Diferencias psicológicas entre hombres y mujeres

Las diferencias entre hombres y mujeres más obvias son las físicas, que todos podemos intuir con solo mirar a un hombre o a una mujer. A los hombres les atrae el físico de una mujer; y a la mujer el de un hombre. Pero a estas diferencias físicas hay que añadirle las fundamentales diferencias psicológicas que existen entre los hombres y las mujeres. Estas diferencias psicológicas pueden no parecer tan obvias como las físicas, pero son muy importantes, y además, en gran parte claves en el proceso de cortejo y de seducción de un hombre sobre una mujer. En este artículo, hablamos sobre las diferencias psicológicas entre hombres y mujeres.

La testosterona, hormona creadora de hombres

Parece que de alguna manera, cuando somos niños, los nenes y las nenas somos más parecidos entre nosotros que cuando somos adultos. Con el tiempo, es como si las mujeres se mantuviesen un poco más niñas, más delicadas, más dulces, más infantiles incluso… Y los hombres es como si embruteciesen debido al efecto de la testosterona que empieza a abundar en su organismo al llegar a la “edad del pavo”, y entonces se vuelven como más brutos, más zafios, menos delicados… Este efecto de la testosterona en el organismo animal se puede ver muy gráficamente en las diferencias entre los gatitos y las gatitas: de pequeños, en sus primeros meses de vida, tanto los gatitos como las gatitas, son ambos encantadores, juguetones, divertidos, dulces… Pero cuando le llega su peculiar adolescencia a los gatitos, estos cambian, y ahora se muestran más esquivos, menos simpáticos, menos dulces, más agresivos… y pierden en gran parte ese encanto y esa ilusión por jugar a todas horas, y esa alegría cuando los empezamos a acariciar y a jugar con ellos, que tenían cuando eran gatitos. En cambio, las gatas cambian mucho menos, se mantienen después de su adolescencia mucho más parecidas a cuando eran gatitas que los gatos machos. La testosterona parece que embrutece el cerebro masculino, además de embrutecer su físico. En cambio, como la biología de la mujer no se ve inundada de la noche a la mañana por un torrente de testosterona que invade todas sus células, parece que ellas se mantienen más parecidas a cuando eran niñas. Digamos que no es cierto eso de que Dios creó a la mujer a partir de la costilla de un hombre. Más bien fue algo sí como que Dios creó a la mujer. Y después cogió a una mujer, la embruteció, y así surgió el primer hombre…

¿Son mejores los hombres o las mujeres?

Pero independientemente del proceso biológico por el que nos convertimos en hombres o en mujeres, al final resulta que los hombres y las mujeres somos psicológicamente muy distintos entre nosotros. Y tengo que decirlo: de cada 10 amigos que tengo ahora mismo, 9 son mujeres. No logro apenas mantener amistades con mis congéneres hombres, siempre me termino peleando con ellos, siempre me terminan sacando de quicio, los hombres son muy traidores, muy interesados, no tienen sensibilidad, no saben comportarse, te dejan en ridículo en casi cualquier circunstancia, no tienen inteligencia emocional, son menos inteligentes, son menos racionales, aprenden peor, son unos tercos, quieren dominarte y no son capaces de mantener relaciones de igual a igual contigo, son unos tiranos, quieren ser mejor que tú y no saben tratarte como te mereces, actúan siempre por interés, son peores poetas que las mujeres, entienden peor el arte, se les educa mucho peor, son pragmáticos y no les interesa nada más que el dinero y el “prosperar”, a veces entienden mejor unos barazos en las manos que las palabras del profesor… A todas esas chicas que me acusan de que soy un machista, las diré que soy un “machista irónico”, pero soy un feminista real.

Hemos dicho muchas cosas de los hombres que me han servido para desahogarme… Pero en parte creo lo que he dicho. Por cada 10 problemas que tengo con un hombre, tengo 1 sólo con una mujer. Todo esto pueden ser cosas mías, cosas de una “persona rara” (casi todas las personas en mi vida que me han acusado de “ser raro”, eran a su vez hombres, y las mujeres comúnmente salían a defenderme…). Diré que esto es más relativo que todo eso, entre otras cosa porque el concepto de hombre y de mujer es más ambiguo de lo que estamos intentando exponer aquí: los hombres también generan estrógenos por sus glándulas suprarrenales; y las mujeres también generan testosterona, que además esta es fundamental para el deseo sexual de ellas. Por lo que al final, los conceptos “hombre” y “mujer” son más ambiguos de lo que decimos aquí. Así, hay hombres que tienen una sensibilidad, una inteligencia, una forma de comportarse más delicada, más femenina; y hay mujeres que son más bruscas, más zafías, la típica mujer “marimacho” o “machirulo”, que casi parece un tío con tetas y culo…

