Las claves para encontrar el amor con Inteligencia y Acción (dos tíos muy brutos…)

He estado leyendo algo sobre Hans Christian Andersen, el famoso cuentista danés que escribió obras como “El patito feo” o “La Sirenita“. Por lo que parece Andersen, aunque él escribió el cuento de “El Patito feo” pensando en él mismo, estuvo siempre lejos de terminar por convertirse en un cisne… Andersen siempre fue una persona pueril, neurótica, insociable, demasiado callado, demasiado aburrido… y además, físicamente poco agraciado. Pero eso no le quita el que fue todo un soñador, un gran creativo y un genio intelectual… ¿De verdad ligan tan poco los genios? Digamos que yo creo haberme dado cuenta que existen tres grandes usos de la inteligencia:

1. Hay hombres inteligentes que, como Andersen o como Sheldon Cooper (el de Big Ban theory) que solo usan su inteligencia para cuestiones teóricas, analíticas, inventivas… pero no le dan un uso práctico a su inteligencia.

2. Hay hombres más normales, que no se comen tanto la cabeza.

3. Y hay hombres que son inteligentes como los primeros, pero que estos, a diferencia de los primeros, sí usan su inteligencia para adaptarse mejor socialmente, sí han desarrollado una buena inteligencia social y emocional…

Verdaderamente, ser inteligente como Andersen, puede ser perjudicial para encontrar el amor… porque si tú entras en una espiral de pensamientos neuróticos, obsesivos, sí tú no eres capaz de usar tu inteligencia a fines prácticos y sociales, y si tú te aprisionas sobre un mar de pensamientos obsesivos que no te ayudan a solucionar problemas prácticos… es evidente que la inteligencia es negativa para seducir a los demás. Entonces, ¿Qué hacemos? ¿Renunciamos a “pensar” como nos propone nuestro poco amigo Eckhart Tolle…? Así más o menos pasaríamos por ser una persona normal y al menos ligaríamos lo que una persona normal… Pero quizás con similar acto de suicidio intelectual no nos demos cuenta de algo que se está demostrando como cierto en experimentos: que las personas que más ligan y que más seducen no son las personas normales… Y tampoco son las personas con mucha inteligencia teórica pero poco aplicada. A cambio, las personas con más facilidades para encontrar el amor, y para ligar, y para seducir a los demás, son esas personas que han aprendido a enfocar su inteligencia hacia la acción y hacia la resolución de problemas prácticos. El mito de la persona inteligente que no liga es sólo eso: un mito. Por supuesto que ese mito es cierto cuando acudimos a personajes peculiares como Andersen. Pero si aprendemos a usar la inteligencia aplicada, y si aprendemos a usar la inteligencia para ser más sociables, mejoraremos mucho nuestras posibilidades a la hora de encontrar el amor con inteligencia y acción.

Inteligencia y acción para encontrar el amor

Pero sí es cierto que está demostrado que a veces las personas inteligentes tienen problemas para encontrar el amor… Sin caer en casos extremos como el de Andersen o del de Sheldon Cooper (este último recordemos que tiene el síndrome de Asperger, que nada tiene que ver con la superrotación intelectual, a pesar de los tópicos…), está demostrado que hay un tipo de persona inteligente, muy reflexiva, muy pensativa y muy objetiva… que suele ser muy malo a la hora de ligar y de enamorar… ¿por qué? Pues porque a este tipo de persona inteligente pero teórico, la cuesta mucho entrar en acción. Tanto es así, que se ha dicho que este tipo de persona inteligente es muy buena para puestos de trabajo en donde se requiere disertar, debatir, analizar…. Pero que es mala para puestos de trabajo en donde se requiere tomar decisiones rápidas y de gran responsabilidad. Y es que nuestros inteligentes teóricos no son muy activos… y por eso al final no ligan. Pero sí estoy completamente convencido (hay estudios que lo demuestran) que cuando se pone la inteligencia como herramienta al servicio de conseguir un objetivo; y cuando esa inteligencia se conjuga con “pasar a la acción”, o sea, una realización práctica de los planes, el resultado es espléndido y se consigue obtener una gran eficiencia. Por todo esto, podemos decir que para encontrar el amor tenemos que tener dos cosas fundamentales:

1. Una capacidad de trazar algún tipo de plan por básico que sea, y una capacidad de ir elaborando estrategias mentales que nos ayuden a la búsqueda del amor.

2. Una capacidad para poner en práctica esos planes, para corregirlos sobre la marcha, para saber improvisar y para estar socialmente activos.

