Introvertidos y extrovertidos seductores

¿Quienes son más seductores? ¿Las personas introvertidas o las personas extrovertidas? Seguro que buena parte de nuestros lectores habrán respondido ya algo así como:

“ba, es evidente que las personas extrovertidas. Ellos tienen tanta seguridad en sí mismos, son tan populares y aceptados… que los introvertidos no tenemos nada que hacer a su lado”.

Cuenta la anécdota que Jean Paul Sartre, cansado de ser considerado y considerarse a sí mismo como un hombre feo, decidió un día empezar a considerarse a sí mismo un hombre guapo y atractivo… Salió a la calle y se paseó por ahí hablando con la gente, y haciéndoles creer a estos que él se sentía un hombre guapo… Sartre al final vio que la gente respondía a este cambio de actitud, y Sartre les pegó a los demás su estrenado optimismo respecto a su aspecto físico, hasta el punto de que las mujeres empezaron a creer que Sartre estaba dotado de cierto atractivo como hombre…

La actitud es fundamental. La actitud no tiene que ver con las hostias del “pensamiento positivo”. La actitud es saber que de normal contamos con más recursos de los que usamos. Es saber que a lo mejor somos más seductores de lo que nuestra baja autoestima nos hace creer. Si cuando leemos la pregunta de si son más seductores los extrovertidos o los introvertidos, contestamos con una actitud tan lamentable como la de nuestro ejemplo, pues eso no significa que en realidad nosotros como introvertidos no seamos seductores: significa que nuestra actitud tan pesimista no es seductora. Se seduce con la actitud quizás ante todo. Hasta Sartre convenció con su actitud a los demás de que él era un hombre guapo… En este artículo, introvertidos y extrovertidos seductores.

La actitud seductora

La actitud es fundamental a la hora de seducir. Más que un físico, más que una personalidad, a veces lo que enamora a los demás es una actitud. Tenemos que aprender un poco a moldear las actitudes positiva que pueden cambiar nuestra vida a mejor… Yo ahora mismo por ejemplo, me comporto con una actitud muy seductora con mis amigas, soy pícaro, son varonil, soy delicado, pero también gracioso… Y es que yo me creo seductor… También me creo buen escritor, y estoy tan rematadamente convencido de eso, que aunque todos los filólogos de la Tierra se juntasen para analizar mi trabajo y al final decidiesen que mi obra escrita apesta, no lograrían convencerme, y yo por dentro seguiría creyéndome un escritor magnífico… Eso es actitud. Con las mujeres también me creo muy bueno, muy seductor… pero…

Lo cierto es que en lo personal sólo tienes que subirme a la burra y ya no querré bajarme. Antes me consideraba un tío tonto, feo, poco atractivo… pero bastó que varias mujeres me empezaron a decir que ellas me veían interesante, atractivo, carismático… para que yo me subiese a la burra y ya no me quisiese bajar… Nadie me podría convencer de que no soy una persona atractiva. Es algo que desesperaría a una mujer que intentase convencerme de que no me ve atractivo: argumentar, jurar, perjurar de que eso es así, pero yo no me bajaría de la burra y no me convencerá. Al final terminaría convenciendo yo a ella de que soy un tío muy atractivo… Eso es actitud.

Pero no siempre fue así: antes yo era un chico muy tímido, muy inseguro… Y sí, incluso entonces a días me podía considerar interesante y seductor; pero otros días me hundía, y entonces me consideraba una absoluta mierda. Con el tiempo y con trabajo ahora esos vaivenes del introvertido ya no me afectan tanto, y por lo general mantengo siempre una actitud positiva: me creo seductor, me creo buen escritor, me creo el sueño de toda mujer…(y un poco también la pesadilla… porque los sueños y las pesadillas no siempre están tan alejados unos de otros).

Precisamente la fuerza del extrovertido está en su actitud: el SIEMPRE, invariablemente, se cree muy guay, se cree muy seductor, se cree muy ligón… Y termina por serlo. Pero su seguridad es siempre muy superficial: en unos días de convivir con una persona extrovertida que parece tan guay, veremos que tiene unas evidentes limitaciones en su trato, que es poco profundo, que una vez que lo has conocido ya no te sorprende, que al final no tenía tanto carisma como él nos había hecho creer…

Pero el extrovertido tiene esto de serie: una actitud muy positiva, se cree seductor, se cree interesante… ¿Cómo logré yo siendo introvertido emular esta actitud tan positiva del extrovertido? ¿Cómo logré yo a pesar de ser introvertido ganar esa seguridad y esa confianza casi absoluta en mí mismo que a los demás les resulta tan atractivo? Pues fácil: me puse a observar a los extrovertidos…¡Y luego copié sus secretos…! Jaja… Así me termine quedando con lo mejor de ser introvertido; junto con lo mejor de ser extrovertido.

