Cosas que hacer con nuestra pareja

De alguna manera, cuando una chica nos dice que sí ante una proposición decente por nuestra parte, lo hace porque cree que su vida va a experimentar las emociones características que todos asociamos a tener una relación de pareja. Hay veces que una relación empieza con gran pasión, con gran fogosidad, con muchas ganas de disfrutar el uno de la compañía del otro… Desgraciadamente, a veces las relaciones llegan demasiado pronto a la rutina se estancan y entonces el amor de nuestra pareja ya no nos llena como al principio. Para evitar esto, no hay nada mejor que aprender a hacer cosas divertidas con nuestra pareja. Si no, en no mucho tiempo seremos como esa serie de la tele en donde un hombre se tira todo el día delante de la televisión mientras que su neurótica mujer intenta desesperadamente que su marido la haga algo de caso. A las mujeres las gustan las emociones, las viven con más fuerza que los hombres. Por eso el gran secreto para ligar es precisamente causarle a una mujer emociones que ella con el tiempo asocia a nosotros. Así, con un poco de tiempo, ella se enamorará de nosotros. Ellas suelen quejarse más que ellos de que con el tiempo, sus maridos ya no las llevan a sitios, ya no las hacen sentir lo que al principio, ya no son detallistas, ya no quieren pasar tanto tiempo haciendo cosas con ellas… Por eso, nada mejor que recordar en este artículo que las mujeres adoran a los hombres activos, que saben divertirse, que saben hacer cosas nuevas, que no se quedan en casa después del trabajo cayendo en una aburrida rutina… ¿Significa eso que las mujeres adoran a esos hombres que se corren unas buenas juergas de vez en cuando con sus amigotes…? Pues no, es evidente que las mujeres adoran a los hombres que saben divertirse… pero contando con ellas claro. De hecho creo que hay dos grandes tipos de hombres marchosos y fiesteros:

1. Los que son marchosos cuando tienen amigotes, se emborrachan, se van por ahí de fiesta…

2. Los que son marchosos cuando tienen novia, se animan más y siempre están por ahí queriendo hacer cosas junto a su novia.

De cualquier forma, a veces hay que ser un poco gamberros, porque a muchas de ellas las gustan los gamberros… por eso mismos tampoco hay que renunciar a ser un poco alma perdida y a irnos de vez en cuando por ahí de fiesta con los amigos… pero eso sí, no seduciremos a nuestra pareja si no sabemos a su vez salir con ella, salir por ahí de fiesta con nuestra pareja, llevarla a restaurantes, llevarla a conciertos, ir a viajes con ella, experimentar nuevas experiencias dentro de casa con ella… Las posibilidades son innumerables. Por eso, en este artículo, repasamos unas cuantas cosas que hacer con nuestra pareja.

Los hombres que cambian

Y es que es una historia que se ha repetido mil veces: a un chico le gusta una chica, y este la seduce a base de salir con ella por ahí, de llevarla a restaurantes, de llevarla al parque a comer un helado, de llevarla de excursión a la montaña, de ir con ella en un viaje relámpago a la playa, de quedar todos los miércoles para ver una película en casa de él, de hacer cosas siempre novedosas, interesantes divertidas… los dos juntos, tanto dentro como fuera de casa… Y con el tiempo, este chico seduce al fin a esta chica… Y empieza una relación. Al principio, parece que las cosas son parecidas, sigue la diversión, sigue el interés, sigue esa compenetración entre el chico y la chica a la hora de hacer cosas divertidas juntos… Pero con un poco más de tiempo, el chico empieza a estar cada vez más perezoso, ya no le apetece tanto salir con su novia, si acaso, queda de vez en cuando con sus viejos amigotes para emborracharse. Ya no le presta atención a los detalles, se olvida de que antes todos los miércoles quedaba con su novia para ver una peli en plan tranquilo. Se olvida de llevarla a cenar, a patinar, a pasear por el parque… Se empieza a desinteresar del hacer cosas junto con su novia, simplemente se tira delante de la tele con una cerveza, mientras su novia que está a su lado piensa lo que ha cambiado ese hombre en tan poco tiempo… Se dice eso de que

los hombres prometen hasta que meten…

expresión grosera donde las haya pero real en muchas casos. Parece que muchos hombres cuando ya tienen a su lado a su novia y saben que esta no es fácil que los deje, entonces se relajan, se vuelven demasiado tranquilos, aburridos, predecibles… y a veces casi del día a la noche pasa de ser un tío divertido, intrépido, activo, sorprendente… a un muermazo aburrido, que lo más divertido que hace con su novia es obligar a esta a hacer “zapping” con el mando a distancia, mientras dura el intermedio del partido de la Champions League… Para evitar esto, terminamos el artículo con unas cuanta ideas de actividades que podemos hacer con nuestra pareja. Por supuesto se trata de que la novedad no muera en la agobiante rutina. Pero puede haber a su vez rutinas interesantes, como quedar todos los miércoles en nuestra casa para ver juntos una película en plan tranquilo…

