Dos métodos para encontrar pareja

En este artículo vamos a tratar de dos métodos para encontrar pareja. Más que dos métodos, son dos tipos de métodos, son dos conjuntos más que ser dos puntos. Ambos métodos o tipos de métodos pueden ser perfectamente válidos para encontrar pareja. Pero aún así, uno de estos métodos se nos antoja como mejor, como más recomendable… pero a su vez es más exigente, requiere mayores habilidades sociales y mayor preparación. Yo de todas formas recomiendo este segundo método más exigente, porque a parte de poder usarlo para encontrar pareja, también lo podemos usar para mejorar nuestras habilidades sociales, para hacer que nuestra vida social sea más plena, para hacer que nuestra vida en pareja sea más plena… De cualquier forma, la gente encuentra pareja con uno de estos dos métodos, pues estos son los dos grandes métodos que existen actualmente para encontrar pareja. Y al final todo el mundo termina por encontrar pareja, guapos, feos, listos, tontos… Pero aún así, me atrevería a jurar y a perjurar que los que usan el método más complicado y que yo recomiendo, aunque el más exigente a la vez, encuentran de normal mejores parejas que esos que usan el otro método más sencillo pero más limitado. Pero ambos métodos son legítimos y es posible encontrar pareja con cualquiera de los dos métodos. Para no liarnos, y antes de meternos en situación, podemos ponerle nombre a estos dos grandes métodos para encontrar pareja:

1. El método del pescador

2. El método gravitacional

Con estos dos nombres seguro que más de un lector se ha quedado blanco… Pero jurado queda que casi todo el mundo usa uno de estos dos métodos para encontrar pareja. El primer método es el método más sencillo pero más limitado; y el segundo es método más complicado pero con mayores posibilidades. En este artículo, dos métodos para encontrar pareja.

1. El método del pescador para encontrar pareja

El método del pescador es un método para encontrar pareja que suele ser usado por personas no muy sociables. Suelen usarlo personas que a lo mejor viven con su madre, que tienen un trabajo que les llena parte de su vida, que tienen alguna afición en la que usan su tiempo libre y de ocio… Con el tiempo, estas personas algo solitarias deciden que ha llegado la hora de intentar encontrar pareja. Y entonces empiezan a usar el método del pescador. Así como el pescador no se mete en el mar a nadar con los peces, y simplemente tira su caña y espera a que algo pique para recoger el hilo; así la persona que usa el método del pescador es de normal una persona poco sociable que hace del ligar y del encontrar pareja algo parecido a pescar: ellos tiran anzuelos a ver si pica alguna moza; y luego simplemente recogen el hilo.

Los gurús tradicionales de la seducción suelen usar este método del pescador, porque ellos no hablan de sociabilidad, de habilidades sociales, de habilidades de conversación. Para ellos ligar es tirar la caña cuando vemos una posibilidad de pescar a una buena pieza. Por eso, estos gurús tradicionales propondrán que si queremos tener pareja, pues triemos la caña cuando vemos una buena mujer. A lo mejor vamos por la calle y vemos a una chica mona, y nosotros la “entramos” y la intentamos seducir con algo de conversación, para sacarla una cita para el día siguiente. A lo mejor tenemos una amiga interesante, y se trata de tirarle la caña para ver si esta “pica” y así nos hacemos con la pieza… Si vamos a un curso y en él hay chicas monas, pues se trata de intentar “tirarlas la caña”, y así intentar hablar un poco con ellas, para que a lo mejor luego ellas acepten darnos su móvil, y luego las llamamos y seguimos recogiendo hilo, y a lo mejor así ellas se empiezan a interesar por nosotros y deciden quedar con nosotros en posteriores citas…

Los métodos tradicionales de ligue por Internet también se insertan dentro del método del pescador: se trata de mandar mensajes a chicas por el chat o por un e-mail. Las contamos algo de nosotros, que queremos conocer gente, y al final si nos hacen caso, “tiramos del hilo”, las pedimos el poder conocerlas, y a lo mejor hay suerte y ella aceptan conocernos en un céntrico bar. Este método del pescador, como vemos, consiste básicamente en intentar sacar algo de una chica que nos parece interesante, una cita, una conversación… Así, a lo mejor luego si seguimos tirando del hilo, pues llegamos a cobrarnos esa pieza, pues la chica se interesa por nosotros y al fin nosotros la proponemos “salir”, ella acepta, y con el tiempo estamos en una relación de pareja con esa chica. Este método del pescador exige la localización previa de un objetivo. Y luego, se ponen todas nuestras habilidades de seducción al objetivo de intentar sacar con nuestra caña a ese pez del agua.

