Consideraciones generales sobre la depresión

No me puedo quitar de la cabeza las palabras de una joven chica que había pasado 14 años de depresión. Ella decía que lo sabía todo sobre la depresión, que la teoría se la sabía de memoria. Pero aún así no había sido capaz de superar este enfermedad de la mente. Y las palabras que más me impresionaron de esta aún joven chica a pesar de los 14 años de depresión, es que lo peor de su enfermedad había sido la incomprensión por parte de los demás. En ese momento, me di cuenta que la incomprensión que sufre el enfermo de depresión, no es lo peor de la depresión: es la causa que hace que la depresión se perpetúe durante décadas incluso, porque esa incomprensión hace que la ayuda que necesita un enfermo de depresión para salir de esta enfermedad se le sea negada. Esta joven chica de la que hablamos se había pasado años enteros con depresión porque no había logrado conseguir ayuda. Ella era una chica lista, inteligente, espabilada… y como tal se diría a sí misma “yo voy a salir de esta con mi inteligencia”. Y se puso a buscar información sobre depresión: qué es, terapias, características de la enfermedad… Y al final ya se sabía todo eso… pero aún así no lograba superar la enfermedad, porque como hemos dicho, al ningunear a la enfermedad de la depresión pues esto hace que los enfermos de depresión no reciban la ayuda que necesitan. ¿Y entonces, eso quiere decir que por leer artículos de depresión como el presente, y como todos los artículos de la categoría de “depresión y felicidad” de mi blog, no conseguiremos nada más que estar informados sobre esta enfermedad? ¿Para qué nos servirá una información, por muy buena que sea, si esta información no nos servirá más que para conocer a la enfermedad de la depresión, pero no para superarla? En este artículo, consideraciones generales sobre la depresión.

Información sobre la depresión

Empezando por contestar a las preguntas que nos acabamos de hacer, hay que decir que la información sobre la depresión es completamente necesaria para superar esta enfermedad. Por ejemplo, el psicólogo no podría darnos alguna “receta” o no podría hacernos un estudio o un control si la información sobre la depresión no existiese. Esta información es completamente necesaria, y ayuda al psicólogo a ayudar al paciente. Pero ¿qué pasa con esos casos en donde el enfermo de depresión no tiene asistencia médica, o si la tiene es muy débil o poco útil, y el enfermo de depresión considera que necesita sobre todo ayuda de su entorno más cercano?

Artículos como los de este blog de depresión son muy útiles para estar informados sobre esta enfermedad, sus características, y sobre todo sus posibles remedios. Pero desgraciadamente el enfermo de depresión de común tiene una evidente falta de voluntad, y un sopor mental que hace que el mundo entero le parezca al enfermo de depresión un mundo de dolor. Los enfermos de depresión hacen bien en leer, entender, memorizar, teoría sobre la depresión, nuevas terapias, nuevos estudios… Si luego pone en práctica algo de lo aprendido pues es posible que mejore… Pero no se puede superar la depresión sin ayuda DE PERSONAS, no de libros, por muy buenos que estos sean. Por eso la chica de la que hablábamos no superaba su depresión después de 14 años: se sabía toda la teoría, pero como sus allegados no podían ayudarla, no la comprendían, no tomaban en consideración la gravedad de una enfermedad como la depresión… pues su situación de enferma de depresión se cronificó.

