El significado de los sueños como destino de nuestra vida

Todos soñamos. Por lo general recordamos los sueños sobre todo si nos despertamos en la fase REM, que es la fase típica del dormir en donde soñamos (aunque parece que no es la única fase del sueño en donde soñamos). Yo soy capaz de recordar un porcentaje alto de los sueños si, nada más despertarme, pienso a ver que he soñado; si no hago esto, no recuerdo casi ningún sueño. Parece que de alguna manera hay dos tipos de sueños: agradables; y desagradables. Muchos de los que hemos sido enfermos psíquicos sabemos que en las malas épocas mentales, los sueños nos machacan con una brutalidad despiadada. Pesadillas, demonios enormes, páramos oscuros en donde cuelgan de los árboles cadáveres de hombres ahorcados,… y cosas aún peores que no diré. Y es que, según la teoría de Freud, la vida humana y el cerebro humano está impulsada por dos grandes tipos de pulsiones:

-Pulsiones de vida: en ella somos felices, es el impulso (de ahí la palabra pulsión) que tenemos de vivir, de querer ser felices, de querer disfrutar de la vida. En las pulsiones de vida, la vida se ama, todos los elementos del mundo se unen para formar un elemento superior. El amor a todos y a la vida es el principal ejemplo de las pulsiones de vida.

-Pulsiones de muerte: es el deseo que tienen los seres orgánicos de volver a su anterior estado inorgánico y mineral, el deseo de deshacer su cuerpo de carne para así la materia deje de tener consciencia, y vuelva a su anterior estado inanimado. La pulsión de muerte es una forma que tiene la naturaleza de animarnos a morir, para acabar con un sufrimiento muy fuerte y quizás sin remedio.

Los sueños parecen movidos o bien por las pulsiones de vida o bien por las pulsiones de muerte. En las buenas épocas de nuestra vida, las primeras se apropian de nuestro alma, incluyendo cuando esta se dedica simplemente a soñar; en las malas épocas de nuestra vida, las segundas se apoderan de nuestra vigilia y de nuestro soñar, haciéndonos ver el infierno sobre la tierra. En este artículo, el significado de los sueños como destino de nuestra vida.

Descodificar los sueños

Ya dijimos en otro artículo que el alma es otra cosa distinta del cuerpo, pero que depende de este para ser “generada”. En este Universo, no hay alma sin cuerpo. Nuestro alma lo genera un ente biológico, que es el cerebro. El cerebro funciona por medio de neuronas y sus conexiones. Tiene distintas partes que controlan nuestro cuerpo, además de “generar” nuestra alma.el significado de los sueños como destino de nuestra vida No hay dos cerebros iguales. Nuestra personalidad está marcada de echo por esas diferencias cerebrales, sobre todo debido a la herencia, pero también la educación (la formación transforma literalmente las neuronas y sus conexiones, algo así como cuando hacemos pesas, que nos engordan y nos cambian los brazos; las neuronas también “echan bola” con un poco de trabajo mental). Además, nuestro propio cerebro puede cambiar según las circunstancias de nuestra vida: una persona que halla pasado 4 años encerrada en una habitación, sola, sin estímulo, seguro que ha sufrido unas negativas modificaciones en su cerebro; y esa misma persona, que ahora halla pasado 4 años por ahí, disfrutando de la vida, con un buen trabajo, con una buena novia y con una buena vida, tendrá también ciertos cambios en su cerebro, en este caso, para bien: un cerebro sano, vigoroso, feliz.

En el primer caso, las pulsiones de muerte se adueñarán de ese cerebro que ha tenido una vida poco amable; en el segundo caso, las pulsiones de vida se adueñarán del cerbero, ahora sí con una vida humana, feliz, excitante,…

Los sueños siguen un tanto la inercia de la vida que hemos tenido: mala vida, malos sueños; buena vida, buenos sueños. Por eso, como decimos en el título del artículo, en los sueños está el sentido de nuestra vida, ellos pueden desvelar una especie de significado paralelo de nuestra existencia. En los sueños hay mucha información, pero como ya advirtió Freud, está “codificada”, sobre todo por dos grandes fenómenos:

