La clave del éxito en nuestras ambiciones

Todos queremos conseguir cosas. De hecho, la inmensa mayoría de las miles de personas que entran en mi blog cada día (no está mal para un blog que no ha cumplido su segundo aniversario…), buscan información para que las ayude a conseguir una ambición, que también puede ser la ambición de superar un problema. Así, por aquí se pasan personas que quieren conseguir mejorar su economía, conseguir superar su fobia social, conseguir mejorar de su timidez, conseguir pareja, o simplemente llevarse mejor con la pareja que ya tiene, conseguir superar la depresión y otros problemas de salud mental, encontrarle el sentido a la vida, mejorar su personalidad y crecer como persona… Todas estas son ambiciones típicas que suelen tener los lectores de mi todavía humilde blog. Como ayuda para guiar a la gente en la consecución de estas ambicione se creó un poco ese género literario que podemos llamar autoayuda.

La clave del éxito en nuestras ambicionesEste creo que es un género joven, y desgraciadamente lastrado por un montón de libros estúpidos y ridículos en donde nos dicen tonterías como que para conseguir hacernos ricos sólo tenemos que desear que nos toque la lotería; o que para ser felices sólo tenemos que dejar nuestra mente en blanco y la felicidad llegará como por arte de magia… Pero frente a la imbecilidades predicadas por libros estúpidos como “El Secreto” o “El Poder del Ahora”, también hay otra literatura de autoayuda, más madura, escrita por gente más inteligente, que de verdad ha tenido problemas y ambiciones en su vida, y que de verdad ha conseguido realizar sus ambiciones. En estos libros de normal se intenta mejorar la mente de las personas, como paso previo para mejorar la vida de esas mismas personas. El poder de la mente es cierto y real. No vale con desear las cosas como se nos dice en el libro El Secreto; tampoco es cuestión de poner la mente en blanco como se nos dice en el libro de El Poder del Ahora… Hace falta algo más, la verdadera fórmula del éxito, la verdadera manera de poder conseguir nuestros sueños y de alcanzar nuestras ambiciones y de hacer nuestras esperanzas reales. Esta verdadera fórmula del éxito se puede resumir en una palabra, muy desagradable para los oídos de esas personas seguidoras de los gurús de turno que prometen resultados mágicos sin mucho esfuerzo.

La palabra cómo no es trabajo. Y precisamente todos los sectarios pretenden ganarse la vida y forrarse a costa de los demás sin darle palo al agua… Dejaros ya de hostias, dejaros ya de creeros que controláis el mundo con el pensamiento, dejaros de esa hostia que dice Paulo Coelho (un hijo de papá) de que

Cuando alguien quiere algo el universo entero conspira para que ese alguien consiga ese algo

Y poneros a trabajar. No hay otra fórmula mágica para el éxito. De hecho los libros de autoayuda que nosotros admiramos inciden en esa idea: trabaja tu mente, trabaja tu vida, trabaja tus relaciones, trabaja tus habilidades comunicativas… y entonces tu mente mejorará, se verá expandida, y eso puede suponer una verdadera mejora en tu vida en general. Pero eso mierda de que “piensa lo que quieras y el universo te lo concederá como por arte de magia”, ¿pero a qué clase de retrasado se le ocurre creerse similar mamonada…? Pero el trabajo no puede ser la única clave del éxito para conseguir nuestras ambiciones. Hace falta trabajar bien y trabajar en direcciones correctas. En este artículo la clave del éxito en nuestras ambiciones.

Trabajo para el éxito

Durante mucho tiempo España ha sido uno de los países en donde más se ha trabajado del mundo… Pero la situación actual es de ruina económica relativa, de altísimas tasas de paro, de una deuda que crece mucho y de un montón de gente que ha pasado de trabajar mucho y de ganar mucho dinero a tener que acudir a los comedores sociales para no morir de hambre. Pero ¿no decimos que el trabajo es la verdadera clave del éxito? Bueno, claro, si “trabajamos” para construir un enorme nicho colectivo a base de construir y de hacer infraestructuras por todos los lados, es evidente que ese trabajo puede ser enormemente contraproducente. Desde luego hay algo mucho peor que una persona que es vaga y que no está dispuesta a trabajar para conseguir sus ambiciones. Y ese algo es una persona que trabaja, pero que trabaja mal. Recordemos a esos muy queridos por nosotros yesistas españoles que cobraban lo que ingenieros de la NASA, hasta que al final, con tanto que trabajaron terminaron por arruinar al país… Hay que trabajar, pero trabajar bien, en direcciones correctas.

Por tanto, reconsideraríamos lo que hemos dicho diciendo que la clave del éxito es una mezcla entre trabajar bien y trabajar mucho. Cuanto mejor trabajes mejor te va a rendir el trabajo; y cuanto más trabajes antes podrás conseguir tus ambiciones.

Con lo dicho, podemos ver que a veces es difícil saber cómo trabajar para conseguir nuestras ambiciones. Si yo por ejemplo soy un veinteañero sin amigos, sin novia, sin habilidades sociales… y quiero cambiar eso a mejor, ¿qué hago? ¿cómo trabajo para conseguir mis ambiciones? Es evidente que lo ideal en este caso sería que nos pusiésemos un plan de trabajo que constase de ejercicios que nos permitiesen mejorar nuestras habilidades sociales, de interaccione sociales en las que iríamos perdiendo la vergüenza y el miedo a los demás; en mejorar de nuestra mente mediante la interiorización de unos hábitos y de unas habilidades de las que carecemos… Todo eso es un plan de trabajo, no hay fórmulas mágicas, no hay un decir “si usted quiere usted puede”. No, más bien es “si usted trabaja usted conseguirá algunos resultados”.