La depresión como enfermedad crónica

Una enfermedad crónica es una enfermedad que tiene tal grado de apropiación del cuerpo de paciente, que se termina por convertir en una enfermedad que dura mucho tiempo. Esta enfermedad tergiversa el antiguo equilibrio psíquico-fisiológico de las personas, y crea en el cuerpo del paciente un nuevo equilibrio caracterizado por que la enfermedad se adueña parcialmente del cuerpo o de la mente de la persona. Las mujeres afectadas por fibromialgia tienen una enfermedad crónica: sufren dolores en su cuerpo de intensidad moderada. Estos dolores duran años, se palian con medicamentos en parte (no le podemos quitar la esperanza a que se encuentre una cura definitiva). Pero por lo general, una mujer con fibromialgia tendrá que sufrir largos años de dolor crónico en su cuerpo. Por lo general la fibromialgia dura toda la vida de la enferma. Eso es una enfermedad crónica. Entonces, si la depresión también es una enfermedad crónica ¿significa eso que el enfermo de depresión tendrá que aceptar que va a pasar años enteros, décadas incluso, dentro de una enfermedad caracterizada por causar gran dolor psíquico y por hacer perder al paciente la capacidad de ser feliz y de disfrutar? En esta pregunta hay dos grandes cosas que aclarar:

-¿Es la depresión una enfermedad? En gran parte la depresión no es una enfermedad: sí es una enfermedades sus síntomas, agotamiento, desesperación, un cerebro que está como atontado… Pero sus causas ha veces son lo que podemos llamar no enfermedad, si no “accidentes”. Si me pillo la mano con una puerta el pillarse con una puerta no es una enfermedad. Pero las posibles secuelas que me deje esto en la mano sí es una enfermedad.

-¿Es la depresión crónica? Cada enfermo de depresión es un mundo, y aunque todos sientan los mismos síntomas de la depresión, cada uno ha entrado en ella por un problema distinto. La depresión es crónica a veces. Depende del problema, de los medios de apoyo con los que cuente el enfermo, de lo “en serio” que se tomen al enfermo sus familiares que son al fin y al cabo, los que de verdad pueden ayudar al enfermo. Los familiares de normal no saben nada de depresión, y por eso sería ideal que se asesorasen, y que viesen que el enfermo de depresión tiene una serie de problemas, cuya resolución haría que el enfermo dejase de “pillarse la mano con la puerta”, y por tanto los síntomas de la depresión podrían desaparecer en poco tiempo. El cerebro necesitaría un tiempo de ajuste desde que ayudásemos al enfermo de depresión a solucionar estos problemas. Un poco como cuando nos dejamos de pillar la mano con la puerta, necesitamos unas semanas para que la mano se cure por completo. Pero a veces esta “curación” de la mente, si el enfermo de depresión a solucionado sus problemas (entre los que la soledad, la falta de perspectivas vitales, la inactividad… son los más destacados quizás), se puede producir a veces incluso en horas, esto depende de cada cerebro particular, pues los cerebros de las personas son muy variados: unos son muy resistentes, y una vez que los problemas han sido solucionados, el cerebro vuelve a generar una mente normal en a veces pocas horas incluso. Hay que aclarar también que lo de “crónico” es un concepto ambiguo: hace referencia al largo plazo, pero un año ya se puede considerar largo plazo. Muchas enfermedades “crónicas” desaparecen con el tiempo.

Cómo pedir ayuda para superar la depresión

Empecemos el artículo preguntándonos sobre la utilidad de textos como estos que escribimos en este blog… Por supuesto que esta información es una pieza clave para superar la depresión: pero sin ayuda puede resultar completamente imposible superar la depresión. La información sirve para poco si no se pone en práctica. Sólo podemos superar la depresión dentro de un entorno social determinado. Si nos sentimos desocializados, o casi peor, estamos acompañados de gente, pero no nos comprenden, puede resultar muy difícil superar la depresión. La gente que rodea al enfermo de depresión podría ayudar ampliamente al depresivo si leyese artículos como estos que escribimos en nuestra categoría de “depresión y felicidad”, y así luego podría comprender mucho mejor a su familiar enfermo, y ayudarlo.