De cualquier forma, sí, yo creo que para ciertas cosas los hombres de media son peores que las mujeres. También quedan por supuesto esas cosas para las que los hombres son mejores que las mujeres: son mejores para orientarse, son mejores para la mecánica, son mejores ingenieros, dominan la inteligencia visual mejor que las mujeres, tienen una concepción utilitarista de la existencia que es positiva para producir más, hacen los oficios manuales de forma más eficiente y más rápida, tienen más fuerza física lo que les hace ideales para trabajar de mecánicos, en trabajos pesados, en la industria… Digamos que a grandes rasgos, para el trato con los demás las mujeres son mucho mejores; pero para oficios industriales y productivos son mejores los hombres (aunque las mujeres han tirado de la economía agrícola de países enteros como Vietnam.. .y hasta hace poco la propia España, con lo que debe de ser matizada la menor productividad de las mujeres).

Y todo esto que decimos de que “los hombres son peores en el trato social” es muy importante. Al fin y al cabo de cada 10 personas que tienen problemas para encontrar pareja, 8 o 9 son hombres por el mero motivo de que son unos patanes en el trato con los demás, no son sentimentales, no conectan emocionalmente, no saben comportarse, no son delicados, son bruscos, egoístas, zafios,… Las mujeres de media son mejores… De hecho, hay una teoría genética (no especulativa, y basada en ciertos datos estadísticos de hombres y mujeres), que dice algo así… la exponemos a continuación.

Teoría genética sobre hombres y mujeres

Como ya sabemos, nuestro cuerpo se genera por las órdenes que da el genoma, toda la maquinaria “creativa” se pone en marcha por un complicado proceso hasta que al final, somos como somos. Este proceso está guiado por el genoma y por las secuencias genéticas, que se encuentran dentro de los cromosomas. La especie humana tiene 46 cromosomas, de los cuales dos de ellos son los cromosomas sexuales. Estos dos cromosomas son los responsables de las diferencias entre hombres y mujeres. Así, los hombres y mujeres nos “construimos” de forma distinta. Y al final tenemos una serie de diferencias en nuestra personalidad a parte de en nuestro físico. Estas diferencias se pueden de alguna manera “medir”, por ejemplo, podemos medir la inteligencia con el test de cociente intelectual. Pero también podemos medir la capacidad lingüística, la capacidad de empatizar con los demás, la inteligencia emocional, la creatividad, el altruismo, la generosidad, la capacidad para entender razonamientos abstractos… Y bien, cuando medimos todo esto de los hombres y de las mujeres del mundo, ¿qué sale? ¿Quiénes quedan por encima, los hombres o las mujeres? Pues es difícil analizar los datos sin recurrir a una gráfica. Pero la gráfica que muestra este “factor de calidad” de hombres y mujeres, es muy ilustrativa. Digamos que la población femenina tiende a ser equilibrada en su población en cuanto a la distribución de este “factor calidad” que analizamos. O sea, ellas no se van a los extremos, casi todas son bastante listas, bastante inteligentes, bastante buenas en el trato social… Pero la población de hombres se va a los extremos. O sea: el hombre que no es un genio tiende a ser un capullo, los hombres no estamos tan por el medio en este “factor calidad”, y nos vamos a los extremos, siendo por tanto unos hombres muy buenos y otros muy malos. El resultado final: descontando a las personas que tienen algún tipo de retraso intelectual, de cada 10 personas lerdas, 9 son hombres y 1 sola mujer. Y a su vez, de cada 10 genios, 9 son hombres y 1 mujer. Una de cal y una de arena como se suele decir. Pero de media, queda que las mujeres son siempre más leales, más comprometidas, más sociables, mejores conversando y conviviendo, más educables. Una de las cosas más extrañas de esta teoría, es que los hombres genios heredan esa genialidad de sus madres. Digamos que las mujeres llevan consigo el gen de la genialidad de forma “recesiva” (o sea, no se muestra en ellas pero lo transportan); pero cuando ese gen pasa a un hombre porque lo hereda de su madre como decimos, entonces este en se “activa”, se vuelve dominante, y se muestra. Este hombre a su vez sólo transmitirá el gen de la genialidad a sus hijas mujeres; pero no a sus hijos varones. Y las hijas mujeres a su vez lo llevarán silenciado de forma recesiva; hasta que al final este gen se vuelva a activar en sus hijos varones.

