El infierno de la soledad

Víctor Hugo dijo esa frase que hace unos días colgué en nuestra página de Facebook oficial:

“Todos los infiernos están en una única palabra: soledad”

Alguien podrá alegar que él de vez en cuando necesita estar solo, que necesita un tiempo para sí mismo… desde luego que eso es verdad. Pero cuando hablamos de soledad, no nos referimos a pasar una tarde entera solos, encerrados en nuestra habitación, con música melódica sonando en la minicadena mientras vemos llover por la ventana y disfrutamos con melancólicas sensaciones… Eso no es soledad, eso es pasar una tarde solo. Pasar diez años encerrado en una mazmorra, como el conde de Montecristo, sólo, eso sí es soledad. Para los que no tengan tiempo ni ganas de leerse el libro de Alejandro Dumas, aconsejo la película de nombre homónimo “El Conde de Montecristode 1975. La parte que más me gustó siempre del libro es cuando encierran al “conde” en el Castillo de If. Lo encierran en una grotesca y subterránea mazmorra, y tiran la llave. Dumas siempre fue un experto en hacernos sentir esa sensación tan poética para el que lee pero tan terrible para el que la sufre que es el encierro y la soledad. En la película se refleja muy bien esa terrible angustia de pasar tantos años encerrado, la locura empieza poco a poco a apoderarse del reo, hasta que un día decide que es mejor la muerte que seguir viviendo toda una vida de esta forma (en mi novela La Reina de los Hielos, también hay un momento muy dumasiano, en donde unos valientes se cuelan en unas inexpugnables mazmorras para descubrir qué extrañas cosas llevaban ahí abajo tanto tiempo encerradas…). Diez años habían pasado cuando el protagonista de El Conde de Montecristo decide dejarse morir, creo recordar que de hambre. Pero unos golpecitos en la pared… algo pasa, es alguien, una persona. No es una tía que esté buena; no es una tía que no esté buena, ni siquiera es una mujer… ni siquiera es un joven. Es simplemente un viejo, un anciano. No espoilearé mucho el momento del encuentro, pero al final el “conde” y este anciano se encuentran, el conde llevaba 10 años encerrado solo; y este anciano aún llevaba más tiempo. El momento de la película mencionada en donde se encuentran está cargado de gran emoción, y refleja perfectamente lo que es el infierno de la soledad; y lo que es la alegría de salir al final del infierno de la soledad. En este artículo, el infierno de la soledad.

Reflexiones sobre la soledad

Hoy viendo la bastante buena serie de Telecinco Aída (siempre peor que Siete Vidas), ha habido otro momento que me ha hecho reflexionar mucho sobre el infierno de la soledad. La mujer gorda vieja de la serie (sí, no es una descripción políticamente correcta, pero no me acuerdo de su nombre y yo no me paso el día online consultando en Internet cosas absurdas… la vida es para vivirla libre) cumplió al fin el sueño de su vida: al final, su último hijo se fue de casa y pudo cumplir su deseo de vivir al fin sola, sin que nadie la increpe, sin riñas, sin agobios como cuando el Luisma se quejaba de que no encontraba sus calzoncillos… Ella lo celebra por todo lo alto, ahora podrá comer sin tener que esconderse, ahora podrá tener todo el sofá para ella sola, ahora ya no tendrá que estar el día oyendo riñas de sus hijos… Ella es la mujer más feliz del mundo… y durante los dos días siguientes, ella disfruta como nunca con su soledad, y con el tener todo el espacio de su casa para ella… Pero al tercer día empieza a sentir que la falta algo. ¿No era tan buena la soledad? ¿Es que uno se cansa de la soledad en dos días, y lo que al principio fue goce en no mucho tiempo se vuelve pesadez? Al final esta mujer gorda vieja empieza a intentar por todos los medios que alguien la visite, que su hija la visite, que se quede el mayor número de horas con ella.. y al final poco menos que suplica que vuelva a casa, para dejar de sentirse sola. ¿Qué paso? ¿Es que la soledad gusta pero sólo en pequeñas cantidades?