Ponemos el ejemplo de un joven que quiere superar sus problemas de sociabilidad. Pero este ejemplo de trabajo como clave del éxito se puede aplicar a personas que tienen depresión y que quieren superarla; a personas que quieren mejorar su vida laboral y su carrera profesional; a personas que están pensando en abrir un negocio; a persona que no tienen habilidades sociales suficientes como para poder buscar y encontrar y mantener una pareja y quieren lograr vencer sus limitaciones en este aspecto amoroso… Desgraciadamente, siempre hay un gran factor que nos hace abandonar, puede que empecemos el plan de trabajo necesario para por ejemplo encontrar pareja o superar la depresión. Per seguro que en no mucho tiempo lo abandonaremos… ¿por qué? Pues por el sencillo motivo de que la ansiedad por alcanzar resultados rápidos puede más que nosotros, y al final esta ansiedad nos cansa tanto que simplemente desistimos ante la falta de resultados inmediatos. El 98% de los blogs como este o como sean se abandona antes de terminar el primer año… ¿Por qué? Porque sus dueños pensaban poco menos que llegar a las 1.000 visitas al día en una semana trabajando en total una media hora; y los dueños pensaban que todo el mundo se iba a tirar de cabeza a picar en su publicidad o a comprar sus productos hechos sin ganas y esperando resultados inmediatos. Pero no. Y entonces ¿cómo superamos este gran escollo que nos impide conseguir nuestras ambiciones mediante un plan de trabajo?

La clave para no abandonar por ansiedad

Hay un gran secreto para no caer en lo que podemos llamar “el problema del abandono por la falta de resultados rápidos”. Y además este “secreto” está tan a la vista de todo el mundo, que todos nosotros lo hemos usado y hemos crecido en él desde siempre. Cuando nos meten en el colegio no nos dicen “tú tienes que entrar ahí y no salgas hasta que te conviertas en un chico culto, que se lo sepa todo, que aprenda muchas cosas…”. Más bien nos dicen que tendremos que permanecer en el colegio unas seis horas y que luego nos podemos ir a casa. A cambio, tendremos que regresar a ese mismo colegio al día siguiente a hacer lo mismo. Descansamos los findes, y las vacaciones, y las fiestas… pero a cambio tendremos que regresar al año siguiente… ¡Y así durante al menos 8 o 10 años…! Hasta que al final llegamos al instituto y vuelta a empezar.

Y cuando empezamos a trabajar en un trabajo remunerado, nos hacen lo mismo. No nos dicen: “ustedes tienen que cargar un millón de camiones con sacos de harina y luego ya habrán concluido su trabajo en esta empresa”. Más bien nos dicen “usted debe de estar cinco horas cargando camiones de harina. Luego descansa y luego vuelve a trabajar otras tres horas. Luego se va a casa, descansa y vuelve al día siguiente. Los fin de semana usted descansa. Y tendrá vacaciones, pero eso sí, al final de las vacaciones de un mes tendrá que volver a trabajar de la forma estipulada otro año en la empresa…”.

¿Os imagináis lo que hubiese sido para nosotros que al entrar en el colegio nos hubiesen dicho que tenemos que memorizar miles de libros, que tenemos que dedicarle miles de horas a hacer deberes, que tenemos que pasarnos muchísimos años estudiando…? No nos dicen eso. Solo nos dicen lo que tenemos que hacer en el día, en la semana… Esa es una forma de no esperar resultados inmediatos. De esta forma se consigue que en vez de pensar en y por resultados; pensemos en y por procesos. Por tanto ya no es “tengo que conseguir esto”; si no más bien es “hoy tengo esta labor que realizar”. Y simplemente nosotros realizamos nuestra labor y nos desinteresamos del resultado. Aunque esto tiene el riesgo de perder de vista el horizonte de nuestro destino; tiene como lado bueno el que así no nos entrará la ansiedad de querer conseguir resultados inmediatos y de este modo podemos persistir durante mucho más tiempo en nuestra lucha por conseguir nuestra ambición.

A esto en la buena autoayuda se le llama

Pensar en procesos y no en resultados

Y es algo que todos tenemos que aprender a hacer. El ingeniero que tiene que estar seis años en la universidad para ser ingeniero no dice “jo, no salgo de aquí hasta que pasen seis años”. Más bien dice “pues voy a clase, luego estudio un poco y luego me voy con mis amigos”. Piensa en procesos y no en resultados. Así este estudiante de ingeniería no desistirá de su propósito de querer ser ingeniero porque lo ha vencido la ansiedad provocaba por esperar obtener de su trabajo unos resultados rápidos e inmediatos.

Pues eso, para encontrar pareja, para mejorar nuestras habilidades sociales, para superar la depresión, para encontrar trabajo, para mejorar nuestra personalidad… nos ponemos un plan de trabajo de x tiempo al día; y luego simplemente pensamos en cumplir ese plan de trabajo pensando en procesos y no en resultados. Y por supuesto hay que trabajar bien, por eso nada mejor que hacerlo con un buen guía que nos oriente, y para ello recomendamos nuestro producto, el coach de Erik360, bien en forma de intercambio de e-mail, de hora de videoconferencia o chat, o de nuestro producto estrella, el Coach Mensual. Todo ello en  nuestra Tienda SyA.

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