Cómo hacer terapia cognitiva para superar la depresión

Continuación de Terapia cognitiva para ser felices

La terapia cognitiva para superar la depresión consiste básicamente en pensar, pensar nuestra vida, pensarnos a nosotros mismos, y durante estos pensamientos, debemos de llegar a detectar la raíz de nuestros males, o sea, esos pensamientos que nos causan dolor, esos pensamientos que avivan la depresión, a modo de un ligero viento que aviva una gran hoguera. La depresión consiste básicamente en dolor psíquico mantenido durante muchas semanas. Y este dolor psíquico se manifiesta también en una serie de pensamientos negativos, sobre nosotros mismos, sobre el futuro, o sobre nuestra visión (negativa) del mundo, de la humanidad,… Además, esta serie de pensamientos negativos tienen un efecto bola de nieve, los pensamientos negativos causan dolor, y este dolor causa a su vez más pensamientos negativos, causando estos a su vez más dolor, y entrando en una espiral de dolor psíquico que es lo que llamamos depresión.cómo hacer terapia cognitiva para superar la depresión Y para colmo, todo esto empieza a hacer que nuestro cerebro no funcione bien, las sustancias, neurotransmisores y demás, que son fundamentales para el correcto funcionamiento de nuestra dinámica cerebral, se ven adulteradas. De alguna manera, es como si el pensar negativo nos causase cierta sustancia negativa en nuestro cerebro. Y esa sustancia negativa es como una droga, nos hacemos adictos a ella. Con todo, cada vez es más difícil desprendernos de esa sustancia negativa, al modo que un adicto a la heroína tiene cada vez que consume más difícil su rehabilitación. La terapia cognitiva para superar la depresión debe de ir encaminada a controlar nuestros pensamientos, con el fin de controlar esa sustancia perjudicial que genera nuestros pensamientos, y que nos causa “adicción”, y que nos causa dolor, y en el fondo, una depresión de larga duración. En este artículo, cómo hacer terapia cognitiva para superar la depresión.

Transformarnos con el pensamiento

Como hemos dicho, nuestra terapia consiste básicamente en pensar. A veces, esta terapia se hace ayudado por un profesional, mediante la guía de sus preguntas, observaciones,… nosotros nos vamos dando cuenta de que nuestros pensamientos están distorsionados. Y este mismo profesional en el transcurso de la sesión, nos ayudará a ir cambiando esos pensamientos distorsionados por unos pensamientos más ajustados a la realidad.

Pero en este artículo enseñaremos una versión de esta terapia que la podemos hacer sin ayuda de un profesional. Comúnmente sólo pueden pagarse esta terapia quienes tienen pasta… por eso, creo que es interesante un artículo como este, al alcance de todo el mundo.

Aun así, aconsejo tener a alguien que nos ayude con nuestra terapia, una persona que tenga cierta sensibilidad para estas cosas, y una persona que nos apoye, y que controle nuestros progresos… Sin ayuda, es mucho más difícil superar una depresión. Lo ideal sería que esta persona controlase nuestros progresos una vez a la semana.

Distorsiones cognitivas

Esta terapia es aconsejable realizarla durante 45 minutos o 1 hora al día, 5 o 6 días a la semana. Es conveniente tener un horario fijo, por ejemplo, la realizaremos de lunes a sábados, de 20 y 30 a 21 y 15, por ejemplo. Buscaremos un sitio relajado, donde podamos pensar nuestra vida sin interferencias. Y ahí, empezaremos a ir a la raíz de nuestros problemas, y esa raíz son nuestros pensamientos distorsionados.

Ejemplos de pensamientos distorsionados

–Nadie me quiere: en este caso, estamos haciendo una generalización excesiva. Es imposible que nadie nos quiera, simplemente es una generalización irracional, producto del dolor que causa la depresión. Para combatirla, tenemos que razonar con nosotros mismos, más o menos como hago yo en este punto, hasta convencernos a nosotros mismos que eso no es así, que sí hay gente que nos quiere. Es fundamental luchar contra nuestras propias creencias irracionales, hasta que las logremos vencerlas. Es como un pulso, brazo contra brazo contra nuestras creencias irracionales, y la forma de ganar el pulso es razonar, luchar contra lo irracional con la ayuda de la razón y de la propia fuerza de nuestro pensamiento.

