Cómo entender el amor y la sexualidad humana

Como entender el amor y la sexualidad humana

jdurham

He encadenado el tiempo más largo sin escribir a ordenador desde hace más de dos años… A veces es complicado entender las cosas, no porque las cosas sean complicadas de entender: si no porque el cerebro de muchas personas no están entrenados ni programados para captar la verdad objetiva. En vez de eso, pues tenemos el típico discurso del “yo quiero” o del “yo creo”… Pero las cosas son entendibles como demuestra la ciencia. Y el amor y la sexualidad humana también es entendible. La teoría de la evolución explica muchas cosas respecto al amor y a la sexualidad. En este artículo nos vamos a hacer una serie de preguntas respecto al amor y a la sexualidad humana, y vamos a responder a estas preguntas, como un intento de que, al tener planteadas y contestadas estas preguntas, muchas dudas respecto al amor y a la sexualidad humana queden desveladas. En este artículo, cómo entender el amor y la sexualidad humana. Me encanta pensar y escribir (pero yo no entiendo cómo hay gente que quiere ser escritor sin hacerse antes pensador…), por eso ya echaba de menos esto…

Preguntas y respuestas fundamentales sobre el amor y la sexualidad humana

1. ¿Por qué necesitamos amar?

La evolución propició que el hombre fuese un animal social, que necesita del contacto de los otros para ser feliz y para desarrollarse anímicamente. Los gatos, sin ir más lejos, suelen ser menos sociables que los hombres, son más solitarios. En cambio, el género humano en ese aspecto es más como los perros, somos más sociables, necesitamos de los demás para que nuestro cerebro esté correctamente estimulado y ser felices de este modo. Las personas más felices son las que tienen una buena vida social. El amor es una parte fundamental de esta vida social, ya que en el amor los hombres encontramos compañía, apoyo, consuelo, un lugar en el mundo, un sentido de nuestra vida… Los hombres, a diferencia de los gatos, nos apegamos anímicamente a nuestras parejas sexuales. El amor es ese apego hacia nuestras parejas sexuales.

2. ¿Cómo funciona el proceso de emparejamiento?

En la mayoría de las especies de mamíferos, son los machos los que tienen que llevar la iniciativa en el cortejo y en el emparejamiento. Las hembras suelen decir sí o no a posibles candidatos que las cortejan. Yo siempre digo que “los hombres proponen y las mujeres disponen”, como diciendo que son ellos los que eligen primero la mujer con la que querrían empezar una relación; y son ellas las encargadas de decir sí o no a estas proposiciones. Los hombres suelen llevar la iniciativa, pero las mujeres también participan muy activamente en el proceso de cortejo, muestran interés, ponen las cosas más fáciles o más difíciles, se dejan convencer o simplemente no ceden en su negativa…

3. ¿Qué tipo de hombres y mujeres gustan más?

Quizás el tópico nos ha llegado a hacer creer que los hombres que se acuestan con más mujeres son los más seductores… Pero las cosas no son exactamente así porque muchos hombres se pueden acostar con muchas mujeres porque pagan por ello o porque a lo mejor simplemente son actores porno o a lo mejor viven en ambientes muy liberales (futbolistas, millonarios, playboys…) que les facilita el coito con hembras. Pero esto no quiere decir que esta gente sea muy seductora, de hecho, no suelen serlo, y suelen ser narcisistas a los que en el fondo les cuesta encontrar alguien que realmente les quiera por su carácter infantil y superficial. Digamos que las cosas funcionan de esta forma: todos nosotros, en nuestras interacciones con el sexo contrario, tendemos a mostrar una serie de rasgos físicos y de personalidad, que son los encargados de llamar la atención del sexo contrario. Por ejemplo, a lo mejor tenemos una personalidad viva, atrevida, perspicaz… que le llama la atención a alguien del sexo contrario que se interesa por nosotros (normalmente ellos están más al acecho que ellas, pero… ¡ellas también divisan sin problemas los rasgos atractivos de los varones…!) Estos rasgos, físicos o de carácter, son los encargados de que gustemos o no al sexo contrario. Los rasgos de carácter son más importantes a la hora de que gustemos a alguien para una relación seria; en cambio, los rasgos físicos son más importantes para que a alguien le guste tener una relación esporádica con nosotros.

4. ¿El cine porno es expresión de una sexualidad madura?

