Cómo valorar una novela u otra obra narrativa y literaria

Me he tomao un descanso los días pasados… pero es hora de seguir con este blog. Facebook vale ya 100.000 millones de dólares. Mi blog vale sólo 400.000 euros… pero no lo hago por dinero, si no por que me gusta. Hacer un arte de la vida humana. Esa es la temática de este blog. Y precisamente creo que el arte puede dar un impulso a nuestra vida diaria. No se trata de imitar a nadie, ni de intentar ponernos a imitar lo que sale en la novela “50 sombras de Gray”. Y no porque el arte no nos pueda dar ideas (siempre con cuidado, hay cosas que pueden ser peligrosas llevarlas desde el papel a la realidad), si no porque esa novela en cuestión es muy mala. Pertenece a lo que podemos llamar “novela mala promocionada”, o sea, a falta de talento lo que hacen las editoriales es coger una obra que de alguna manera sea vendible (como en el caso de Sombras, que es más o menos vendible por su temática erótica), y promocionarla poniendo bien claro en portada y en contraportada mentiras como “esta novela te cambiará la vida” o “no leerás nunca nada tan bueno”… La realidad mucho me temo suele ser más triste, y, como digo, a falta de talento a veces nos venden “la moto”. Novelas, cuentos, guiones, obras de teatro,… y demás, de poca calidad, poco inspirados y poco inspiradores. En esas condiciones es difícil que una obra de arte nos cambie la vida, es difícil que una obra de arte nos ilumine nuestra forma de ser en el día a día. Al fin y al cabo ese para muchos es el principal motivo de existir del arte: servirnos de guía, un poco, sustituir a los ya anticuados dictados de las religiones. El arte será la religión de este nuevo siglo y de los siguientes. Y por supuesto, las grandes obras de arte, en el caso de nuestro artículo, las grandes novelas, los grandes guiones, las grandes obras de teatro,… tendrán una gran importancia en nuestra vida. Pero ¿Cómo saber cuando estamos ante una gran novela, ante un gran guión de cine, o ante un buen cuento? En este artículo, cómo valorar una novela u otra obra narrativa y literaria.

La disección de la obra narrativa

La realidad como todos podemos ver, es continua, no tiene líneas separadas que la dividan (al menos, a nivel de nuestra experiencia). Por eso en metodología de la ciencia surge siempre un gran problema: el problema de la medición. Las ciencias naturales han iluminado en parte a las ciencias sociales. Es irónico que estas últimas, a pesar de tener injusta fama de ser más sencillas que las naturales, han tenido que esperar hasta nuestro siglo para poder desarrollarse de forma científica y rigurosa. Pero además de eso, han tenido el problema de la ideología para poder prosperar: las mentiras intentan desplazar a los principios de estas nuevas ciencias, por ejemplo, las mentiras sobre el neoliberalismo, que no son científicas. Por eso, un tema como la ciencia del arte (es importante distinguir entre el objeto y la disciplina que estudia el objeto) puede verse sometido a distorsiones que como decimos, estarían provocadas por personas que tiene como objetivo defender la mentira pues ellos se benefician de esa mentira.Cómo valorar una novela u otra obra narrativa y literaria

Y como decimos la naturaleza no está compuesta por líneas de materia homogénea. Pero nuestro cerebro, nuestro entendimiento puede crear esas líneas de las que se compone el mundo, que nos demarcarían una realidad homogénea pero sólo en nuestra imaginación. El arte parece un todo caótico, una novela parece un ente indisecionable, lleno de palabras que forman sentido y de sentido que se superpone. Pero dentro de este revoltijo de sentido que es una obra escrita, sea novela, guión, cuento,… podemos crear con nuestra mente unos grandes hilos de materia homogénea, con los cuales sólo atender a esos hilos podamos analizar la obra literaria la completo. Para que se entienda: es un poco como cuando nos hacen análisis de sangre. No se analiza todo, se analizan ciertos factores, como, las plaquetas o las transaminasas… y demás. Y con esos factores, por deducción llegamos a la conclusión que tenemos buen estado de salud interno o que algo ahí dentro anda mal. Así, para analizar una obra literaria, novela, cuento,… y para saber cual de estas tiene un alto valor o un bajo valor, proponemos una serie de “hilos” que con sólo analizarlos a ellos, nos haremos una idea sobre la calidad literaria de una obra de arte narrativo. Estos “hilos” son 7, y todos son importantes, pues todos se conectan con todos.

Hilos para analizar una obra literaria narrativa

1. Argumento de la obra (cuento, novela, guión, teatro,…). Resulta evidente que la calidad del argumento o trama es decisiva en una novela, en un cuento,… Nos han enseñado desde pequeños que un relato se compone de tres partes: planteamiento, nudo y desenlace. Y se trataría de que una obra literaria nos enganche sin remedio en el planteamiento, nos mantenga enganchados en su desarrollo y nos deje grandes sensaciones en su desenlace. Un poco como el vino: primero se huele, luego se prueba, y luego queda el regusto…

2. Estilo. Lo principal es saber que hay muchos estilos distintos. Desde estilos sencillo pero muy efectivos, como en la novela de Víctor Hugo; hasta estilos más artificiosos pero no menos efectivos, como en Allan Poe (su prosa es también poesía pura) o en Góngora. Pero de cualquier forma, en ambos casos, tanto en el estilo sencillo como en el más recargado, puede haber mucha calidad literaria o nada en absoluto. Hay mucha calidad cuando vemos los paisajes, cuando los diálogos nos impresionan, cuando el lenguaje es musical, estético, cuidado,… cuando sentimos que con palabras el autor es capaz de esculpir un mundo alternativo.