Digamos que nuestro cerebro trata cada fenómeno de una manera peculiar. En lo referente a la soledad, nuestro cerebro es un poco como una flor. Esta flor se abre cuando hay gente en nuestro área de influencia. Cuando la flor se habre mucho, nos estresamos, demasiada gente, necesitamos un respiro, un momento para nosotros, para estar solos… Y entonces esta flor se empieza a cerrar, poco a poco. Cuando sentimos que la flor ya no está tan abierta, nos entra una sensación de satisfacción y de bienestar, porque como la flor se relaja, pues sentimos un alivio. Y este alivio se convierte en placer cuando se relaja un poco más “qué a gusto, al fin solos”, decimos. Pero la flor no se queda ahí, se sigue cerrando, hasta que está cerca de que los pétalos se han juntado casi unos contra otros, y la flor está casi cerrada del todo. Es ahora cuando el bienestar de la soledad se empieza a convertir en malestar, y entonces ahora suplicamos justo lo contrario que antes: queremos estar con gente, queremos hablar con ellos, sentimos que necesitamos a los demás para que nuestra flor se habrá un poco más, pues ahora está casi cerrada del todo.

Por este peculiar mecanismo que tiene nuestro cerebro de tratar la soledad, no nos ponemos de acuerdo de si es mejor estar solo, de si es mejor estar “solo que mal acompañado”, de si es mejor estar mal acompañado que solo, de si es mejor estar bien acompañado que solo… Digamos que todo eso es verdad y mentira al mismo tiempo, todo depende de cuanto se haya abierto nuestra flor; y de cuanto se haya cerrado nuestra flor. Por eso la soledad y los otros son momentos, la cuestión es alcanzar ese difícil equilibrio que es distinto en cada persona, pues unos necesitan más estimulación de gente, otros necesitan menos y se agobian antes de la gente… Pero casi todos o todos necesitamos pasar grandes momentos de nuestra vida con gente. Si no es común que la abulia se apodere de nuestro cerebro. Y entonces puede llegar la depresión y otras enfermedades mentales que nos hagan imposible la felicidad y el poder disfrutar de la vida.

Conclusión sobre el infierno de la soledad

Siempre digo que la gente es como una droga, y que los otros nos hacen sentir el mundo de forma más intensa, con más colores, con más variedad, con más capacidad de disfrutar de las cosas… La gente es como una droga, un droga peculiar que si la tomas en exceso necesitas abandonarla durante un tiempo para sentirte un poco menos agobiado. Pero siempre la retomamos, porque sin esa “droga” que es la gente, nuestro cerebro no funciona de forma correcta, ya que a este le falta una sustancia necesaria para que nos genere felicidad y bienestar en vez de malestar y depresión.

Una vez entendido esto, es evidente que si estamos solos, necesitamos de alguna manera encontrar a otros. El amor ha sido tradicionalmente una forma muy socorrida de evitar la soledad y el infierno de la soledad. A veces es cuestión de retomar antiguos contactos, de reconciliarse con familiares y seres queridos, de volver a frecuentar ciertos lugares o de expandir nuestras relaciones sociales a nuevos lugares. Los ancianos comúnmente entran en depresión (erróneamente se considera a la depresión como una evolución natural de la ancianidad) porque sus hijos los abandonan, y es evidente que estos ancianos tienen escasas oportunidades de hacer nuevos contactos o de encontrar una pareja que les ayude a salir de la soledad. Muchas personas en nuestras ciudades también entran en soledad y luego en depresión porque sus círculos sociales son escasos, y la impersonalidad y la apatía típica de las ciudades no ayudan a entablar nuevas relacione sociales que les permita tener compañía. Algunos padres, como nuestra “gorda vieja”… entran en soledad cuando sus hijos se van de casa, y aunque al principio eso no les parezca tan malo, enseguida se sienten vacíos y tras el primer bienestar de la tranquilidad, vienen esa sensación de que la casa está vacía y de que sus propias almas se empiezan a vaciar…

La soledad es un mal que tiene remedio. Nuestro conde de Montecristo aguantó 10 años solo, encerrado en una fría y oscura mazmorra, hasta que se encontró con su maestro. Aconsejo ver esa película, porque el encuentro tras estos 10 años solo entre el conde y su maestro… lejos de ser una exageración, refleja perfectamente lo que siente la persona que está sola: es como si la soledad fuese un infierno; y los otros fuesen los que nos pueden sacar del infierno. Este remedio de la soledad puede ser amplio: casarse, tener hijos, reconciliarse con los hermanos, hacer amigos, apuntarse a nuevas aficiones, encontrar un trabajo… Hablo de eso más en otros artículos, así que por ahora vale.

