Las claves para ser una persona popular y verdaderamente seductora

Sinceramente hay blogs con muchos más visitantes por día que este naciente de seduccionya. Y yo entro en ellos para ver los nuevos artículos, para ver qué hacen por allí de general. Eso sí, exceptuando el genial blog de Álvaro Bonilla, http://naxoseduccion.blogspot.com.es/, entro en ellos para reírme un rato… de lo malos que son. En el fondo, yo no creo que esas personas tan poco seductoras puedan ir dando por ahí lecciones de cómo seducir. Como dijo otro chaval que también me cae muy bien, propietario de otro interesante blog http://lavidaesfluir.wordpress.com/ , la seducción no sirve para nada si no sirve para perfeccionarte como hombre. Y es que, si no somos verdaderamente interesantes, verdaderamente seductores, si no somos capaces de empezar por seducirnos a nosotros mismos, no podemos de ninguna manera seducir a los demás. Como mucho los podemos engañar, con una de esas estúpidas técnicas de memoria, por ejemplo, memorizando una historia con su histriónica manera de contarla, soltársela tal cual a la tía en cuestión, y terminar por engañarla, convenciéndola que somos de verdad una persona profunda e interesante… Agraciadamente la mayoría de las señoritas son muy listas, y ya están acostumbradas a rechazar a contadores de cuentos. En fin, me reitero, salvo alguna excepción como las dos mencionadas arriba, yo me muero de risa con el tipo de gente que hay por Internet dándonos consejos de cómo seducir. En este artículo, todas las claves para ser una persona popular y verdaderamente seductora.

Las características de las personas populares

Hay una infinidad de arquetipos correspondientes a tipos de personalidades de hombres o mujeres. Está el soso que siempre parece estar aburrido; el tímido que del miedo que le tiene a la gente no sabe donde meterse; el agresivo que va por ahí dando órdenes a todos; el humorista sociable, que no deja de contar chistes y que se lleva bien con todos; el campechano, siempre de buen humor y satisfecho con su vida; el intelectual, siempre analizándolo todo desde una perspectiva racional; el alborotador, que no es capaz de estarse quieto un momento… Pero es curioso que a pesar de la cantidad de personalidades distintas que hay, las personas más populares e interesantes a los ojos de los demás, suelen tener unas características que son inconfundibles y siempre las mismas. Intentando encontrar nuestro lugar dentro de esas características podemos llegar a sacar todo lo mejor de nuestra personalidad, esas características que nos hacen agradables con los demás, que los demás sientan nuestra presencia en su grupo, sea de amigos, en el trabajo, con la familia,… como una fuerza energética insustituible. A continuación, las características de un hombre o mujer popular.

Las características de los hombres y mujeres populares

1. Siempre están repletos de energía. Parece que no se cansan nunca. Les cuesta estarse quietos, aunque a veces, pueden tranquilizarse y empezar agradables conversaciones en donde deja entrever su profundo corazón detrás de ese aparente torbellino.

2. Son unos completos sinvergüenzas. Es curiosa esta característica de las personas populares, pero no tengo duda de esto. Una persona normal, por ejemplo, siempre tendrá una profunda preocupación en seguir unas pautas de comportamiento que estén aceptadas por los demás. En cambio, una persona popular suele tensar mucho esta cuerda de las pautas de comportamiento socialmente aceptadas. Pueden por ejemplo soltar una impertinencia de carácter sexual delante de un grupo de chicas… Pueden decir por ejemplo algo así como “No tenemos que basar nuestra vida en el amor; también hay que dejarle un hueco al sexo…”

3. Son personas muy sociables, hacen en seguida amigos, y no tienen una diferencia de trato muy distinta con los amigos de toda la vida que con esa gente nueva que acaba de conocer. Puede acercarse a un grupo de gente desconocida y empezar a interactuar con ellos como si los conociese de toda la vida. Esta es una característica fundamental de las personas populares, son el eje de socialización entre distintos grupos de amigos. Y es que… los que hemos vivido una parte de nuestra vida en una pequeña villa, sabemos lo distinto que es estar en un sitio en donde todos nos conocemos; a estar en un bar en donde sólo conocemos a nuestros dos o tres amigos, siendo los demás completamente desconocidos… Las personas populares articulan un tanto unos grupos de desconocidos con otros, no es raro que tengan una gran capacidad para fusionar grupos.