3. Personajes. La psicología de los personajes es un punto clave en el análisis de la calidad de una novela, cuento, obra de teatro,… Crear personajes carismáticos, unos más complejos, otros más sencillos, pero siempre llamativos, es fundamental para crear un producto estético que podamos llamar de calidad. Muchas obras son famosas sólo por sus personajes, con eso ya podemos ver la importancia de este punto.

4. Adicción. Pues aunque suene feo, sí, una obra que te engancha es mucho mejor que una obra que te la terminas por el mero motivo de que no te gusta dejar los libros a medias. Hay que ser un maestro de la narrativa para conseguir ese efecto de enganchar al lector por las orejas desde la primera línea, y no soltarlo hasta la última. Por supuesto este factor depende de los demás, por ejemplo, una novela con argumento interesante es más adictiva que una que carece del argumento interesante.

5. Capacidad filosófica. Aquí podemos meter el sentido de la novela, su simbolismo, la capacidad de coger lo particular y conectarlo con lo general. ¿Qué es lo particular? Nuestra propia cultura pop, en la que vivimos, configurada desde hace muchos siglos, pero que ha tenido grandes cambios en los años 80, 90,… Y todo eso decimos que lo conectamos con lo general ¿Qué es lo general? Las grandes ideas del pensamiento occidental, la teoría física, la novela de Tolstoi y Cervantes, la teoría política, el pensamiento de los ilustrados, etcétera. Y para ello por supuesto, tenemos que ser unos grandes conocedores tanto de nuestra propia cultura pop (algo que aunque parezca mentira, no suele pasar, no solemos conocer nuestra cultura pop, no conocemos la cultura de la decadencia de los 90, la cultura del bakalao, la cultura de los pueblos, y como ha tenido una influencia en la ciudad adaptada ahora a nuevos ambientes,…) Y desde luego, hay que ser también un gran conocedor de las grandes teorías filosóficas científicas y artísticas que forman ese “otro lado” de occidente: el occidente ideal, de la filosofía genial, de la ciencia genial,… que se contrapone al occidente real, de la guerra, del nacionalismo, de un presidente del gobierno que insulta a los ciudadanos o los provoca,…

6. Ambientación. Pues sí, una novela, cuento, guión de cine,.. que es capaz por sí solo, sin que halla medios audiovisuales por el medio, de crear un mundo dentro de nosotros como si de verdad lo estuviésemos viendo y escuchando, es una novela que tiene mucho ganado frente a la que no lo consigue. Esto es todo un arte, y por lo general, las personas capaces de “crear mundos” son considerados grandes artistas, poetas, novelistas,… Por ejemplo, podemos poner el genial mundo de Tolkien, “la Tierra Media”, tan real, hermoso, alucinante,… como si de verdad existiera.

7. Duración. Los mejores cuentos, novelas, guiones,… son aquellos que suelen dar lugar a posteriores lecturas. De alguna manera cuando nos gusta mucho una obra, queremos volver a vivir las experiencias tan impactantes que nos trasmitió en una primera lectura. Y a su vez, esto es fundamental en la calidad de una obra: esas obras que te las lees una vez y no te vuelves a acordar de ellas, tienen este factor por los suelos. Sin embargo, esas obras de arte que te las lees, y con el tiempo, no solo te las relees, si no que las recuerdas, en parte porque  te dejan algo muy fuerte clavado dentro de ti, son los ejemplos perfectos de lo que entendemos por “duración”.

Conclusión sobre cómo valorar una novela u otra obra narrativa y literaria

En fin, ya no nos volverán a engañar diciéndonos que una obra es muy buena, pero luego todo es marketing. Con este artículo aprendemos a analizar a lo largo de siete “hilos” una obra literaria y narrativa. Si queremos analizar la calidad de un texto podemos otorgar por ejemplo una calificación entre el 0 y el 100 a cada apartado, y al final, hallar la media. Además, es conveniente que esa media se vea modificada en parte con cierta rectificación más impresionista. Así hallaremos la calidad de una novela otorgándola a esta una puntuación entre el 1 y el 100. ¿Qué? ¿Unos ejemplos?

-El Señor de los Anillos 100

-La Divina Comedia 100

-El Quijote primera parte 98

-Mejores cuentos de Poe 98

-Los Miserables 92

-El Hobbit de Tolkien 75

-Un Mundo Feliz 70 (filosóficamente imponente, pero literariamente algo aburrida…)

-El Juego de Ender 68

-Brida de Paulo Coelho 62

-Blade Runner 25 (tostón considerable…, aunque con alguna idea filosófica interesante, e inspiradora de la genial, ahora sí, película del mismo nombre).

-El Secreto 02 (esta no es de ficción… pero me vale para ilustrar el ejemplo de una obra literaria que no vale casi nada…)

¿Sois aficionados a escribir? ¿Cuánto creéis que sacarían vuestras obras según esta escala?

En fin, tengo el problema de que a penas he leído literatura posterior a la asegunda mitad del siglo XX. A penas el Hobbit, el Señor de los Anillos, los clásicos de la ciencia ficción… y poco más. Pero eso va a cambiar. Ya tengo La Sombra del Viento, El Nombre del Viento y El Sonido… no, esa no existe… Además de Harry Potter, más de Coelho, Canción de Hielo y Fuego… Y otras que quizás comente. Pero OJO, este no es un blog de literatura. Es de seducción y autoayuda. Pero ¿Qué más seductor que el arte? Y ¿Qué mejor forma de autoayudarse que el arte? Por eso, el arte y los artistas tienen un lugar especial en este blog.

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