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  • Comments

    • Poeta de la vida dice:

      Realmente he estado leyendo todos y cada uno de los comentarios de esta página y me han parecido realmente interesantes cómo bien decís la depresión la pasan muchas personas a lo largo de su vida ya sea por terminar relaciones tóxicas a relaciones que no funcionaban malas relaciones con hermanos o incluso en el trabajo pero pongámonos a pensar la vida es una y hay que vivirla hay que disfrutar no podemos estancarnos y quedarnos quietos llorando y sufriendo porque no tiene ningún sentido hay que salir ahí fuera y comerse el mundo luchar no quedarte en tu cama tienes que mirar hacia delante porque si no lo haces tú no lo hará nadie. Llenate de todo eso que te ha hecho algún día feliz tus amigos tu familia tu perro tu gato o incluso tú misma sal grita baila salta no tengas miedo aunque sé que da miedo la vida cuando te hieren el corazón se te crea una heridita mental que cuesta mucho cicatrizar piensa que es como cuando te caes y te haces un rasguño en la rodilla verdad que de la noche ala mañana no se cura y hay que echarle yodo luego alcohol hasta que se sana y tarda tiempo en cicatrizar nadie te dice cuál es la cura completa porque sino la vida sería tan sencillo tan aburrida que no tendría sentido así que mi consejo es disfruta de tu soledad porque la soledad realmente no es tan mala como la gente cree a veces es mejor estar un tiempo contigo mismo entenderte comprenderte y darte el tiempo que necesitas antes que estar por estar con alguien no tiene sentido real porque luego el dolor es peor te auto engañas el autoengaño es una irrealidad aunque duela.. no tiene sentido la vida sufriendo por cosas que no tienen sentido realimentación de cosas malas vuelves al mismo bucle.
      Vivimos en una sociedad en la que es normal el maltrato psicológico en relaciones laborales o de parejas familiares e incluso personales realmente la vida no es tan complicada como parece pero porque no es la complicamos tanto yo creo que sé por qué es y es por el miedo real al estar solo
      La soledad da mucho miedo por eso hay tantas personas que están por estar con cualquier persona por no sentirse solo y eso es un gran egoísmo es un gran egoísmo tenemos que intentar comprender nos a nosotros mismos para luego poder comprender al resto y saber realmente cuál es nuestro funciona aquí en la vida en la Tierra que seguro que muchas funciones buenas que ahora eres incapaz de ver porque te estás infravalorando porque quizás te han infravalorado de pequeño en la adolescencia una pareja un trabajo la muerte de un ser querido de un animal hay tantas cosas que nos hacen daño a nuestra mente un daño tan jodidamente fuerte que no sabemos cómo aliviar que tenemos miedo de contárselo a la gente por miedo a que nos juzguen por miedo que nos marginen qué tonterías son esas realmente todos hemos tenido momentos de bajón momentos de depresión sé que suena difícil pero si las personas que quieres no te entienden entiende tú y quiérete tú date valor tú amate tú. Espero con estas palabras y este texto poder ayudar a alguien a que no se lamente a que tire para alante a que no sufra ah que de amor a que no haga daño porque le hayan hecho daño porque no sirve de nada el rencor y la rabia que tienes en el pecho la vida es la vida tampoco lo entiendes verdad yo creo que tenemos una idea equivocada de lo que es la vida de lo que es el amor de lo que es el respeto lo que es la autovaloración por eso tenemos que leer todos más escuchar más no juzgar y cuesta mucho porque todos lo hacemos cuando nos hacen daño tenemos esa herida mental en nuestro cerebro que cuesta y hay un truco para ello para luchar con el subconsciente si hablamos en términos de psicología y es tener rutinas objetivos por pequeños que sean son muy válidos nunca los desvalorices aunque los que más quieras te digan que no valen la pena olvida lo del resto que te dé absolutamente igual la única que lleva tu barco eres tú piensa que abajo hay gente drogandose en el otro camarote una familia con sus hijos haciendo vida normal y comiendo y en el de arriba otro tipo de personas realmente la vida cada uno la vive de una manera la comprende de una manera quizás tú no seas capaz de comprender que cada persona ve la vida de una forma e intentes cambiar la vida del resto y te frustres mi casa fuese intenté ayudar una persona que quería en mi vida me sentí fracasada por una relación tóxica luego vi como esa persona reacia subida con facilidad y yo me he quedado estancada pero pensé soy buena escribiendo por eso ahora mismo estoy intentando ayudar a personas que han estado pasando lo mismo que yo incluso casos peores por pequeña que sea la ayuda que puedo ofrecer a alguien y satisfacción personal será tan grande que podré dormir hasta mejor.
