Cómo tener una casa y un hogar interesantes

cómo tener una casa y un hogar interesantesA día de hoy hay una gran variedad de tipos de casas distintos: chalets, pisos, dúplex, casas tradicionales de pueblo,… Pero independientemente del tipo de casa que tengamos, siguiendo nuestros consejos conseguiremos sacarle a nuestro hogar el máximo partido posible. Hay muchas revistas que tratan este temática, en ellas enseñan trucos para tener bonito el jardín, para tener una cocina la última, para tener las cortinas más cool del barrio… Estas revistas tratan sobre todo la temática de decoración con un gusto dudoso y por lo general, pijo. Pero en estas revistas no tratan lo más importante a la hora de cuidar nuestra casa, que es categorizar y simbolizar las distintas estancias. Una casa es un pequeño microverso, en donde las personas solemos pasar muchos de los momentos más importantes de nuestra vida, además de soler pasar el grueso del tiempo de nuestro día a día. Por eso es tan importante aprender unas reglas que harán que nuestra casa y nuestro hogar sean lo más interesantes posible. En este artículo, cómo tener una casa y un hogar interesantes.

La rebelión de los pijos

Hay un fenómeno muy curioso en los pueblos de España. Estos sitios, normalmente habitados permanentemente por una población que ronda entre 5 habitantes y 1500, han ido perdiendo población progresivamente, debido a el fenómeno español (que no se da por ejemplo, en Alemania) de abandono de los núcleos rurales en beneficio de las apestosas megaurbes (que tampoco existen en Alemania…) Pero aun así, mucha gente de la que se fue en su día a una megaurbe a trabajar, vuelve con el tiempo, y comúnmente, termina levantando nuevas casas que sustituyen a las viejas y tradicionales casas…

Se suele decir que la gente que se compra un coche grande y potente, es de alguna manera para compensar las limitaciones de una personalidad poco potente… Nadie necesita 200 caballos de potencia, y mucho menos en un país con unas carreteras y autopistas como España, con unas limitaciones de velocidad muy estrictas. Parece que tendemos a querer compensar limitaciones de nuestro propio ser con cosas externas a nuestro propio ser, como este potente coche, o mejor… con una casa muy moderna…

Y este fenómeno tan curioso que se da en los pueblos de España trata de algo parecido. Todos hemos visto esos bellísimos pueblos de Francia, aunque solos sea a través de las geniales retransmisiones del Tour de Francia por TVE. Son pueblos muy pintorescos, con unas casas con un estilo inconfundible, con un encanto que recuerda a los cuadros de los pintores impresionistas,… En Francia hay chalets, pero por lo general se adaptan al entorno… En España los chalets parece que han salido de un mundo extraterrestre, alguien que se fue del pueblo llega de nuevo al pueblo, y debe de pensar algo así como “voy a construir la casa más moderna y pija de todo el pueblo, así estos paletos sabrán quien es la persona con más éxito de todas…”

Y el resultado termina siendo que un tipo que ha vuelto al pueblo más paleto de lo que se fue, quiere compensar esa paletez (ojo, que aquí el primero que es de pueblo soy yo, pero no soy paleto…) construyendo una casa que en estilo extraterrestre, para que eso de alguna manera disimule su aún muy próspero espíritu paleto…

Cada día que pasa España se convierte en un país con menos estilo aún. A lo que hay que añadirle su desprecio en contextos internacionales. España suele estar en las listas de países influyentes en posiciones por detrás de países como Noruega, Islandia, o Suiza (países muy pequeños, pero elegantes, con estilo…)

Y yo creo que es por esto: en España la gente sigue siendo muy paleta aún. Y precisamente, ser un pijo, vivir como un pijo, en un chalet de estilo extraterrestre, con un coche muy potente, con ropa de marca “nike”,… es una forma que tenemos en este país de disimular nuestras propias limitaciones… Seguimos siendo un pueblo de campesinos, pero campesinos sin honra, y campesinos que no filosofan, a diferencia de los campesinos de los que habla Heidegger… y a veces incluso, campesinos que no trabajan…Y lo peor de todo, es que los más paletos y pijos del país son precisamente los que lo gobiernan. Mucho tendremos que hacer para ponernos a la altura de Francia, con su estilo, con su civilización admirada… Y podemos empezar a hacer algo desde nuestro propio hogar.

Categorizar y simbolizar nuestra casa

Como decíamos, nuestra casa es un pequeño microverso. Una casa normalmente está compuesta por varias habitaciones. Y es fundamental que estas habitaciones distintas adquieran su personalidad propia, y sus funciones propias, personalidad y funciones que deben de estar de alguna manera supeditadas y conectadas entre sí, para terminar por formar ese gran concepto que es el concepto de nuestro hogar. Y a grandes rasgos, estas habitaciones deberían por terminar construyendo una serie de espacios, cada uno con sus funciones típicas, y con un simbolismo especial.