Conclusión sobre diferencias psicológicas entre hombres y mujeres

Todo este texto se puede resumir diciendo que la naturaleza no es democrática. Dios no nos creó a todos igual. Este sistema de hombres muy buenos; y de hombres muy malos, manteniéndose las mujeres más por el medio, en el fondo es el resultado de un largo proceso evolutivo en el que de media han dejado descendencia casi todas las mujeres (todas las que llegaron a la edad adulta pudieron parir); pero a su vez, sólo han dejado descendencia 1 de cada 3 hombres ¡como mucho…! Esto es debido a la “selección sexual” de la que ya habló Darwin: ellas “eligen” reproducirse con los hombres que a ellas las gustan. Y ¿cuales las gustan? Ironías de la vida, a ellas las gustan hombres con las típicas virtudes de los hombres, por un lado (ser decididos, ambiciosos, arrogantes intelectualmente, trabajadores, luchadores, activos…); pero por otro lado, con virtudes que son más típicas de las mujeres (ser sensible, ser buen psicólogo natural, entender a los demás, ser leal aunque a su vez un poco gamberro…, ser generoso, ser comprometido, ser bueno en el trato con los demás…). Este proceso evolutivo está a medias de completar. El resultado: la humanidad podría esta asistiendo a un nuevo ciclo en la existencia del hombre-mujer como especie, donde los hombres serían cada vez más delicados, más profundos, más inteligentes… más femeninos en cierto sentido. Por supuesto, por todo lo dicho esta información puede ayudar a esos hombres que tiene problemas con las mujeres, porque ahora saben qué es lo que les falta para que ellas les digan al fin sí, y así estos hombres podrán enfrentar su destino evolutivo con los conocimientos necesarios, que son que para que una mujer nos quiera, no vale con ser muy hombre, muy seguro, muy trabajador; a su vez hay que ser “muy mujer”, delicado, comprensivo, leal (no confundir con ser fiel, aunque a veces tiene que ver), sociable… Todas estas cosas se pueden “trabajar”, y así con la educación de nuestra psicología podemos ganarle la partida a la guerra evolutiva (el cerebro humano es muy plástico, e ironías de la vida, un hombre puede llegar incluso a aprender a ser más “femenino”, más romántico, más delicado… para eso este blog en gran parte…, para ayudar a que la evolución nos sonría un poco más a todos nosotros los hombres que nos molestamos en mejorar).

P.D: independientemente de lo dicho, es fundamental tener amigos hombres (si somos chicos), porque aunque sean un poco capullos, en el grupo masculino los hombres nos “enculturalizamos”, y aprendemos unos hábitos sociales que serán fundamentales para nuestra futura vida en pareja. A mí me cuesta mantener amistad con hombres así que lo que hago es que para no perder mi esencia masculina, voy “reciclando” estos amigos hombres, aunque por supuesto, lo ideal es encontrar esas amistades masculinas que son leales y que aguantan ahí con el tiempo. Son esos grandes amigos que uno cuando mira para atrás los recuerda con cariño, y es capaz de recordar todavía esa gran fuerza que nos transmitía a los hombres estas amistades masculinas. Tener amigos solo mujeres nos convertiría en hombres un poco “mariquitas”… así que tengo que rectificar algo que he dicho: tengo amigos hombres, pero estos vienen y van. Y por eso a veces desearía sólo tener amigas mujeres que son más fieles y leales. Pero con mis amigas mujeres yo no me hubiese convertido en un tío duro, en un makarra de antro de mala muerte, en un sinvergüenza de cuidado, en un mujeriego que va por ahí con un aura de seguridad en sí mismo, en un cabrón de cuidado que si te descuidas te la mete y sale corriendo… Es fundamental aprender a ser hombres. Y aunque los otros hombres sean un poco capullos, ellos nos enseñan, con su amistad, con su trato rudo y poco leal, con sus modales de ex-presidiaros buscados por la pasma… ellos nos enseñan a ser hombres. Luego nos queda aprender a “ser mujeres”. Sin ambas cosas, las mujeres no nos amarán todo lo que ellas pueden llegar a amar.

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  • Comments

    • Porco dice:

      Bueno, al menos admites abiertamente que eres feminista. Me gusta tu blog por la manera en la que expresas los problemas que enfrenta nuestra sociedad, sin embargo, pese a que concuerdo en ciertas características que describes de las féminas, creo que la razón de la que de unas décadas para acá se comporten de manera tan brutalmente selectiva, es por culpa de hombres como tú, que expones tu creencia en la superioridad femenina de manera demasiado pronunciada, y eso es algo que les ha dado alas a muchas víboras.

      Sin embargo eso no significa que no aprecie la mayoría de tus escritos, se nota que tienes una calidad mental alta, concuerdo en que habemos pocos hombres sensibles, que alguna vez fuimos humillados por cavernícolas por nuestra manera más refinada del ser. Sea como sea, acepto las conclusiones evolutivas que planteas por que se respalda con la investigación científica, pero al día de hoy, te aseguro que en todo caso, hay la misma cantidad de mujeres como hombres idiotas, por lo que ya mencione antes. Saludos.

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