Seducción en los introvertidos y en los extrovertidos

Y es que los introvertidos y los extrovertidos tienes ambos cosas muy seductoras. Pero son cosas distintas: no tienen por que ser las cosas de uno mejor que las del otro. Simplemente cada uno cuenta con sus armas para la guerra del amor y de la popularidad. Esto traducido a los términos de la estrategia militar, se podría comparar con la Segunda Guerra Mundial: los nazis apenas tenían una flota de barcos semidecente, y no podían competir con los acorazados de los aliados; pero a cambio, disponían de unos submarinos magníficos, con los que hundía a los barcos aliados, hasta el punto de que la Alemania Nazi llegó a incomunicar a USA de Europa, debido a que el Atlántico Norte estaba todo lleno de submarinos alemanes que hundían cualquier cosa que flotase en su superficie. Esto estuvo a punto de darla la victoria a los alemanes en varias ocasiones en la Segunda Guerra Mundial. Ante todo no pretendo comparar a los introvertidos con los nazis; pero quedándonos con la pura estrategia militar, se puede decir que los extrovertidos cuentan con sus armas de superficie; y los introvertidos cuentan con sus armas de profundidad. No son necesariamente mejores unas armas que otras: es una cuestión de estrategia, de lucha, de juego, y al final, uno gana y otro pierde. O quizás los dos ganen con estrategias distintas. Pero no está tan claro qué estrategia de los dos es la mejor (otra vez insisto, la mayoría de los introvertidos tienen una moralidad profunda y bien desarrollada… por supuesto la comparación con los nazis en ese punto es simplemente por la mera estrategia militar que usaron estos).

Así, los introvertidos y los extrovertidos cuentan ambos con sus armas de seducción propias. No son mejores las de unos que las de los otros; son distintas. Yo aprendí a “tomar prestadas” las armas de seducción de los extrovertidos. Así es como competir en una guerra con acorazados por arriba; y con submarinos por abajo. Nadie nos podrá ganar… Así que para terminar el artículo repasamos las principales armas de seducción, tanto de los introvertidos como de los extrovertidos, empezando por estos últimos.

Armas de seducción de los extrovertidos

1. Son decididos, proponen cosas, no tienen miedo a hacer nuevas cosas. Las mujeres se enamoran de ellos porque son muy seguros, porque las llevan a mil sitios, porque tienen ese aura de macho seguro de sí mismo y varonil. Son además divertidos, ríen con orgullo, se saben seductores…

2. Son valientes, arriesgados. No tienen miedo a casi nada, con lo que ellos suelen hacer todo lo que les parece divertido. Así las mujeres se enamoran de ellos porque ellos son divertidos, hacen de todo, no tienen miedo, simplemente es cuestión de divertirse careciendo completamente de ningún tipo de miedo.

3. Son especialistas en el uso social de la ciudad. Conocen restaurantes, saben como comer en ellos, cómo reservar, como comportarse. Saben coger el coche e ir a cualquier lugar a divertirse (el coche a veces es la extensión del cuerpo de los extrovertidos seductores). Las mujeres se enamoran de ellos por eso. siempre las llevan a lugares divertidos en la ciudad.

4. No se comen la cabeza con los problemas, no se ahogan en un vaso de agua. Son valientes, son decididos, son trabajadores. El resto de la vida es divertirse, no ver los problemas, no amargarse. Es cuestión de pasarlo bien, una vez que hemos cumplido con nuestras obligaciones del trabajo. Son muy machos, son muy duros, son divertidos, son espontáneos, no temen a los demás, son amigables, simpáticos, lo tienen todo… todo menos los submarinos de los introvertidos…

Armas de seducción de los introvertidos

1. Son delicados, saben enamorar, saben poner la rosa en ese lugar especial en ese día especial. Saben que las mujeres se les hace el chichi agua con sus modales románticos, con su elegancia, con su trato tan fino… ¡Por dios, son Dandys que vienen!

2. Son unos conversadores de vértigo. Son psicólogos no por titulo: si no por biología. A ellos el ser psicólogos les vino de serie, no tuvieron que estudiar en la universidad. Comprenden a las mujeres de tal forma que esta se ponen todo calientes, se les empieza a mover todo, no se creen que estén delante de un hombre tan comprensivo. Además, enamoran a los demás con su conversación profunda, llena de misterios, llena de luces, llena de recuerdos vividos, de momentos por vivir…

3. Son magníficos en la convivencia diaria. Comprensivos, románticos, luchadores, detallistas… Las mujeres se levantan cachondas y se acuestan cachondas porque saben que su vida conviviendo junto a un hombre así, será una vida llena de sentimientos, llena de romance, llena de amor,… Ellos saben lo qué hacer en cada momento del día para sorprender, para divertir: o hablar, o estar callados, o proponer salir… Sorprenden porque ellos aman sorprender. Y al final los sorprendidos terminan por amar al que sorprende.

4. Saben disfrutar de los pequeños placeres de la vida. Si en el caso del extrovertido seductor le es muy difícil ver el placer que puede dar el pasar la tarde abrazado a su mujer viendo una peli en casa; el introvertido seductor es capaz de hacer disfrutar a su pareja con las cosas más insignificantes. A veces él prefiere los pequeños placeres, como ver una peli, quedarse con su mujer en casa, leer un libro… a diferencia de los extrovertidos seductores que prefieren los grandes placeres, como salir a cenar, irse de fiesta, ir a un concierto, ir de excursión al campo, ir a visitar París…

Es un duelo de dos titanes. Fundemos dos titanes y creemos un supertitán.

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  • Comments

    • Cande dice:

      Y es por eso que me voy por los mas timidos XD, porque soy una de ella pero con carisma. Todas mis amigas decian por el machote, y yo por alguien mas intelectual, una especie de Donatello de las tortugas ninja XD
      cositas de timidos, me dan ganas de conocer uno, hacerme pareja de el y comermelo a besos. Ademas de llevar una vida tranqui… y ver peliculas de comedia.

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