El fracaso no es fracasar, si no dejar de intentarlo

Muchas personas con cierta sensibilidad se frustran cuando intentan conseguir algo y al final no alcanza su objetivo. En seguida estas personas tan vulnerables se ponen a pensar pensamientos como “yo no valgo” o “es que no sé por qué no lo he conseguido” o “es que yo soy peor que los otros” o “me debieron de ver raro”… Verdaderamente todo esto es un engaño de la mente, que nos hace presuponer que los grandes triunfadores de la historia tuvieron un camión de éxito directo y total. Pero la propia historia no nos muestra algo así en absoluto. Más que eso, los grandes triunfadores en todos los ámbitos (incluso en el ámbito amoroso, laboral, familiar…)El fracaso no es fracasar si no dejar de intentarlo normalmente recopilaron unas buenas montañas de fracasos en sus intentos de conseguir algo importante en el ámbito que sea. Y precisamente, la característica de la persona triunfadora, sea Newton o sea el hijo del tabernero de nuestro barrio que ha tenido éxito con su empresa, es que son capaces, no de tener un éxito flagrante e inmediato; si no de recuperarse de los fracasos y seguir intentándolo. Pero como empezábamos diciendo, la mente nos engaña y nos cofunde, y nos hace creer que por haber fracasado una vez en eso que intentemos, ya no valemos y somos peores que otras personas que sí consiguieron eso que querían conseguir. ¡Pero es que esa persona seguramente tuvo un montón de fracasos antes de conseguir lo que nosotros no conseguimos! Y ellos supieron seguir adelante sin dejarse amedrentar por el fracaso. A lo mejor ellos lo habían intentado 10 veces y nosotros solo una. Pero esas personas que consiguieron lo que nosotros queríamos (un trabajo, una oportunidad de cualquier tipo, una chica incluso…) siguieron intentándolo otras 9 veces. En cambio, nosotros pobres mortales equivocados, lo intentemos 1 vez y nos rendimos porque creíamos que al haber fracasado eso ya demostraba que nosotros mismos éramos un fracaso y ya no merecía la pena inatentarlo otras 9 veces más hasta conseguirlo. Vemos como la mente nos la juega, así que para que no nos pase esto y para tener éxito en algún ámbito concreto de la vida (amor, trabajo, negocios, familia,…) en este artículo enseñamos que el fracaso no es fracasar, si no dejar de intentarlo.

Ejemplos de fracasados famosos

Podemos empezar este interesantísimo artículo con una lista de grandes fracasos de personajes famosos. No voy a ser muy exhaustivo, pero sí vamos a contar unos pequeños grandes fracasos de hombres que luego tuvieron éxito en eso en lo que fracasaron:

1. Albert Einstein fue declarado retrasado mental con cuatro años. Posteriormente se convertiría en el científico más importante de la física desde Newton (el mayor científico de todos los tiempos).

2. Winston Churchill estuvo a punto de rendirse ante la Alemania nazi cuando los nazis estaban a punto de retirar su aviación de Londres porque se les habían acabado las provisiones. A partir de ahí, la guerra dio un cambio y los Nazis terminaron perdiendo (dijo eso de “nunca te rindas”, y por eso los nazis no ganaron la guerra).

3. A Tolkien le rechazó una editorial el libro de ventas multimillonarios “El Señor de los Anillos“. La editorial que se lo publicó lo publicó a regañadientes porque creía que a la gente no le iba a gustar.

4. A Oprah Winfrey la despidieron de su puesto de periodista porque dijeron que “no valía para la tele”.

5. Thomas Edison parecía un inventor pirado que no hacía más que cosas chapuceras e inútiles hasta que un día las cosas le empezaron a salir bien. Dijo eso de “no he fracasado, sólo he encontrado 10.000 formas distintas de no hacer una bombilla”.

6. Michael Jordán nos dejó dicho lo siguiente:

“He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. En 26 ocasiones se me ha confiado para tomar el tiro que ganaba del juego, y fallé. He fallado una y otra y otra vez en mi vida. Y es por eso que tengo éxito.”

Pero aún así, todo el mundo considera a Michael Jordan como un triunfador en el baloncesto. Y es que… triunfar no significa no fallar nunca como creen esos tíos tan sensibles y ahogados de los que hemos empezado hablando: triunfar es seguir intentándolo a pesar de haber fracasado.

La puesta en entredicho de la valía de las personas

¿Por qué tíos tan listos como Edison pueden fallar y no tener un éxito inmediato? ¿Por qué los demás no nos valoran como nos merecemos desde la primera, y así no tendremos que estar esperando hasta que alguien se de cuenta de nuestra verdadera valía? Pues por un motivo muy sencillo y complejo a la vez: no es fácil a primera vista, con un examen, con unas acciones por nuestra parte de algún tipo, o con nuestra sola presencia, que los demás sepan si verdaderamente hay algo interesante en nosotros. Esto en teoría de la ciencia se le llama el problema de la medición. Y es que supongámonos que nosotros somos muy buenos en un ámbito concreto (como novios, como científicos, como escritores, como trabajadores… o lo que sea). ¿Cómo se supone que pueden saber los demás que nosotros somos tan buenos? No lo sabrán, y por eso nos tocará demostrarlo…

