Estrategias para ligar y seducir

Estoy leyendo el libro El arte de la seducción” de Robert Greene. La idea fundamental de este clásico sobre seducción es que el hombre ha pasado desde una época histórica en la que todo se conseguía con violencia; a una época histórica en donde las cosas se consiguen con sutileza, con argumentación, con retórica, con sensibilidad, con seducción, en definitiva. El arte de seducir y de ligar no ha sido una excepción, y a día de hoy nadie se imagina que un hombre pueda ligarse a una mujer con violencia. Más que eso hay que recurrir a la persuasión, o bien consciente; o bien inconsciente. Lo que más me está gustando del libro de Robert Greene, son los distintos prototipos, basados en personajes históricos, que el autor nos pone sobre los distintos tipos de personas seductoras y ligonas que existen. Por ejemplo, pone a Cleopatra como la mujer teatral que seducía convirtiendo la vida de los hombres seducidos en puro espectáculo. O a Casanova como el prototipo de seductor que seduce y liga mediante la creación de la llamada “fantasía de la pareja perfecta“. Lo que menos me está gustando del libro es que adopta una perspectiva un poco friki, creo que Greene no se ha enterado de que a veces las personas gustan más cuanto más se las puede aplicar la etiqueta de “normal”. Además, Greene dice algo, una idea fundamental de su libro, con la que yo no puedo estar de acuerdo: seducen más las formas que los contenidos. Creo que la seducción mediante las formas, mediante el aparentar más que mediante el ser, es una seducción muy vana y superficial, y con el tiempo se termina agotando, a veces se agota antes de empezar a hacer efecto. Por lo que el libro de Greene, aunque interesantísimo y muy plástico en sus ejemplos de ligones y de seductores famosos, se nos hace algo superficial. Pero con lo superficial también se liga, a sí que la perspectiva de Greene puede ser perfectamente válida. Aunque es cierto que estoy leyendo de momento la primera de las dos partes del libro, la de los prototipos de ligones y de seductores. Creo que la segunda parte está dedicada a los secretos de la personalidad seductora, y quizás ahí Greene intente mostrar una perspectiva más profunda de la seducción. Pero sí me está gustando la idea de reflejar los distintos tipos de hombres y mujeres seductores y ligones en personajes más o menos históricos y conocidos. Cada uno tiene su estrategia propia, aunque yo creo que la mejor estrategia será siempre la de Casanova: intentar inocular en el cerebro de la mujer o del hombre que tú eres su pareja perfecta, que eres comprometido con ella, que eres generoso con ella, que te adaptas a sus deseos pero sin caer en el prototipo de calzonazos… En este artículo, repasamos unas cuantas estrategias para ligar y seducir.

La estrategia de tres seductores famosos

Para dar una idea de los prototipos de ligones que propone Greene, y de sus secretos para enamorar y para ligar, hacemos una pequeña lista con algunos de los más interesantes, junto con ese secreto que a estos personajes históricos le sirvió para conquistar tantos corazones del sexo contrario.

1. Cleopatra. Según Greene, Cleopatra era una mujer más bien de feo rostro, de ojos grandes, y de inteligencia vulgar y superficial. Pero ella tenía su secreto para encandilar a todo hombre que se la ponía por delante: convertirlo todo en puro teatro. Hacer de la vida un espectáculo, de ella misma y de su cuerpo un espectáculo. Usaba su voluptuosidad de mujer para embelesar a todo hombre del que ella quería conseguir algo. Para ello se cuidaba, usaba vestidos excitantes, representaba ante sus amados todo tipo de papeles, cada día uno distinto, cambiaba constantemente el juego de la seducción… Al final los hombres, a pesar de la superficialidad de la inteligencia de Cleopatra, y de su rostro poco agraciado, con unos poco atractivos ojos grandes y una nariz puntiaguda, caían rendidos ante el hechizo exótico de la reina de Egipto, ante sus constantes sorpresas y sus constantes representaciones, ante su poder de atracción que ella conseguía convirtiéndose en un baúl de sorpresas llenas de sensualidad…

