Cómo funciona el juego del emparejamiento

Cómo funciona el juego del emparejamientoSeguro que muchos lectores se preguntan que si tengo novia… Lo cierto es que para mi es difícil encontrar pareja, porque hay muchas chicas que me gustan: pero los melancólicos queremos y buscamos “la pareja perfecta”. Y no es fácil dar con la pareja perfecta, lo se después de conocer a cientos de chicas en algo más de un año. Y para más colmo, cuando a veces surgen chicas que te gustan mucho a veces no te hacen caso… ¿Por qué? Pues por dos motivos fundamentales:

1. Tiene pareja.

2. Las mujeres tiene para elegir cantidad… o sea que aunque le gustes, puede pensar “va, ya me iré con otro, pues hay hombres para aburrir…”.

Por supuesto, a veces es simplemente que no las gustamos… Pero eso es un mal menor. Aunque sólo gustemos a una de cada diez chicas ya es suficiente… Entre otras cosas porque es posible que tendamos a gustar a aquellas chicas que a su vez nos tienden a gustar a nosotros. A veces parece que la fuerza del emparejamiento y del amor es tan poderosa que con sólo ver a una chica, y que la chica nos ve a nosotros, ya sabemos que nos gustamos. En este artículo, explicamos cómo funciona el juego del emparejamiento.

Cómo elegimos pareja

Los psicólogos que han estudiado a las parejas han llegado a la conclusión que cuando elegimos pareja, lo hacemos con dos grandes tipos de criterios distintos:

1. Elegimos a una pareja que es muy parecida a nosotros.

2. Elegimos a una pareja que tiene una personalidad que complementa la nuestra.

Estas son las dos grandes estrategias a priori que usamos para emparejarnos. Ambas tienen su lado bueno y su lado malo:

1. Cuando nos emparejamos con alguien con una personalidad muy parecida a nosotros, nos aseguramos cierta compatibilidad de carácter, nos gustarán las mismas cosas, tendremos las mismas aficiones, tendremos los mismos gustos, nos gustará el sexo de la misma forma, tendremos las mismas ideas filosóficas, políticas, religiosas,… y en general, sentiremos que hemos terminado emparejados a un hombre o mujer que es como nosotros hubiésemos sido si los cromosomas nos hubiesen hecho del sexo contrario al que somos (no resulta nada difícil imaginarnos cómo hubiésemos sido si hubiésemos sido en el caso de los hombres, mujeres… es un ejercicio mental muy bueno para esos hombres que se creen feos: imaginaros el pivón que hubieseis sido si los cromosomas os hubiesen hecho exactamente igual… pero ahora en mujer).

2. Cuando nos emparejamos con alguien con una personalidad complementaria de la nuestra en vez de igual… pues la emoción se apoderará del día a día de la pareja: estar con alguien del sexo contrario que nos atrae, saber que es un alma muy distintas, que es una persona muy atractiva, pero también muy distinta a nosotros como persona,… eso le da a la vida un aliciente de misterio, de fascinación por lo distinto, de exotismo, de que cada día es una aventura frente a una persona que es nuestra pareja y es un mundo que tenemos por explorar. Eso es fascinante, poder enamorarse de alguien muy distinto. No lo cambiáramos por poder vivir un año entero en la Tierra Media… Es aún más emocionante explorar a un hombre-mujer que es nuestra pareja, que nos resulta atractivo, pero a su vez muy distinto a nosotros mismos (sobre todo en lo referido a personalidad).

Así, la forma 1 de elegir pareja es ir a lo seguro, somos compatibles y tendremos los mismos gustos; pero la forma 2 es más emocionante, más fascinante, conocer lo distinto, lo complementario. Pero tiene algo malo: la compatibilidad de caracteres nunca será tan fuerte, y eso puede dar lugar a discusiones… Quizás lo bueno que tiene la complementariedad supere a lo malo. O si no la vida de la pareja puede terminar convirtiéndose en una discusión perpetua (a pesar del amor, que puede estar ahí igual).

Nuestro yo femenino…

A veces pienso cómo sería yo mismo si hubiese sido mujer… Y para eso están las famosas…. Lo primero de todo, no me voy a comparar con una famosa fea, tipo Rosi de Palma… Ya que estamos, diría que si yo mismo hubiese sido mujer, quizás hubiese sido parecido físicamente y de carácter (la cara refleja el carácter, algo de lo que ya hemos hablado) a alguien como Christina Ricci, o  mejor, como Scarlett Johansson. Son mujeres parecidas a mi: intelectuales, tímidas, pero a su vez sociables, aunque les cuesta un poco abrirse a los demás. De alguna manera, eso se les refleja en la cara, tienen cara de tímidas, pero también de buenas. Si yo empezase una relación de noviazgo con alguna de estas chicas estaría empezando una relación con alguien muy parecido a mí en cuanto carácter (sí, ya se que están más buenas… yo soy masculino, y ellas son más culonas…). En este caso la compatibilidad estaría garantizada, al ser yo y ellas parecidos en cuanto a lo psicológico, compartiríamos gustos, compartiríamos aficiones,… Pero a su vez, en esta fingida relación algo se nos perdería: el encanto de conocer a alguien distinto, la aventura diaria de ser novio-a de un alma que te atrae, pero que no conoces por empatía debido a que es un alma muy distinta a la tuya, esa sensación de explorar un vasto mundo mental correspondiente a un profundo alma que es tan desconocido para ti, muy distinto en personalidad al propietario de ese alma.

El amor a las mujeres y hombres “especiales”

Y es que esa sensación de empezar una relación con alguien muy distinto a ti es indescriptible. De hecho, se ha demostrado que a pesar de los “a priori”, la mayoría de las parejas se componen de gente muy distinta entre ellos. Vamos, que al final solemos buscar a nuestro complementario y no a nuestro igual. Nos quedamos con esos chicos o chicas que son distintos a nosotros, pero que nos atraen mucho. Esto como hemos dicho tiene grandes riesgos. Pero preferimos la emoción del apostar fuerte antes que la tranquilidad de ir a lo seguro. Por eso mi amada Scarlett Johansson tendrá que esperar… Antes tengo que explorar exóticas mentes femeninas. Lo exótico nos puede. La raza humana somos una raza aventurera… No nos interesa lo seguro de normal. Preferimos el riesgo, es más emocionante. Y no hay mayor riesgo que transitar por almas inexploradas, para intentar conquistar a inexpugnables cuerpos femeninos.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • Cómo saber si somos compatibles con una posible pareja (5)
  • Qué buscamos cuando buscamos el amor (5)
  • Empezar una relación con alguien o no (5)
  • Cómo elegir pareja (5)
  • Consejos para enamorar (4)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>