Encontrar el amor con inteligencia y acción

Las personas más exitosas en el amor y en general, tienen un equilibrio casi perfecto entre teoría y práctica. Pero no debemos de quitarle su importancia a la teoría, pues sería una contradicción misma (es siempre muy tonto decir que pensar no sirve para nada cuando yo mismo estoy pensando que “pensar no sirve para nada”…). Y en cambio, a las personas que son inteligentes teóricos (nuestro Andersen) y a las personas que tienen la inteligencia justa (muuuuchos….) les cuesta siempre más conseguir objetivos, entre otros conseguir el objetivo de encontrar el amor

Diálogo entre Inteligencia y Acción (dos coleguillas muy bestias que seguro que volverán a aparecer por nuestro blog…).

Entonces ¿qué nos dice nuestra inteligencia y nuestra capacidad de acción respecto al amor? ¿Qué consejos nos darían si queremos encontrar el amor? Con un pequeño diálogo entre la inteligencia; y la acción, terminamos nuestro artículo.

1.

Inteligencia. Pues para encontrar el amor hay que conocer a chicas (si somos chicos). Además, tenemos que tener cierto interés como personas, pues a nadie lo van a comprar si no merece el precio que cuesta… Eso requiere tiempo, eso requiere planificar encuentros con chicas, eso requiere aprender nuevos conocimientos teóricos y prácticos para ser más interesa…

Acción. Déjate de tantas hostias, inteligencia. Si quieres novia pues ponte a hablar con una chica, vete al bar y entra a las tías, vete a donde coño sea y simplemente conoce a una chica, no cuesta tanto y no hay que dar tanta tabarra con las maric*nadas del tipo de “jo, es que no soy suficientemente guay y tengo que aprender un nuevo idioma para ser más guay”. Menuda mamona que eres, inteligencia… no es tan difícil, vete a donde están las tías y simplemente si te gusta una pues se lo dices y déjate de leches, y si te dice que no pues te vas a por otra y déjate ya de tantas hostias…

2.

Inteligencia. Sí, eso es cierto inteligencia. Tú seguro que lograrías hacer funcionar a un acelerador de partículas a base de darlo con un canto… Y es que para ti la vida es así: es golpear cosas, es intentar coger cosas, es intentar meterla en cuanto se descuiden… ¿Sabes inteligencia? Admiro tu ingenuidad… Para encontrar el amor hay que conocer a la gente, hay que salir de casa, hay que apuntarse a cursos… y eso requiere planificación. Hay que planificar las cosas, hay que planificar a qué cursos vamos, hay que analizar estadísticamente a qué reunión social nos es más eficiente acudir porque tendremos más posibilidades de poder conocer a chicas… Y además, luego hay que ver si tenemos los mismos gustos, si tenemos los mismos planes, si encajamos… Todo eso, mi querida inteligencia, lleva su tiempo, días, semanas, meses…

Acción. Pero qué ingenua y qué marico… eres, mi querida inteligencia. Si fuese por ti calcularías mediante la geometría analítica la forma más placentera de metérsela a tu novia para que así la dé el nivel de gusto más eficiente… No hay que comerse tanto la cabeza. ¿Me dices mi querida inteligencia que se tarda mucho en encontrar pareja? ¿Meses incluso…? ¡Falso! Te diré que tus compañeros neuronales han hecho estudios, y han demostrado que se tarda cuatro minutos de hablar con una chica en saber si te gusta y si tú le gustas a ella…  ¡Y tú pretendes estarte semanas conociéndola…! yo en esas semana ya habré echado más polvos que tú en toda la vida…. Solo necesitamos cuatro put*s minutos, mi querida inteligencia, cuatro put*s minutos para saber si hemos ligado. Te lo explico en tu idioma para que lo entiendas:

-Proceso número 1: Dúchate, luego ponte guapo, luego haz el paralelogramo de tu posición, luego sal de casa, y luego vete a donde haya alguna tía.

-Proceso número 2: ponte a hablar con la tía, y estate hablando tres o cuatro minutos. Si te gusta, continúa con ella. Si te rechaza ella, busca a otra. If else {“sigue hablando con ella hasta que te la puedas ligar al fin”}. ¡Diez minutos en total, mi querida y tonta inteligencia…!

3.

Inteligencia. Pero qué bruto y que superficial eres mi querida acción… Debes de ser de esos que creen que las mujeres tienen los ojos más grandes porque en el coito la presión que ejerce el pene los expulsa hacia el exterior… Hay que conocerse más, hay que conectar más, hay que analizar más, hay que teorizar más, hay que ser más objetivos… Me ha gustado de todas formas tu argumentación, mi querida acción.

Acción. Y tú qué maricó… eres… mi querida inteligencia, siempre con cursiladas del tipo “hay que se me ha despeinado un pelo y ahora tengo un 0.03% de posibilidades menos de que esa chica me sonría…” Aunque hay que reconocer que lo tuyo tampoco está mal, piensas mucho y piensas cosas que están interesantes…

Para aprender a alcanzar nuestro equilibrio entre la inteligencia y la acción, aconsejamos nuestro ebook Los Pilares de la Seducción

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