La estética de nuestra vida

Aprender a tener clase es lo mejor que podemos hacer nosotros míseros mortales. En un mundo en donde la decencia ha sustituido a la elegancia y al estilo, desde luego podemos volver a reflexionar sobre los pilares de la decadencia estética de la sociedad.Y es que… la decadencia estética en la que nos encontramos no tiene poco que ver con la decadencia política: ambas son caras de una misma moneda, una moneda con muchas caras. Estética es una palabra que hace referencia a lo que todos pensamos cuando la oímos: al gusto, al vestir, al estilo. Pero la estética lo abarca todo, y hasta los partidos políticos, los equipos de fútbol, la gente, los canales de televisión, incluso los microondas de distintas marcas, todos ellos tienen su estética propia. De hecho, la estética tiene unas ramificaciones tan fuertes que se meten en nuestra biología. Por ejemplo, las personas más críticas y más comprometidas suelen manifestar un mayor gusto por el rock and roll; y las personas menos críticas y más pasotas prefieren antes la música más tranquila, con ritmos menos revolucionarios. De este modo el proceso de dominación hegemónica en el que todos nos internamos desde que nacemos, juega con esto, sabe bien que tiene que intentar por ejemplo, hundir el Rock and Roll y crear muchos Bisbales y Chenoas… Hay música buena tranquila también, pero a veces los grupos tranquilitos salen “ranas” y te hacen canciones más críticas en donde también denuncian la sociedad hipócrita, unidimensional y completamente vendida en la que estamos. Así, el poder político se pone nervioso… y al final tiene que terminar por ceder ante un pequeño reequilibrio de la balanza (lo contrario sería proponer un nuevo Auswitch para con las personas que “no se adaptan”). De este modo surgen cadenas como La Sexta, y medios de comunicación más comprometidos. Esto es todo un hito histórico y la señal de que un proceso algorítmico (suponiendo que la historia es una algoritmo perfecto para los dioses) se ha desencadenado. ¿Esto es que ya somos libres…? En este artículo, la estética de nuestra vida.

La evolución del hombre hacia la estética

El igualitarismo a veces es un arma de doble filo. Por ejemplo, en España a pesar de la crisis no hemos querido renunciar a cierta concepción igualitarista (aunque con una élite en demasiadas pocas manos), y eso hace que al no haber querido aprobar la esclavitud de nuevo, nuestro índice de paro ha ascendido de forma brutal. En Portugal sí están mas concienciados con que el único camino para salir de la crisis es la vuelta a la esclavitud. El resultado, Portugal tiene unos 10 puntos menos de paro que nosotros, pero a cambio ahora pueden volver a ser negreros y esclavos. Precisamente la esperanza que tengo en el resurgir de la verdadera nación española está en ciertas ideas que sí son potentes, ideas de igualdad, ideas de hermandad y de amor tanto al prójimo como al conocimiento. El conocimiento une, une al prójimo y a nosotros. Para Platón el conocimiento era Dios y el error era el Demonio. Llegó el cristianismo para el que el conocimiento era “tentación” y Dios era la ignorancia. Este cristianismo se refinó, y así lleguemos al Renacimiento, donde todo era Dios y el conocimiento era lo mejor de Dios. Y la estética lo abarcaba todo porque todo se representaba mediante un armazón material. Hasta la felicidad tenía su estética, quizás en forma de campos de amapolas por los que juegan dos niños felices. La estética es una idea tan poderosa que en gran parte define a la humanidad. Ya lo hizo, evolutivamente se desarrolló desde hace más de cien mil años (revolución cognitiva) un tipo de hombre refinado, que amaba al arte, que era sutil,… ¿Cómo sabemos esto? Fácil, los antiguos hachas y puntas de lanza que usaban la humanidad entonces, tenían un acabado tan perfecto que no se correspondía a puras necesidades instrumentales de por sí: nuestros antepasados de hace cien mil años no se conformaban con que las puntas de sus lanzas fuesen prácticas; tenían que ser también bonitas. Las mujeres antiguas preferían a este tipo de hombres, que se preocupaban por que las puntas de sus lanzas fuesen bonitas, y no sólo útiles, dándoles a ellos sus favores sexuales. Así, el arte ya modificó completamente la humanidad hace cien mil años. La modificó hasta el punto de que antes de esos cien mil años, éramos poco más que el mono; y después, éramos seres estéticos que sabían que la belleza es un fin en sí mismo.