Cuando realmente sintamos que tenemos un problema de depresión, el primer paso suele ser ir al médico de cabecera. Cuando yo lo hice el médico (médica) con total desdén me ofreció unas pastillas para calmar la ansiedad, ante lo que yo me desmoroné y tuve la sensación de ser un cadáver al que acababan de firmar la sentencia de muerte. ¿Y a quién recurriría yo entonces, si el médico me había ignorado completamente? Pues alejándonos de mi caso y pasando a la ficción (no tengo intenciones de dar muchos detalles de mi vida…), quizás recurriese a un familiar… y este me diría algo así como “vete al médico”. ¿Nos damos cuenta lo que significa “no comprender al enfermo de depresión”? ¿Y ahora qué hago? Pues mucho me temo que esperar años, perder años de vida, saber que la depresión se va a cronificar, porque no hemos podido encontrar la ayuda necesaria para superar una enfermedad que, con ayuda, se podría superar en unas semanas. Así las semanas se convierten en años, como la pasó a la mujer de la que hemos empezado hablando. El enfermo de depresión sólo puede esperar y pasa un día tras otro, luego un año tras otro, y luego hasta décadas… sabiendo que él nada puede hacer para superar la enfermedad, que los demás no son conscientes de su dolor, que no tiene medios para poderse ayudar a sí mismo…

La depresión y el suicidio

Al final, el enfermo de depresión tiene la sensación de que está sufriendo una calamidad. Y además tiene la sensación de que ha perdido años de vida, de poder disfrutar de la vida. Y además, sabe que serán muchos más años de vida los que perderá en este terrible enfermedad. Por eso mismo, ellos calculan: “si yo ya he perdido muchos años de vida con la depresión, y no hago más que sufrir; y si cuando supere, si la supero alguna vez esta enfermedad… ya será más viejo y habré además pasado un infierno, al que se le suma el infierno de la incomprensión, ¿no será mejor darme a mí mismo el jaque mate y terminar con esta sensación tan desagradable, entre por un lado, estar enfermo de depresión; y por otro creerme despreciado porque la gente que me podría ayudar no lo hace lo que sólo hace que aumente mi depresión? Aguantar es de valientes. Pero el suicidio también. Todas las personas más cobardes que he conocido en vida sólo querían vivir egoístamente. Querer vivir no tiene nada de valiente, ni el suicidio de cobarde. Simplemente es una decisión o una falta de opciones, que toma el enfermo de depresión. Para ellos tomar esa decisión es tan común y cotidiano como cuando una persona normal elige comprarse tal piso. Simplemente ha calculado sus opciones y ha visto que no era mala opción del todo.

Un enfermo de depresión no es responsable de sus actos. Habermans ya advirtió en su crítica sociológica de que a los enfermos de depresión, entre otros, se les consideraba responsables de su situación, y así en vez de darlos ayuda se les condenaba por pensar en la idea del suicidio. Sale más fácil y barato condenar que ayudar. Vamos, que al final a los enfermos de depresión que piensan en el suicidio o que se suicidan se les trata más que nada como a terroristas, se les condena en vez de ayudarlos. Es lo más fácil, a los demás no les duele nada y así se quitan la responsabilidad de ayudarlos de encima, un poco al modo de esos verdugos que echan las culpas de sus atroces actos a sus propias víctimas. Poro supuesto cada vez más hay gente comprensiva, y cada vez más se le quita la careta ideológica a ese “humanismo” cristiano que le hecha la culpa de la muerte del depresivo al propio depresivo (recuérdese el “recinto de los ahorcados” en los cementerios, pues la iglesia católica consideraba al suicidio como un pecado mortal y no permitía al “ahorcado” ser enterrado en el recinto santo), en vez de considerar que no sabían lo que hacen, y que la causa de la muerte del enfermo de depresión se debido a la falta de ayuda, a la incomprensión…

Hay que seguir por esa línea, de desenmascarar al humanismo cristiano; y en cambio fomentar los programas de ayuda para los enfermos de depresión, que tienen que tener como centro clave al enfermo, y luego a su familia, y luego a profesionales que asesoren tanto al enfermo, pero sobre todo a su familia, para esto hace falta dinero, ganas de ayudar, ganas de comprender… y no subnormales tocapelotas que en vez de ayudar se ponen a condenar y a hablar sobre lo que no saben.