Y es normal que esta demostración nos lleve años. No debemos de frustrarnos porque los demás no se enteren de nuestra valía. Eso lleva tiempo. Pero hay una buena noticia: quien la sigue la consigue. O sea, si perseveramos, si insistimos, si no nos rendimos, si no nos dejamos arrastrar por el fracaso, al final, de media, es muy probable que los demás, que el mundo, se termine dando cuenta de lo que de verdad valemos, y entonces sí, nos de esas oportunidad que nos merecemos. Pero las cosas no suelen llegar de forma automática. Supongamos que yo soy un buen ingeniero, y que me presento a un puesto de trabajo. Al final no me contratan. Me han echo test de inteligencia, me han hecho pruebas… y una entrevista. ¡Y yo he fallado! Y yo digo: “valla mierda, soy una mierda…”. Pero eso no tiene por qué ser así, porque es difícil, con test, con pruebas (muy criticadas porque se cree que pueden fallar demasiadas veces y por lo tanto, no servirían para nada, por lo tanto los resultados podrían ser simplemente azarosos) saber la verdadera valía de una persona. Esto del caso del ingeniero no es ficción: le pasó a un japonés de apellido Honda. ¿No os suena? Sí, es el de las motos honda. él se deprimió mucho porque vio puesta en entredicho su valía como ingeniero e incluso como persona. Pero siguió intentándolo. Y al final consiguió el éxito.

Distintos ámbitos para el éxito o el fracaso

Hablamos mucho de éxito y de tener éxito si no nos rendimos y si seguimos intentándolo. Pero ¿en qué ámbitos se pueden producir estos fracasos y futuros éxitos? Son muchos, en realidad creo que hay una serie de ámbitos típicos en los que podemos tener éxito después de empezar teniendo fracasos. Podemos hacer una pequeña enumeración de estos ámbitos.

1. El trabajo. Yo veo a algunos de mis amigos como triunfadores por tener un buen trabajo… Lo que pasa es que yo no me doy cuenta que esos amigos míos con tanto éxito, tuvieron un montón de noes en entrevistas de trabajo y demás hasta que tuvieron su éxito laboral. Persistieron, siguieron intentándolo a pesar del fracaso.

2. Los negocios. Pues lo mismo que antes. En USA se dice que los que tienen éxito lo tienen al cuarto intento tras tres fracasos. ¿Sabéis cuanto tiempo se tarda en crear un blog de éxito? De media unos cinco años, pero la gente lo abandona en dos días. Persistir es clave para tener éxito (no estoy pensando en mi caso peculiar con este blog, yo ya tengo cierto éxito que se traduce en miles de lectores diarios y una propina con mis productos…)

3. El amor y la seducción. No me quito de la cabeza lo que me pasó hace un año: conocí a una chica que me gustó… pero ella acababa de empezar con otro. Yo luego descubrí que ese “otro” le había tirado los cejos a todo lo que se movía hasta que al final cazó a su pieza… Y yo por “fracasar” una vez, ya me creía una mierda como hombre, además de que ella no iba a dejar al otro si y estaba con él por mí… Pero mi perspectiva me hizo no seguir intentándolo por el miedo al dolor y al fracaso…

4. Un montón de ámbitos en general: superar la depresión, superar la timidez, superar la fobia social… de todo eso hablamos en nuestro blog. Hay muchos ámbitos para el fracaso o para el éxito. Sí querido lector, también a ese ámbito en el que tú estás pensando se le puede aplicar lo dicho hasta ahora.

Conclusión: mis fracasos por no seguir intentándolo

Yo he sido muy negado en este tema, si tenía un fracaso ya dejaba de intentarlo. Por eso no puedo creer que haya seguido con este blog, cuando al principio tenía 4 visitas al día y me mataba a trabajar sin conseguir apenas resultados… Pero he aprendido a perseverar, si hubiese seguido intentándolo más en distintos aspectos de mi vida, otro gallo me hubiese cantado (joder con lo refranes españoles… qué de juego dan…). Repaso algún error mío para terminar y cómo las cosas me hubiesen ido de otra forma si me hubiese aplicado el cuento de este artículo antes (ahora soy mucho más maduro, hacer este blog me está ayudando a madurar y eso me aporta unas fuerzas para el futuro muy importantes).

1. Hace dos años me rechazaron en una entrevista de trabajo para Alemania. Yo dejé de intentar buscar trabajo porque creí que ya no iba a tener más oportunidades. Pero estoy seguro que si hubiese seguido intentado buscar trabajo, a día de hoy ya estaría con una vida estable en un trabajo más o menos fijo. Me pudo el espejismo de creerse que por haber fallado una vez eso significa que ya fallaría siempre; y el espejismo de creer que las personas de éxito tienen éxito a la primera.

2. A veces con chicas me pasa lo mismo: fallo con ellas por lo que sea, y decidido no volver a intentarlo porque se pasa mal y porque así no fracasaré… Ya he contado arriba lo que me pasó con una chica. Pero lo que no he contado es que a los pocos días de tener ese fracaso me enamoré de otra chica con la que al final tuve otro fracaso… pero estuve a punto de empezar con esta segunda y ella me dijo si y al final fue no por cosas que no explicaré.

Solo son dos ejemplos de ámbitos distintos pero importantes en mi vida. La moraleja de esta historia es que si después del fracaso seguimos intentándolo, tendremos muchas oportunidades de conseguir eso que queremos. Pero si nos dejamos llevar por el espejismo mencionado, entonces no tendremos ninguna o muy pocas porque no lo seguiremos intentándolo. Y es que debemos de dejar de creernos que los grandes triunfadores en el amor, en la economía, en cualquier ámbito… son triunfadores de esos que “llegan y besan el santo”. Comúnmente esos tíos empezaron con fracasos estrepitosos. También puede haber personas que comenzaron con un triunfo inmediato, pero es poco habitual, ya lo digo. Por que al fallar aprendemos mucho; y porque al intentarlo de nuevo multiplicamos las posibilidades de tener éxito. Es mera estadística matemática (estudios por cierto en los que yo fracasé, aunque tuvo mucho que ver mi fobia social y no mi falta de cabeza para las matemáticas). Aprendámonos una de las lecciones más fundamentales para nuestro éxito en la vida.

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