Y luego? Pues viene el conocernos mediante citas (término americano que en España no usamos, usamos más bien la palabra “quedar” o salir). En esas citas, quedadas o salidas nos terminamos por conocer, para ver si el noviazgo se termina por consolidar; o simplemente resulta que al final no éramos tan compatibles como nos creíamos y la relación fracasa antes de comenzar (como pasa en determinado porcentaje de parejas que están empezando). A partir de ahí, se trata de mantener esa relación de pareja… cuidando la magia, siguiendo con unas altas tasas de respeto hacia nuestra pareja, no cayendo en la rutina, pero también teniendo interesantes rutinas, sabiendo cautivar y sorprender de vez en cuando a nuestra pareja, aprendiendo a convivir con ella, creando para ello unas habilidades sociales para la convivencia que sean seductoras…

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