Conclusión sobre consideraciones generales sobre la depresión

La depresión es un tipo de locura al fin y al cabo, y ya sabemos que los locos no saben lo que hacen. Un tipo de locura del que se puede salir pero sólo con ayuda. La depresión puede ser una enfermedad en donde el placer de poder vivir una vida normal y feliz; y el dolor de sufrir un infierno mental, pueden estar muy cerca. Pero sólo estará cerca en tiempo, sólo podremos superar la depresión en poco tiempo, con ayuda, tratando a esta enfermedad como se merece: como la enfermedad más grave que existe actualmente en todo occidente, sea enfermedad física o enfermedad mental.

Hay una gran esperanza: bioquímicamente ese fino hilo que separa a la persona feliz de la persona con depresión está siempre cerca. De la depresión se sale, con un poquito de ayuda en pocas semanas una persona con depresión puede ser una persona curada. Bioquímicamente la depresión no es una enfermedad grave y con el tiempo el cerebro recupera su actividad normal: pero psicológicamente es terrorífica, porque te hace sufrir un montón durante años.

Y para terminar el artículo más importante de todos los que he escrito en este blog sobre depresión, podemos proponer una medida de nuestra mejora de esta enfermedad (con ayuda siempre):

Imaginémonos que nuestra felicidad y el placer que nos proporciona nuestro cerebro se mide con una escala del 0 al 100. 0 es el punto de mayor dolor; y 100 el punto de mayor placer. 50 es el punto límite: justo en él el placer es igual al dolor, por tanto, ni sufrimos ni disfrutamos. El cerebro de una persona normal disfruta, para ellos es de locos el querer morirse, y su cerebro se sitúa de media y de normal en un 75, muy alejados del 0  y cercanos al grado de máxima melificad y placer con 100. El cerebro de una persona con depresión se tiende a situar sobre los 20, 30… A veces baja más y se produce una crisis depresiva, llevando incluso a rozar los 0. Podemos suponer por tanto que el ánimo de una persona con depresión está de normal destrozado, con 20 cuando una persona normal está sobre los 75, y eso de normal, a veces una persona normal está por ahí de fiesta pasándoselo bien, y este 75 se convierte quizás en casi 100… Pero una persona con depresión, a lo mejor incluso estando de diversión, su puntuación no supera los 25 a duras penas.

Por supuesto este dolor no lo pueden ver los demás: por fuera una persona puede parecer espléndida; pero si tiene depresión, por dentro puede estar viviendo un infierno. Una vez que ya tengamos nuestra ayuda para superar la depresión, podemos usar esta escala para ver nuestras mejoras, y para ver cómo vamos dejando esa terrible enfermedad atrás.

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  • Comments

    • Melina dice:

