Cómo superar el temor al rechazo

He aquí la barrera más estúpida que le pusieron los dioses a los hombres a la hora de encontrar la felicidad: el miedo al rechazo. Empecemos: vemos que ciertos hombres parecen carecer de ningún tipo de pudor, pueden por ejemplo, entrar a cientos de tías en la disco, ser rechazados por todas o casi todas, y seguir tan confiados como siempre. Pero por otro lado, hay otro tipo de personas que la más mínima presencia de esto que llamamos rechazo le causa espanto, tanto es así que antes de ser rechazados prefieren evitar hacer proposiciones, decentes o indecentes. Este texto es para estos segundos.miedo al rechazo

Pensemos en la peor forma de rechazo inimaginable: yo ahora mismo cojo, salgo a las calles de Salamanca y me pongo a preguntar a todas las mujeres que me encuentro por la calle si quieren acostarse conmigo. Dicho así tan directo, prácticamente todas me dirán que no. Si alguna por casualidad va acompañada de su novio, es casi seguro que tendré que darle a la pata y salir corriendo… Hago esto, y al día siguiente toda Salamanca sabe lo que he hecho: “ese chico ha tenido la desfachatez de salir a la calle y preguntar a todas las mujeres de Salamanca si quieren acostarse con él”. Bien, esto es todo lo malo que ha pasado, y me han rechazado veinte mil mujeres… A partir de ahí, resulta que la gente cuando me ve pasar, me señala… “ese es el chico que le preguntó a veinte mil mujeres si querían acostarse con él”. He cogido fama, y eso que yo ya no he vuelto a preguntar a una mujer ni la hora… Pero no tengo más que entrar a una cervecería a tomarme una Heinekken, y todos al entrar me miran, y me señalan diciendo: “ahí está el chico que le pidió a veinte mil mujeres que se acostaran con él, y todas le rechazaron”.

Yo no busco tener fama, hago lo que siempre, voy a mi bola, salgo de casa, voy a comprar el periódico, voy a desayunar a un café, luego voy al trabajo, y luego voy a comer a un Macdonald… y todo el mundo me señala diciendo: “ese es el hombre que pidió a veinte mil mujeres que se acostaran con él y todas le rechazaron…” Yo intento olvidar ese lamentable día de mi vida en el que las anfetaminas me habían poseído, pero no lo consigo, no me quito de encima la sombra de las veinte mil mujeres que me han rechazado.

Pasa el tiempo, yo no hago caso a los comentarios… las mujeres cuando me ven tranquilamente leyendo un libro en el parque, se dicen las unas a las otras: “qué terrible, le pidió a veinte mil mujeres que se acostasen con él, le rechazaron todas, y mira, ahí está, como si nada, como si no fuera con él la cosa”. Todos le conocen por el título de “el hombre al que rechazaron veinte mil mujeres”… qué terrible, un hombre que después de ser tan rechazado, sigue como si no le importase…

Más tiempo pasa, y me ven en un bar, charlando tranquilamente con unos amigos, y piensan: “mira el hombre al que rechazaron veinte mil mujeres. Siempre hablamos y cuchicheamos de él a sus espaldas… parece algo horrible que te rechacen todas las mujeres de Salamanca… A mí me lo pidió también… La verdad es que es mono, y le echó valor, pero yo no me acuesto con un hombre así como así… supongo que las veinte mil pensamos lo mismo… Parece tener una gran seguridad en sí mismo, no le importa lo que piensen de él…”

Y sigue pasando el tiempo, me ven en un supermercado tranquilamente, haciendo la compra con mi carrito y piensan: “mira, el hombre que no le importa que le rechazasen veinte mil mujeres. La verdad es que entonces yo no me fijé, pues entró tan de repente, pero es guapo, si me lo volviese a pedir… un hombre con ese carácter… quizás le diría que esa no es la forma de pedir algo así, pero que no le rechacé por nada más… no le volvería a decir eso de que “ni harta vino”… no es lo que pensaba.. a las mujeres nos pasa mucho eso, rechazamos aunque nos guste alguien.. creo que buena parte de esas veinte mil mujeres le gustaba… pero es que dicho así de repente…”

Y resulta que llegan las fiestas de la ciudad… y se entregan los premios honoríficos. Hay uno para el hombre que más vergüenza a pasado en su vida: por supuesto, el hombre al que han rechazado veinte mil mujeres en un solo día. Subo a coger el premio, claro, nadie se ríe, parece que ha subido el papa, todo el mundo celebra un invitado tan carismático y con tanto carácter… y claro, doy mi discurso de agradecimiento del premio al “hombre que más vergüenza a pasado en Salamanca”:

“Gracias a todos por este premio. Resulta que un día de mi vida, vi que por mi maldita timidez iba a dejar pasar un montón de oportunidades en mi vida, entre otras, un montón de oportunidades con mujeres. Así que un día decidí salir de casa, y si veía alguna mujer que me apetecía acostarme con ella, me prometí no dudar en pedírselo. Ahora me doy cuenta de que no lo hice de la forma adecuada, por eso todas me rechazaron. Si lo hubiese hecho de la forma adecuada, una de cada diez hubiese dicho que sí. Pero conseguí lo que quería, no acostarme con mujeres, que no lo conseguí, sino conseguir superar el miedo al rechazo. Desde entonces, he sido señalado por todos vosotros, pero resulta que ya no me importaba… y tanto es así, que antes siempre estaba preocupado de si los demás me rechazaban, de si hacía el ridículo, etc. En este largo año que ha pasado desde aquella fatídica tarde que me dio por preguntar a veinte mil mujeres si querrían acostarse conmigo, siendo rechazado por todas, me he acostumbrado tanto al rechazo y a la vergüenza, que curiosamente la vergüenza del rechazo se ha ido. Irónicamente, desde entonces, he empezado a ser rechazado por mucha menos gente de lo que lo hacía antes de esa tarde fatídica en apariencia, porque desde entonces tengo una gran seguridad en mí mismo.  Gracias a todos por este premio, y gracias a las cincuenta mujeres que, a lo largo de este año que he aprendido a pedir las cosas, han dicho sí a mi proposición de acostarse conmigo. A las otras trescientas setenta y tres que me han dicho no, gracias también, por haberme ayudado a acabar con mi miedo al rechazo.”

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  • Comments

    • willer perez dice:

      esta muy bno lo tullo me gustaria seguir leyendo no se si tines libros,, como hago para poder tenerlos gracias..

      • Erik360 Erik360 dice:

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