-La condensación. Es cuando varios significados son simbolizados por un mismo objeto. Por ejemplo, en nuestros sueños generalmente soñamos con personas que conocemos. Pero es normal que, si analizamos las caras de esas personas que creíamos que tenemos claro quienes son, veamos que en una misma cara hay más de una persona que nosotros conocemos. Por ejemplo: yo un día soñé con Platón… Pero resulta, que cuando analicé el rostro de Platón, me di cuenta que en ese mismo rostro estaba también el rostro de una persona que yo conocía, que se parecía de cara a Platón… Sus caracteres también se habían condensado en uno. De alguna manera, este sueño nos quiere trasmitir un doble significado, uno asociado a Platón; y otro asociado a la persona que yo conocía.

-El desplazamiento. Es cuando un objeto del sueño representa algo con lo que aparentemente no tiene que ver. Por ejemplo, uno de los empresarios de la construcción españoles que han llevado a este país a la ruina, podría soñar algo así como que le quitan una piruleta a un niño… En este inocente gesto podría haber una reprimida del inconsciente del empresario por su actitud egoísta e irresponsable, y haber contribuido con ella a quitarle el sustento a muchos miles de personas, representado esto en el sueño en el gesto de quietarle la piruleta al niño.

El significado de los sueños

De este modo, el significado de los sueños es construido en parte por un mecanismo azaroso. Pero los sueños no son azar, tienen un significado. Para terminar el artículo, damos una lista de los principales significados que tiene los sueños:

1. Deseo: por ejemplo, cuando soñamos con que tenemos al fin nuestro nuevo coche…

2. Miedo: cuando soñamos con algo que tememos miedo de perder, por ejemplo, soñar con perder dientes está relacionado con el miedo a envejecer.

3. Dolor: cuando soñamos con problemas de nuestra vida que nos causan dolor psíquico o físico. Por ejemplo, soñar con el bosque de ahorcados del que he hablado al principio, es un síntoma de depresión y de dolor psíquico.

4. Placer: cuando soñamos con algo placentero que necesitamos, por ejemplo, soñamos con una relación sexual.

5. Soledad: las personas que están solos o tienen miedo a quedarse solos, suelen soñar con búsquedas de otras personas, sean conocidas o no.

6. Temor: miedo a cosas del día a día que creemos que pueden hacer peligrar nuestra vida, como soñar con toros que nos envisten en un camino; o que nos caemos de las escaleras (en mi caso este último sueño creo que es una manifestación de mi gran vértigo…)

7. Esperanza: cuando nuestro cerebro está marcado por la que hemos llamado “pulsión de muerte”, hay ciertos días en los cuales tenemos sueños bondadosos y positivos. De alguna manera, son sueños de esperanza, en los cuales nuestra propia biología nos da una palmadita en la espalda, como una forma de decirnos “quizás puedas salir de tu dolor y empezar a ser feliz, no todo está perdido aún”.

8. Felicidad: comúnmente algunos sueños nos provocan una sensación de felicidad tal que no queremos despertar… A veces estos sueños se basan en motivos de la infancia, aunque elaborados, y reflejan un poco ese anhelo de nuestro cerebro de ser lo más feliz posible, de disfrutar tanto como si estuviésemos en el paraíso, de nunca querer morir, y si lo hacemos de vivir para siempre en un paraíso donde ya siempre seremos felices.

9. Horror: las famosas pesadillas. Reflejan miedos ancestrales ante la muerte, ante el peligro, ante los depredadores,… Exactamente igual que los sueños de felicidad inspirarían el paraíso de las religiones; los sueños de horror inspiraron el infierno.

Conclusión sobre el significado de los sueños como destino de nuestra vida

A grandes rasgos, soñamos con lo que tememos o con lo que queremos. Nuestros sueños se revelan como el otro lado de nuestra vida, como ese lugar desde el que incluso podemos encontrar el destino de nuestra vida. Aun así, no son los sueños los que le dan significado a nuestra vida: más bien es al revés. No debemos de interpretar nuestra vida desde nuestros sueños, como hacen los charlatanes, quirománticos y demás estafadores. Si no los sueños desde nuestra vida. Es en la vigilia en donde se decide nuestro destino. Los sueños sólo son sueños; y las pesadillas, sueños que ya pasaron…

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