      Es muy cierto lo que dices: Cuando tienes gripa, te rompes un brazo o te cae mal la comida, siempre se preocupan por ti, te cuidan y te ayudan a curar…pero cuando tienes depresion, es un infierno. Nadie te escucha, tu vida, tus acciones, todo, sin darte cuenta, se vuelven un grito desesperado en busca de ayuda. Un grito que nadie escucha.
      Quisiera hablar sobre una pintura muy famosa de Bruegel el Viejo, titulada La caida de Icaro; muestra un paisaje costero en primer plano, personas en sus vidas, y muy lejos, en un punto del oceano, Icaeo da sus ultimas patadas al ahogarse, sin que nadie se de cuenta.
      Asi me he sentido yo durante cinco años. Desde que murio mi madre, estoy sola entre la gente, nadie en el mundo me escucha, a nadie le interesa lo que sea de mi. Todo el mundo no es que te pida, sino que te exige que agarres tu dolor y lo tires por la ventana. Me ha tocado de todo, desde las amigas que quieren llevarme de paseo siempre para que ” se me olvide” y que tan pronto intento exteriorizar mis emociones me cambian el tema, la familia que no quiere acercarse a mi porque mi dolor les es imposible de llevar, y a quienes cuando busco porque necesito una palabra de aliento o un consejo, me dan dinero y me echan, literalmente, de su casa o de su vida, diciendome que necesito dormir y reflexionar en el silencio, en soledad.¿ Necesito mas soledad? ¿Mas? Y para colmo, mi novio tampoco me permite hablar de ello, habla mal de las personas que sufren por tener sentimientos de dolor, y jamas puedo hablar de eso con el. Vive haciendo planes para mil cosas, y yo no tengo animo de nada. Apenas hace unos dias hable de eso con el, y su unica respuesta fue que el no necesitaba a alguien para quien la vida fuera una mierda como yo, que el necesitaba una niña de mami y papi, que no tuviera traumas ni se le hubiera muerto nadie, que el no tenia porque cargar con mi existencia, y que buscara ayuda profesional. En verdad lo haria, de no ser porque estoy defraudada de ello. He pasado por seis consultorios de psicologos y psiquiatras, y la verdad es que todo es darme un poco de animo sobre la vida que me dura un par de horas a cambio de volverse sangijuelas a mi billetera, y debo aclarar, los psicologos SON UN LUJo, son caros, la verdad es que creo que la unica razon por la que les convenia que no me suicidara era para que volviera a la siguiente semana con mis setecientos pesos a dejar en caja.
      Si busco el suicidio es porque ya no soporto mas esta sensacion de soledad y de desesperacion. La verdad es que soy una persona a la que nunca se le ve llorar, pero siento un dolor en el fondo de mi alma y un frio permanentes en el corazon, eso me hace ser irritable y reaccionar con violencia a cualquier cosa. Si, soy depresiva y soy violenta, lo acepto, aqui puedo expresarlo porque me da la gana hacerlo, como lo he hecho en mis malditos cuadernos de desahogo que a nadie le importaria leer, y en muchos foros de supuesta ayuda, asi como deberia taruarlo en mi piel y nadie lo notaria, total, estoy hablando con un ordenador, mi comentario sera borrado o se perdera en un mar junto con miles de comentarios, y nadie sabra nada de esto, si, soy violenta porque estoy harta fude llorar y en lugar de recibir un maldito consuelo solo reciba humillaciones, indiferencia, burlas y que me miren por encima del hombro, sintiendose todos mejores que yo, mucho mas valiosos,solo por tener una vida normal y no haber sufrido ninguna perdida. Afortunados aquellos que nunca han perdido lo que mas aman, aquellos que tienen algo por lo que vivir, que cuando ven el sol, cuando escuchan una cancion, cuando ven a una familia unida o cuando ven a una pareja feliz, no sienten que el corazon se les hace trizas, aquellos que no se despiertan mentando madres por tener que cargar con la vida un maldito dia mas. Para colmo, muchos creen que soy valiente por ir enferma a trabajar, por valerme madres salir por unas galletas a las tres de la mañana o por bañar al perro aunque tenga gripa y fiebre. NO, no soy valiente, no soy nada ni nadie, solo es que me vale lo que me pueda suceder, cada dia rumbo al trabajo desearia que me atropellara un camion o que asaltaran el local y me dieran un balazo en la cabeza.