2. El método gravitacional para encontrar pareja

Este es el verdadero método de los maestros de la seducción y de la sociabilidad. En el método gravitacional, la actividad de búsqueda de pareja no está tan acotada. Más que eso, la búsqueda de pareja se inserta dentro del núcleo mismo de nuestra vida social. Aquí ya no se busca tanto posibles “presas” para luego pescarlas (arponearlas nunca funcionaría, aunque aún sí, algún gurú todavía propone “arponear” en vez de pescar). Más que eso, con este método lo que hacemos es darle “inercia” a nuestra vida social: vamos a sitios, hacemos amigos, conocemos gente, nos apuntamos a las fiestas del pueblo de al lado, en donde nuestro amigo nos presenta a sus amigas, hablamos con nuestros vecinos, y un vecino resulta que tiene a una amiga soltera que él nos presenta, nos apuntamos a unas conferencias de sociología, y allí en el descanso conocemos a gente con nuestros mismos intereses, nos apuntamos a un concierto, y a nuestro lado resulta que hay una chica muy mona (o chico muy mono…) con el que empezamos a hablar, vamos a revisarnos la vista, y resulta que en la sala de espera del óptico hay una chica muy mona, y nosotros la comentamos que a ver qué tal nos adaptamos a las lentillas nuevas… y ella nos sigue el juego… Vamos por ahí de bares, pedimos una cerveza. Luego quedamos con nuestros amigos pues los hemos mandado un “guasap”, y estos amigos traen a su vez a una nueva amiga que estaba por allí de visita, y nos la presentan. En el trabajo nos esforzamos por conocer a nuestros compañeros, nos hacemos sus amigos, y entre estos amigos hay chicas, y gente que conoce a chicas y que nos las presenta cuando quedamos con ellos para salir el sábado a tomar algo. Vamos a comprar algo a un supermercado, y en la cola del super hay una chica que nos mira. Nosotros la comentamos algo, y al final la invitamos a tomar un café en la cafetería del super y ella acepta.

En este método gravitacional, nosotros actuamos como si fuésemos un planeta inserto dentro de un complejo entramado de fuerzas, de tensiones, de agrupaciones de materia… Nosotros somos un planeta, pero insertos en el sistema que es una vida social plena. Así, desde nuestra individualidad originaria, establecemos lazos de fuerza con otras gentes, con grupos, con pandillas, con compañeros… Aunque dándole “inercia” a nuestro planeta, podemos irnos por ahí por el Universo a explorar otros sistemas solos. En estos sistemas podremos formar nuevas agrupaciones, conocer nueva gente, explorar nuevos territorios… Y así, con el tiempo, nosotros tendremos una vida social tan plena, tan activa, tan dinámica, que nos será muy fácil conocer a posibles chicos o chicas con los que pueda surgir algo. Siempre surge algo, se trata de conocer gente, y lo demás casi surge por su propia fuerza gravitacional.

De esta forma no sólo encontramos pareja: también mejoramos nuestras habilidades sociales, algo que a su vez nos dará mejores parejas y a su vez, nos permitirá tener mejor trato en la convivencia diaria con nuestra pareja, lo que nos hace más atractivos ante los ojos de estas posibles parejas. ¿Verdad que a todo el mundo le gustan las personas sociables, abiertas, simpáticas…? Además, estas personas siempre lo tienen mejor para ligar porque usan para ello este sistema gravitacional que incrementa espectacularmente nuestras oportunidades sociales.

Conclusión sobre dos métodos para encontrar pareja

Ambos métodos pueden funcional para encontrar pareja. Las personas que usan el método del pescador suelen ser mucho peores ligones que los que usan el método gravitacional. Pero aun así mucha gente encuentra pareja de ese modo. El método gravitacional es más complejo y nos exige dar todo lo que tenemos en el ámbito social. Hay personas que no tienen tiempo para usar este método gravitacional, por el trabajo o por lo que sea. Pero yo creo que eso son excusas y siempre podemos encontrar algo de tiempo para intentar introducirnos en el método gravitacional para encontrar pareja, que es toda una odisea y una experiencia fascinante, además que de este modo es más fácil encontrar pareja, y a su vez, así siempre aspiraremos a poder encontrar mejores parejas. Por supuesto hay personas que tienen ese “miedo cósmico” hacia los espacios infinitos y desconocidos. Este miedo con el tiempo se convertirá en morbo y placer. Es cuestión de ir superando nuestro miedo al vacío de la incertidumbre social.

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