Cuatro interesantes actividades para hacer junto a nuestra pareja

1. Ver películas juntos. No es lo mismo ver una peli nosotros solos; que ver una peli que habíamos elegido previamente junto a nuestra pareja. El cine en solitario es como el sexo en solitario: se te quitan un poco las ganas y te da placer, pero siempre es más divertido contar con alguien a tu lado para hacer estas cosas. El proceso de elegir la peli, programar su puesta en tele, preparar algo para comer y beber mientras vemos la peli con nuestra pareja, la emoción de la espera, la proyección, con sus intrigas, con sus sorpresas compartidas por ambos miembros de la pareja, y el final, en donde intercambiamos impresiones sobre lo que nos ha parecido la peli y sobre cual puede ser la próxima película que veamos en nuestras sexiones programadas… y sí, sexiones porque al final de la peli pues a lo mejor, entre que la comentamos y eso pues nos podemos dirigir hacia la habitación y poner la guinda a esa especial tarde de miércoles…

2. Salir de bares juntos. He aquí mi actividad preferida para hacer con mujeres. Yo huelo tanto a taberna de mala muerte que la pasma ya me pide la documentación por allí por donde paso… Pero es que ir de bares, con su ambiente, con sus pinchos, con sus licores, con su encanto especial… junto con tu pareja, dejarnos ambos sorprender por ese ambiente tan español en donde se mezcla el olor de la salmuera de las aceitunas, con el olor de los licores (antes también del humo… snif, qué tiempos…), es una experiencia inigualable, porque parece que a nuestra pareja y a nosotros se nos pega un poco la fuerza de los demás, y estamos aún más animados, más bromistas, vamos por los bares de la ciudad, nos vamos de pinchos, vemos el ambiente, disfrutamos de interesantísimas conversaciones con nuestra cómplice pareja mientras nos comemos unos boquerones en vinagre acompañados con unas cuantas copas de vino… Y por supuesto, al final siempre queda regresar a casa en donde le podemos poner la guinda de nuevo al pastel… (yo tengo más cosas en la cabeza que sexo: alcohol, fiesta, rock and roll… cuando mezclas todas esas cosas es cuando tienes uno de esos días inolvidables…).

3. Ir a cenar juntos. Pues no es lo mismo cenar como todos los días, en casa, con la misma rutina, con el mismo escenario; que prepararnos, ponernos guapos y salir a un restaurante del centro que tiene un encanto decimonónico que nos hace creer que estamos en el genial siglo de la literatura y de la ciencia. Cuando salimos por ahí a cenar desconectamos un poco de todo, de la semana, de los problemas. En lugar de eso, nuestra pareja y nosotros mismos nos reservamos esa noche para nosotros dos. Vamos al restaurante donde habíamos reservado, pedimos un buen vino mientas nos traen la comida. Empezamos a comer, con intercambio de miradas, de sonrisas… La conversación es a veces más ligera, dejando empapar nuestras almas por el ambiente genial del restaurante y del momento; y otras veces más pesada, y entonces nos abstraemos en el mundo común que creamos nuestra pareja y nosotros mismos con nuestra propia conversación… Luego salimos del restaurante, y vamos a tomar un café en esa cafetería con encanto, y mientras tenemos otra agradable conversación. Al final, vamos a casa tranquilamente, dando un rodeo por un romántico parque por el que caminamos debajo de los árboles con la mano de nuestra pareja cogida en nuestra mano. Y al fin llegamos a casa y ya seguro que suponen los lectores lo que haría yo con mi pareja al llegar a casa… La guinda una vez más, pero es que el sexo es la guinda de una relación de pareja. Sin sexo la vida sería demasiado aburrida, sólo nos quedaría el alcohol y el Rock and Roll para quizás lograr olvidar por unos instantes que el verdadero sentido de nuestra vida está entre nuestras piernas…

4. Ir de acampada juntos. La naturaleza puede despertar en nosotros nuestro lado más atávico y salvaje… la naturaleza es arte inconsciente, según los románticos, y nada mejor que hacer una escapada de la mano de nuestra pareja para poder contemplar este espectáculo de arte salvaje. A veces podemos ir con la tienda de campaña, o a una casa rural, o simplemente cogemos el coche y nos vamos hasta un lugar en donde sabemos que podemos hacer una ruta interesante a pie, hasta que la ruta nos lleva a una zona de un paisaje mágico, en donde sacaremos la merienda y daremos buena cuenta de ella mientas estamos sentados sobre un tronco caído al lado de nuestra pareja. El atardecer es ese momento mágico en donde nuestras almas se nos llenan de un gozo especial ante la contemplación de un paisaje tan sublime y etéreo… A veces también nos ponemos cachondos de paso, y si no hay nadie por los alrededores… pues podemos poner en mitad del bosque la guinda a esa especial tarde de camping sirviéndonos para ello del saco de dormir, de una manta… o similares, que llevábamos para los efectos… Al final de la “guinda”, nada mejor que tumbarnos en la manta bajo el ya cielo anochecido y poder contemplar junto a nuestra pareja el gris y casi negro cielo que se empieza a cubrir de estrellas, mientras la fogosidad de las asunción carnal da lugar a unos sentimientos más poéticos y celestiales, en los que nos unimos ahora de forma espiritual al alma de nuestra pareja, en medio de los consuelos de nuestras esperanzas, en medio de palabras con las que nos abrazamos sentimentalmente a nuestra pareja… Yo no tengo la culpa de estar tan cachondo, a lo mejor se me quita el calentón si empiezo un blog de derecho penal, que con las demandas que me quieren poner las feministas a lo mejor hasta me viene bien y voy aprendiendo algo sobre mi defensa…

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • Secretos para cautivar a tu pareja (6)
  • La vida en pareja (6)
  • Cómo estimular nuestra vida (6)
  • Cinco consejos para vivir en pareja (6)
  • Cosas buenas de tener novia (6)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>