      Estoy harta, no tengo nada ni a nadie, todos los dias el mundo me exige que sea fuerte, que sea una chica feliz y me sienta agradecida con la vida que tengo. Ya no puedo soportarlo mas. Esperaba encontrar como suicidarme sin dolor, pero pensandolo bien ¿ Que mas da un poco de dolor mas? ¿ Sera acaso preferible volver a despertar mañana y soportar de nuevo la vida, que el dolor de una navaja o el del veneno para ratones? ( a proposito de veneno para ratones, me gustaria aclarar el porque juzgar como un ser despreciable a alguien que quiere acabar con su vida porque no la soporta mas, cuando los demas quitan vidas de otros seres como son los animales, sin ninguna piedad¿ tenemos derecho entonces a decidir cuando deben morir otras criaturas pero nosotros mismos no? Solo lo dejo como reflexion, que al menos eso sea mi legado) . Solo para que veas, mundo, lo valiente que soy, te contare que tengo aqui, frente a mi, un vaso de fanta con el veneno disuelto desde hace tres horas, y no me decido a tragarlo. Sin embargo se que es cuestion de no beber nada mas e irme a dormir, y que cuando me despierte la sed beba lo primero que me encuentre que sera ese vaso de fanta olvidandome de que tiene mi boleto al otro mundo. Para mi, este cuerpo es una prision, de la que espero haber escapado para el amanecer.
      Solo quisiera decirles, si acaso alguien me lle algun dia,ma los parientes que sufren de depresion, que no sirve querer que se nos olvide, es como tener una pierna rota, sin analgesicos y sin curarte, no importa que te pongan la mejor y mas entretenida pelicula, te seguira doliendo y no se olvidara el dolor. No sirve la evasion, nos sentimos solos, nos estan dejando morir sin quererlo. La cida es un infierno cuando la depresion se vuelve cronica, ya ni siquiera la comida te sabe, ni te afecta el frio ni el calor.
      Se lo que es perder a alguien que amas con toda el alma( aclaro, mi mama no se suicido, murio de EPOC) y cabe decir que esa perdida es la que me sumio hasta el fondo. No les deseo, familiares, amigos, parejas de personas depresivas, pasar por lo mismo que yo. Duele mucho, hasta el grado de querer morir porque ya no concibes la vida sin esa persona. Y supongo que debe doler mucho mas perder a alguien sabiendo que pudiste evitarlo, y que ignoraste sus llamadas de auxilio. Antes de que sus hijos, hermanos, amigos, su novia o su compañero, lleguen a este lugar, frente a un vaso de refresco con 950 gramos ( o mas tal vez porque la caja decia 15% mas producto) disueltos de piretroides, evitenlo, ayudenlos, escuchenlos, no hay un plazo para superar el dolor, todos somos diferentes y quien realmente te ama, se queda a tu lado hasta que logras salir, sin presionarte y sin querer sacarte a distraer solo para que te calles y no le pese tu platica.
      Tal ves te preguntes, lector ¿ Porque si sabes lo que duele una perdida, quieres causar ese dolor a quienes te aman? Facil: No hay nadie que me ame; mis parientes ( abuelos, tios, primos etc) no me llaman desde hace meses, asi que asi les he de importar, a mis amigas, bueno, tienen mas amigas y ya no me hablan porque estan hartas de mi, y mi novio ya me dejo, pronto se enamorara y sera feliz con una mujer tal y como la quiere, de corazón le deseo que sea feliz.
      Nadie sufrira con mi muerte, el unico tal vez sea mi perro, que he dejado en casa de una vecina que siempre quiso que se lo regalara, y pues ya lo tiene, espero que lo cuide y lo quiera tanto como lo quise yo ( gracias Bobby por ser el unico amigo que no me abandono en la peor y ultima etapa de mi vida)
      Se lo que seguira: Si no lo hago por mi voluntad ahora, lo hare antes de que termine la mañana, tomare el veneno, sufrire un par de horas, y finalmente todo acabara. Tal vez en cinco dias abran el departamento cuando los vecinos no soporten mi olor, y terminare en la fosa comun o como material de practicas y estudio para los estudiantes de Medicina de la UNAM.
      Termino esto diciendo que agradezco a la vida que hoy abandono, porque, pese a todo el dolor que he llevado en el alma y que hoy he decidido abandonarla para escapar de la agonia, alguna vez también fui inmensamente feliz.
      Tal vez copie esro en mi block de notas de ordenador para evitar a la policia la investigacion sobre mi muerte ( si, eso hare, mas que una decision, es una obligacion para con la comunidad, lo ultimo que quiero es que culpen a alguien por mi muerte y le descompongan su vida).
      Espero que algun dia,mla ciencia avance, y que un dia, una carta como la mia, sea la ultima.

    • miguel dice:

      Siento lo mismo que tu

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