1. Sala de estar. Esta suele ser el segundo espacio más importante de nuestra casa, después de la cocina. Pero los tiempos modernos han hecho relegar a la cocina a un segundo puesto… y la sala de estar, con su tele para visualizar películas, con su equipo de música para poder oír música… pide para sí un primer puesto en el ranking de los espacios más importantes de la casa. Pues como decimos, la sala de estar se ha convertido en el espacio audiovisual por excelencia del hogar. Es un lugar de relax y de ocio, y eso debe de quedar simbolizado en los sofás cómodos; en la mesa y en las sillas que nos transmitan una sensación de ocio, de descanso, de diversión incluso,… Nadie debería de usar un espacio del hogar para funciones que no corresponden a ese espacio. Por ejemplo, es muy desagradable que alguien llegue a la sala de estar, y se ponga a dormir en el sofá. Esto lo hacen personas sin consideración, a los demás les resulta desagradable que un espacio de la casa se use para funciones distintas de las habituales. Puede haber alguna excepción, a veces nos entra sueño de repente… Pero que estas excepciones no se conviertan en habituales, o la convivencia en un hogar ser hará muy difícil.

2. Cocina. La modernidad la ha relegado a un espacio de menor importancia. Pero yo soy partidario de hacer recuperar a este espacio su gran importancia. En la cocina, no sólo se realiza la comida, si no que también suele comer la familia. También suele haber medios audiovisuales, pero más modestos que en el salón: una tele pequeña, una radio pequeña… De alguna manera, uno puede ver la tele en la cocina… pero sabe que las funciones audiovisuales no corresponden a la cocina. En la cocina se cocina, se disfruta luego de lo cocinado,… y después, también puede servir de lugar de ocio, por ejemplo, después de la comida, los miembros de la familia pueden tener una amena charla alrededor de un café; o pueden echar una partida a algún juego de mesa… Tradicionalmente, la cocina ha sido punto de encuentro entre los miembros de una familia, al acabar el agotador día de trabajo, se reunían alrededor de la hoguera (de ahí viene la palabra “hogar”) para disfrutar de la magia del fuego, y de la compañía del resto de la familia, una vez que hubo acabado la cena.

3. Habitaciones. Las habitaciones deberían de ser lugares exclusivos para dormir, para echar una siesta, y para cambiarnos cuando, por ejemplo, salimos de casa para cenar en un restaurante. No debería de usarse como despacho o como biblioteca… pero la escasez de espacio en los hogares modernos, hace que las funciones de despacho y de biblioteca (y a veces hasta funciones de cocina, de sala de estar…) sean adjudicadas a las habitaciones. Y es que, el cerebro categorizar, y nos sienta muy mal que una función se realice en un espacio cuya categoría en la que queda englobado no debería de admitir esa función. Las consecuencias de hacer las cosas mal: estrés, disfrutar menos, sentir menos la magia de la vida, y de nuestro hogar,…

4. Despacho y biblioteca. Ambas funciones pueden ser adjudicadas a un mismo espacio. Aquí tendríamos nuestros libros, sería el lugar de estudiar, de pensar, de leer, de navegar por Internet, de escribir con el ordenador… De echo, un truco que se les da a los malos estudiantes, es que cojan el hábito de estudiar siempre en un mismo lugar, lugar en el que sólo debe de entrar para realizar esa única función: estudiar, leer,… Si estudiamos en nuestra habitación, o en la sala de estar, nuestro cerebro no categoriza, y ya hemos hablado de que esto tiene consecuencias negativas, en este caso, nos costará más dejar de ser un mal estudiante…

5. Bar… Pues sí, yo quiero un espacio en mi casa que haga de bar… y que nadie se escandalice, que al final he decidido no hablar del “espacio discoteca”…  El encanto de un bar es insustituible, con su barra, con sus taburetes, con sus licores, con su mesa de billar, con su futbolín, con su máquina recreativa, con sus bolsas de pipas… Este es un espacio para divertirse, concretamente, un tipo de ocio muy poco sano, pero que nos llena mucho… También es el lugar de tener una amena charla con un amigo, mientras saboreamos una cerveza y pelamos e ingerimos unos cuantos cacahuetes… como yo de momento no puede tener un bar en casa… estoy pensando en trasladar mi residencia a uno… como parece que ha hecho Barney, el borracho de Los Simpson, en alguna temporada al menos…

Nos hemos dejado otros espacios importantes, como el jardín, el trastero, el desván… espacios de los que hablaremos en otros artículos. Por supuesto, se que las casas modernas son más limitadas que todo esto, pero con imaginación y con inteligencia, conseguiremos hacer de nuestra casa y de nuestro hogar el lugar más mágico que jamás hubiésemos imaginado.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • La felicidad y la convivencia en la familia (5)
  • La convivencia en pareja (4)
  • La clave de la felicidad: estar a gusto en tu casa (4)
  • La estética de nuestra vida (3)
  • El gran secreto de la felicidad un hogar y una familia feliz (3)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>