2. John Fitzgerald Kennedy. Para Greene, el gran secreto de Kennedy para ligar y seducir era su androginia. En Kennedy Greene propone el prototipo de hombre femenino que liga a base de la estrategia de la confusión entre hombre y mujer. Por un lado, Kennedy era un tipo muy duro, que defendía con una dura retórica y con un rigor estoico a los Estados Unidos de la amenaza soviética. Pero por otro, Kennedy era un hombre sutil, delicado, femenino, que entendía bien los sentimientos de la gente, al igual que los sentimientos de las mujeres, y usaba eso para manipular en el buen sentido, y así ganarse tanto a la gente, en lo referente a la política; como a las mujeres, en lo referente a sus abundantes líos de faldas y a sus amplias conquistas de féminas. Según Greene, a las mujeres las atraen los hombres porque no los entienden, porque son “lo otro”, porque tienen mentes distintas; pero a su vez a las mujeres las atraen las propias mujeres porque son lo mismo, porque su narcisismo las lleva a fijarse y a enamorarse en esas otras personas que son como ellas mismas, como si amando a las otras personas similares a ellas mismas se amasen a ellas mismas. Esto es lo que tantas veces hemos dicho en el blog: atrae o bien aquello con lo que nos identificamos; o bien aquello que es exótico y misterioso, ya que el misterio atrae. Kennedy usaba este doble papel de hombre-mujer para embelesar a todo el mundo, tanto en la política como en su vida sentimental y amorosa.

3. Giacomo Casanova. El famoso seductor italiano es uno de los grandes arquetipos de la seducción y del ligar. Es interesante cual era su secretó para tener tanto éxito con las féminas. Según él, cuando notó que su amor al bello sexo era lo fundamental en su vida, decidió poner toda su vida al servicio de complacer al bello sexo. Casanova era un hombre que ligaba a base de fingir, de engañar, de hacer creer a la mujer que ella era la mujer de su vida y que nunca antes había querido a ninguna otra mujer así. Luego, cuando se la metía, salía corriendo y esa mujer ya nunca más volvía a saber nada de este embaucador… Pero por supuesto, se puede usar la estrategia de Casanova con fines más lícitos, sin recurrir al engaño. Simplemente Casanova era complaciente con las mujeres, hacía lo que a ellas las gustaba, las exploraba y hablaba de esos temas que a ellas las gustaban; las llevaba a esos sitios que a ellas las gustaba; las hacía sentir las emociones que ellas apreciaban por encima de todas las demás. Para conseguir esto, Casanova en primer lugar las exploraba, analizaba sus puntos débiles, sus gustos, sus pasiones, sus incertidumbres… Y luego aplicaba una psicología que emanaba misterio y sentimientos a la hora de tratar con ellas, de modo que ellas se enamoraban perdidamente de Casanova, y cedían ante el sexo debido a el embauque de este de hacerlas creer que ellas eran la mujer de su vida… La diferencia entre un Casanova complaciente; y un calzonazos, que de alguna manera también es “complaciente” con las mujeres, es que Casanova no esperaba a que la mujer le dijese “vamos cariño al teatro”. Más que eso, él tomaba la iniciativa, se adelantaba los deseos de las féminas. Hay mucha diferencia entre un Casanova y un calzonazos, pero la fundamental es la que decimos: Casanova tomaba la iniciativa, siempre se adelantaba, además de que su espíritu emanaba ese algo de misterio y de sensibilidad que el calzonazos no podrá nunca igualar… Casanova ligaba de este modo: estimulando la fantasía del hombre perfecto y del hombre complaciente con las mujeres, pero desde una perspectiva varonil y tomando el liderazgo de la relación, lo que lo separa mucho del calzonazos complaciente.

Conclusión sobre secretos para ligar y seducir

Pues como digo, sigo leyendo este libro de El arte de la seducción. Está interesante y es difícil evaluarlo sin haberlo terminado. Pero es cierto que cada maestro de seducción tiene su estilo, y yo me siento más a gusto en mi perspectiva muy práctica y anti-friki… (quizás porque yo mismo fui un friki de campeonato y por eso detesto ahora todo lo que antes fui). Pero la idea fundamental de esta primera parte del libro de Greene, es muy interesante: es la idea de que hay muchas estrategias distintas para ligar y seducir a los demás, y que cada uno tenemos que pulir y especializarnos en una estrategia concreta para conquistar a los demás. No sólo con fines amorosos y sexuales: la seducción va más allá de eso, se trata de agradar a los demás para así conseguir un beneficio de que los demás piensen de nosotros que somos personas con carisma y magnetismo.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • 10 errores típicos que cometemos los hombres con las mujeres (7)
  • Cinco cosas que dificultan ligar (6)
  • Distintas formas de gustar (6)
  • Las diez leyes de la seducción (6)
  • ¿Ligan más las personas inteligentes? (5)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>