      Mi consejo es que empieces a darte el valor que de verdad tienes que empieces a mimarte a quererte hacer aquello que te divierte siempre sanamente las cosas fáciles no son buenas las cosas difíciles que te cuestan trabajo son los que verdaderamente vale la pena si te valoras te valoraran.
      Si no te valoras te pisaran te harán daño la baja autoestima es un arma de doble filo que puede actuar en tu contra hay personas que ven eso y gran hacerte daño pero habrán otras que intentarán subirte al cielo recuerda uno recoge lo que siembra da igual lo que te hayan hecho lo que hayas pasado porque realmente si tú haces el bien con la única persona que tienes que vivir realmente es contigo mismo con tu consciencia y eso siempre estará recordando te lo bueno y lo malo que has hecho el pasado es pasado y ya está hecho no hay nada que hacer no puedes recuperar cosas que ya no están en tu vida ni siquiera puedes cambiar aquello que hiciste malo que dijiste un día enfado no sirve de nada lo único que si no es mañana cuando te levantes empezar a hacer un cambio tuyo propio por pequeño que sea y aunque los que más quieres no te valoren ya te lo digo yo de experiencia porque si tú haces pequeños cambios y vas viendo tú mismo que lo vas consiguiendo llegará un momento que tu fuerza incrementará sé que esto no suceda de la noche a la mañana no te voy a engañar vale porque no hay una varita mágica una inventada y quién te diga que existe eso te estará engañando y con el dinero no se te van a curar las tristezas ni las penas ni los disgustos ni las ganas de acabar con todas esas sensaciones tan desagradables que en realidad las auto creas retroalimentandolas. Escribir esto me está ayudando muchísimo pero aparte se que ayudar a personas que lo están pasando mal porque realmente exteriorizar tus sentimientos hacia fuera te hace una persona valiente y escúchame bien lo que te voy a decir valiente porque no es una debilidad expresar.
      Llevo toda mi vida pensando que todo me pasa por ser buena persona por exceder mucho por dar mucho por las personas por intentar cambiar cosas malas de las personas pero en el fondo tendría que empezar por mí misma he tardado tiempo en darme cuenta lo reconozco bastante tiempo soy bastante joven tengo tantas cosas por hacer tantos sitios por recorrer tantos personas nuevas por conocer que realmente sé que es un episodio una racha de autoconocimiento no voy a ser derrotista y voy a ser una persona inteligente.
      Si crees que en estos momentos tienes la necesidad de llorar de gritar de saltar hazlo si te hace sentir mejor no hay que reprimir nada basta ya de reprimir basta ya la funciona la vida es ayudar y crecer no hundir y aplastar somos muy grandes muy valiosos no nos engañemos la vida está ahí por por algo yo he podido superar muchas cosas que me han hecho un daño muy fuerte ahora he pasado por una relación tóxica una ex pareja y mira aquí estoy escribiendo el infierno de la soledad que en el fondo es cielo del autoconocimiento porque de las experiencias pues narrar libros poesías canciones danzas la vida es una obra de teatro donde tú eres una actriz y el resto también y es un circo dónde una vez ganas otra vez pierdes pero no hay ni bueno ni malo simplemente personas con sentimientos a veces buenas a veces menos buenos pero estamos aquí por una razón no lo olvides empieza a entender cuál es tu misión en la vida tardarás tiempo en darte cuenta si crees que es ayudar ayuda pero primero ayudate a ti para poder ayudar al resto ese es el primer paso para avanzar para sacar todo ese peso de encima que llevas durante tanto tiempo esa mochila con ladrillos que te pesa y no sabes cómo sacar los empieza por ir tirando uno a uno y desconecta un par de días le algún libro que te haga sentir bien y créeme en un par de meses podrás escribir algo tan inspirador como esto o incluso mejor espero que tengáis buena noche.

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