–No le gusto a ninguna mujer. Este caso es parecido al anterior, es una generalización excesiva, por supuesto, que falsa. Y por lo demás, procederíamos a eliminar este pensamiento negativo, y sustituirlo por un más real. Al final, nos tendríamos que convencer a nosotros mismos, que aunque quizás no nos llevemos a todas las mujeres de calle… pues seguro que hay ahí afuera un número suficiente de mujeres que nos pueden aceptar, y que nos pueden hacer muy felices…

–No hay futuro. En este caso, hacemos una inferencia sobre el futuro, pero no basada en lógica y en razón pura y dura, si no basada en nuestro dolor psíquico. Como tenemos dolor psíquico, pues nuestro cerebro cree que eso significa que no hay futuro. Pero no tiene que ver: quizás se valla el dolor, y entonces vemos que el dolor nos estaba jugando una mala pasada: nos hacía creer cosas falsas, y a su vez, el creer en estas cosas falsas, nos causaba más dolor, que a su vez nos hacía creer en más cosas falsas…

–Los hombres son malvados. Vuelve a ser una generalización, en este caso referido a la condición humana. Y pasa lo mismo que antes: el dolor nos hace ver las cosas de forma alterada. Se trataría de convencernos a nosotros mismos que esa creencia no es real, que hay hombres malos, pero también hombres buenos, y al final, cuando la creencia empieza a ser derrocada, entraremos en un nuevo estado mental, con una creencia más ajustada a la realidad, que nos ayudará a generar en nuestro cerebro estados de ánimos más positivos, y esto será fundamental para al fin, poder salir de la depresión.

La terapia cognitiva

Por tanto, esta terapia consiste en dedicarle ¾ de hora o 1 hora al día a modificar nuestros pensamientos negativos, y sustituirlos por pensamientos que sí se ajusten a la realidad. Para ello aconsejo que empecemos la primera sesión de nuestra terapia, relajados, en un sitio en donde podamos pensar sin interrupciones, repasando nuestro estado actual, repasando las que nosotros creemos que son las causas de nuestra depresión, y repasando cómo hemos llegado de nuestro estado pasado, en donde teníamos una salud mental adecuada, a nuestra situación actual, en estado depresivo.

A partir de ahí, empezaremos a encontrar la raíz de nuestros males. No hay un sistema milagroso que nos ayude a detectar nuestros males: se trata de ser buenos pensadores, buenos investigadores, al modo de lo que hace House en la famosa serie: empezaremos a intentar deducir los orígenes de la enfermedad desde sus síntomas y desde sus manifestaciones de dolor, y a partir de ahí, intentamos restituir el sistema de nuestro alma a las condiciones de su buen funcionamiento original.

Así, llegaremos a descubrir ciertas distorsiones cognitivas, que como hemos dicho, son parte importante de nuestros males. Investigaremos a base de pensar cómo hemos llegado a estos pensamientos alterados; y después, intentaremos darle la vuelta a estos pensamientos, intentaremos sustituirlos por otros que serán más ajustados a la realidad. Además, al tener unos pensamientos más positivos, nuestro cerebro se desacostumbra de la sustancia dolorosa que era generada por los pensamientos negativos, y se empieza a “viciar” a la sustancia que es causada por pensamientos positivos, que es una sustancia agradable, que nos causa estados de ánimos agradables. Por tanto, nuestra terapia tiene dos partes:

1. Localizar las distorsiones cognitivas que nos hacen daño, debido a que hacen que en nuestra alma la visión de la realidad externa sea muy negativa, y no se ajuste a la verdadera realidad.

2. Intentar sustituir estos pensamientos distorsionados por otros más ajustados a la realidad, con el resultado de que nuestro estado de ánimo empezará a mejorar, una vez que hemos conseguido esta sustitución, debido a que empezaremos a tener una visión del mundo, de nosotros mismos, de la realidad externa y del futuro, más real, y por tanto, no tan pesimista.

Conclusión sobre nuestra terapia cognitiva

Esta terapia no suele tener resultados inmediatos. Tarda un tiempo en tener efectos positivos, que se verán aumentados si contamos con la colaboración de alguien que nos eche una mano… Y por lo demás es conveniente persistir con esta terapia, hasta que al fin, hayamos conseguido ajustar nuestros pensamientos a la verdadera realidad, o sea, hayamos conseguido igualar nuestro nivel espiritual a nuestro nivel material. Cuando estemos ya curados, nosotros mismos nos daremos cuenta con una asombrosa facilidad, de que esos pensamientos distorsionados eran completamente descabellados y completamente irreales… De echo, ha veces los enfermos de depresión que se han curado, alucinan un poco cuando miran hacia atrás, y pueden ver que habían llegado a tener una visión de la realidad, de su propio yo, del futuro, completamente descabellada, con una distorsión similar a cuando nos miramos en uno de eso espejos cóncavos o convexos…

P.D: además, esta terapia no sólo se puede usar para combatir la depresión: la podemos usar para perseguir prejuicios, manías, obsesiones, miedos,… y cambiarlos después por otros pensamientos y por otras actitudes más ajustados a la realidad y más adecuados que esos prejuicios,…

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • Qué es y cómo tratar la depresión (5)
  • Mi terapia contra la depresión (5)
  • Terapia cognitiva dinámica contra la depresión (5)
  • Las enfermedades mentales y los enfermos de depresión (4)
  • Salir de la depresión (4)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>