Pues el visionado de cine porno es común sobre todo entre hombres, aunque también entre mujeres. El cine porno, como muchas otras cosas, tiene su lado bueno y su lado malo. Por ejemplo, se ha demostrado que desde que se generalizó el cine porno, las violaciones sobre mujeres han caído. Esto se interpreta como que la gente es capaz de saciar sus necesidades sexuales con estas películas y así no se ve impulsada a ejercer violencia sexual sobre otras personas. El cine porno puede ser una válvula de escape de las necesidades sexuales humanas. Pero también tiene cosas malas, de las que vamos a destacar dos:

-El cine porno puede sobrealimentarnos sexualmente. Digamos que los hombres en condiciones normales, veríamos a lo largo de nuestra vida unas 4, 5, 6… mujeres desnudas. En cambio, en una sola sesión de cine porno, podríamos llegar a ver decenas de mujeres desnudas. Esto tiene efectos cognitivos sobre nuestro cerebro, entre ellos, el efecto de que al ver a tantas mujeres desnudas y al ver tanto sexo, podríamos quedar “saciados” y nuestro deseo sexual y nuestra vida sexual podrían disminuir en intensidad y en satisfacción.

-El cine porno nos imponen unos patrones de cultura sexual (sí, la sexualidad también es cultura) que llevan al género humano cerca de la catástrofe provocada por la mediocridad de unos moldes creados por cerebros de personas medio analfabetas y primitivas. Los que hacen el cine porno (incluido el cine porno amateur, tan de moda y que desplaza al viejo cine porno que daban en España por el Canal +) no saben que el mayor órgano sexual que existe es el cerebro. Y al tomar nosotros, pobres mortales, nuestros modelos de cultura sexual de este cine porno, degeneramos la cultura sexual y el placer por dejarnos guiar por estos moldes sexuales creados por analfabetos.

5. ¿El amor dura para siempre?

Depende, la mayoría de las veces no. Pero en uno de cada diez casos, las parejas se siguen queriendo casi igual que el primer día veinte años después de conocerse. En otros casos, las parejas no se soportan al segundo mes de relación… Todo depende de la fuerza y de la atracción que exista entre los dos miembros de la pareja. Tener un alto grado de compatibilidad con la pareja, y tener una buena cultura y una buena educación general, suele garantizar relaciones más profundas, apasionadas, y duraderas.

6. ¿Es normal que a las personas que no tienen pareja les entre ansiedad?

Sí, la ansiedad y el estrés es mayor en las personas que no tienen pareja, salvo en los casos en que esas personas ya no están receptivas amorosa o sexualmente. Esto se podría interpretar como que la evolución nos “empuja” a que no perdamos tiempo, y a que busquemos pareja, y a que dejemos descendencia… al fin y al cabo, en tiempos prehistóricos la vida humana era breve, y la evolución nos tenía que animar un poquito a que no dejásemos pasar el tiempo en valde y que no desaprovechásemos la posibilidad de tener pareja para así poder tener descendencia. ¿Significa esto que la biología nos mete prisa para encontrar pareja? Bueno, si no aprovechamos este año haciendo algo, pues ya nunca lo podremos recuperar… Algo así pasa en el amor y en el sexo: los años que dejamos para atrás son años perdidos que ya no recuperaremos. Pero no hay que desesperarse buscando pareja (y más a día de hoy, que el tiempo de amar se ha ampliado debido a la vida moderna): simplemente, como dice el dicho, hay que ir “sin prisa pero sin pausa”. No es bueno dejarse llevar por la ansiedad ni por las ganas… También es cierto que a cada persona le llega su plenitud amorosa y sexual en épocas distintas… aunque es más común que llegue sobre los 20 o 30, pero no se descartan edades más avanzadas, como los 60, los 70 incluso… pero esto segundo es más raro.

7. ¿Hay algún secreto para tener una vida amorosa y sexualmente plena?

Pues yo veo que las personas que son muy sociables, que hablan con todo el mundo, que se abren a los demás… suelen tener pocas dificultades para tener buenas parejas, porque conocen mucha gente y con alguno-a entre esta gente siempre puede surgir algo… Pero por otro lado, las personas con algo en la cabeza, que tienen algo de inteligencia emocional y que son buenos en el trato con los demás, parecen conseguir alcanzar unas dosis de felicidad en su vida amorosa y sexual más elevadas que las personas mentalmente más básicas. Por esto mismo, este es mi secreto para tener una vida amorosa y sexual satisfactoria, que consta como decimos de dos partes:

-Sé sociable, y no sólo con tías buenas; si no con todo el mundo

-Sé emocionalmente inteligente, aprende el arte de que los demás te vean como una persona interesante

Para conseguir avanzar en nuestros dos puntos (sociabilidad + inteligencia emocional)  y tener de este modo una vida amorosa y sexual plena,  aconsejamos nuestro e-book Los Pilares de la Seducción.

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