Cómo ser ciudadanos estéticos

Es difícil resumir millones de hojas en un solo artículo, pero yo soy todo un experto en hacer cosas de esas… Para que entendamos, la vida es como un juego de rol. Un juego de rol es un juego en el que los jugadores son personas que, disfrazadas, juegan a que viven en la Edad Media, o en el Renacimiento, o en el futuro, o en el mundo de Star Trek… Cada mundo de estos tiene su propia estética, con una lista de valores asociados.La estética de nuestra vida Por ejemplo en la Edad Media se llevaba el amor cortés: el caballero salía victorioso de guerras y refriegas; y cuando llegaba a casa su hermosa damisela iniciaba al bravo caballero en los artes amatorias. La matriz estética de esta representación se basaba en la idea de que la mujer era la dulzura que refinaba el poder; y el hombre era el poder que era refinado por la dulzura. Eso ya es comercio de por sí; cada uno vende al otro lo que él tiene, y recibe del otro lo que él necesita. El comerció es un ámbito de la estética tan brutal, que en nuestros tiempos Internet (que modifica el comercio) es el responsable de algunas de las grandes transformaciones estéticas de nuestro tiempo. Y ya hemos dicho que la estética y la política están unidas, o lo que es lo mismo: Internet modificará completamente la forma de hacer política. Eso es una esperanza histórica enorme, después de Hitler, después de Franco, después de muchos otros…. Pero hablábamos de estética.

Estábamos en nuestro juego de rol: hay algunos que les gusta jugar que están en la Edad media, con sus vestidos característicos, con su ropa amplia y de colores oscuros. Eso ya es un mundo de por sí, una estética determinada que representa a un mundo entero, incluido valores, leyendas, religiones, ciencias, estructuras económicas (feudalismo en nuestro caso). Una estética lo es todo, por eso la estética es el lugar de batalla de la hegemonía política.

Algunas persona preferirán jugar a que estamos en el futuro. Por ejemplo nuestros jugadores adquirían la estética “cyber-punk”, con colores oscuros, con poca ropa, con zapatos negros, pantalones negros, colonias eléctricas, y todo con un tono futurista,… Esta fue en gran parte la estética del “bacalao” y la música máquina de ya otros tiempos.

Pero nosotros estamos en el presente. ¿Cuántos tipos de estética hay y qué significan? Todos tenemos ya unas nociones instintivas de esto: están los maquineros, están los hippis, están los pijos, están los roqueros, están los poperos,… Todos ellos quieren transmitir con su estética algo, algún mensaje de algo en lo que creen. Por ejemplo, la cadena del váter Intereconomía siempre se ríe de los “hippis” característicos del 15-M, con sus rastas, con sus greñas, con sus ropas amplias y hasta con sus zancos y con sus bolas para hacer malabares… Alguno de los predicadores de Intereconomía ha dicho eso de

 “yo cuando he estado en sol, al volver me he tenido que lavar con Zotal…”

como queriendo decir que el movimiento 15 M es producto de hippies malolientes que no se lavan….

Reconozco que aunque yo simpatizo con muchos de los ideales del 15 M, no simpatizo con su estética: lo mío va más por el rollo skin, pero OJO, skin de izquierdas. ¿Qué diferencia hay entre los skin de derecha y los de izquierdas? Pues irónicamente sobre todo la ideología, pero ambos comparten en gran parte su estética, su vestuario, sus botas pesadas, sus pantalones pesados, su espíritu paramilitar, sus ansias de dominio… Yo soy un skin, pero skin de izquierdas. Alguien de una gasolinera no se atrevería a mirarme mal… algo que sí he oído de gente hippi, que los miran mal y los desprecian… Vamos, que creo que si el 15 M cambiase de estética, la gente se los tomaría más en serio, al fin y al cabo, todo el mundo con el que me encuentro ve delante suyo un hombre elegante y sensato; pero saben que si tienen algún problema conmigo entonces tienen un problema gordo. Mi estética metalera (un poco una variante de la skin) transmite calma, pero a su vez transite la idea de que no me dejo pisar.

Estética e ideología están fuertemente unidas en nuestros tiempos. Tanto es así que la estética modificará la ideología hasta que esta sea irreconocible; y la ideología modificará a las estéticas perfeccionando viejos productos y viejos vestuarios que no nos convencen por su falta de fuerza. El mundo es uno, todo tiene que ver con todo, y aprender a entender nuestra estética, nuestro estilo, y lo que ello significa, es clave para poder llevar nuestra personalidad a su máxima expresión. Yo quiero un país nuevo, yo quiero crear un novedoso nacionalismo español de izquierdas… y para ello empezaré por su estética. Ya no somos los hijos de los obreros que suplican por que les den unas horas libres más al mes: ahora somos ciudadanos, tratamos al prójimo con respeto, y sabemos que el prójimo ahora es libre para creer en lo que le de la gana, y sobre todo, para pactar y darle su apoyo al quien le de la gana. Esta nueva situación requiere una nueva estética, quizás porque cuando aprendamos a vestir aprenderemos política de paso. 

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