Las claves para ser una persona popular y verdaderamente seductora4. Son especialistas en un área de actividad. Por ejemplo, pueden tener una profesión especializada; o si no, tienen una afición que es un poco su identidad. Es casi imposible que una persona pueda llegar a ser popular siendo un don nadie. Por eso, es fundamental buscar ese algo al que le dedicaremos la parte más importante de nuestra vida. Como digo, a los que no tengan una profesión especializada, les conviene descubrir ese talento oculto que tienen. Por ejemplo, quizás siempre tuvimos talento para el rock, y nos de por comprarnos una guitarra, aprender a tocarla, y después llegar incluso a formarnos nuestra propia banda… A partir de ahí, cuando ya seamos roqueros, los demás nos verán un poco desde este identidad de roquero…

5. Son descarados con las mujeres y en general. No se muerden la lengua, siempre están buscándole el equívoco la las cosas. Pueden soltar groserías muy gordas a las chicas. Se hacen los tipos duros, ellos las tienen a pares, una chica en cuestión no merece la pena más o menos que otra… Por eso, nunca se arrastran ante las mujeres. Un chico soso ante una mujer bella, actuará como si estuviese delante de una reina de la Edad Media: le cederá la silla; la adulara; la hablará con suavidad y la mirará con finura; no la negará nada… Pero un hombre popular las tiene a cientos… por eso no respetará especial trato por una mujer hermosa. De echo, es posible que se vuelva más grosero que de costumbre, y ante la petición de esta chica tan mona de que le ceda su silla, le responderá algo así como “lo haría encantado nena, pero es que hoy no puedo ni con los huevos…”

6. Están constantemente oscilando entre sus dos extremos: o son un remolino que no se está quieto; o se sinceran, y se abren de corazón sin miedo a que los demás piensen que son un poco nenazas. Pueden decir las palabras más tiernas del mundo; o la mayor grosería que les venga en ese momento a la cabeza. A veces son un poco como si tuviesen dos personalidades: una, refinada, seductora, sensible, comprensiva… Y otra, descarada, sinvergüenza, chulesca; todo un vendaval… Y claro, fijémonos cuando estos chicos populares conocen a una mujer nueva: ellos se comportan como unos chulos de barrio bajo, no se están quietos, son unos groseros, son unos impertinentes, nunca piden disculpas por nada, buscan el equívoco a las conversaciones para intentar escandalizar… Y de repente, ese hombre que parecía tan chulo, se sincera y se pone a hablar muy seriamente de algún tema muy sentimental: por ejemplo, quizás hable de que hace un año perdió a su padre como consecuencia de un cáncer, y que fue muy duro la experiencia, pero que ya ha conseguido volver a vivir una vida normal. Este contraste entre ser un caradura a ratos, y pasar de repente a ser una persona tierna, comprensiva, y con una buena conversación, es lo más seductor que se ha inventado nunca. No hay nadie que s resista a la mezcla entre el hielo y el fuego. Practica esta mezcla, y verás que diferencia en tus relaciones sociales.

7. Nunca se disculpan, salvo que hagan una muy gorda. Ni piden permiso para hacer las cosas, ellos simplemente hacen lo que les apetece. Y a pesar de eso, tienen absoluta capacidad para reconocer sus errores y disculparse cuando lían una parda. Además, son personas morales, que a pesar de que parecen un poco matones, no se meten con nadie que no les ha hecho nada. Son de fiar, parecen un poco macarras, pero en el fondo anida un corazón bondadoso. Son guerreros pero a su vez buenas personas. No van dándole lecciones a nadie de nada, no se suelen quejar, ni se amargan con nada. Ellos sólo sienten su propia fuerza vital, sienten que la vida es excitante y que hay que hacer lo que tengamos ganas de hacer. Es raro verlos de mal humor, intentan solucionar los conflictos con una mezcla de fortaleza y negociación. Por supuesto, tienen a veces sus momentos de bajón, pero son especialistas en ponerle “al mal tiempo buena cara”.

Las claves del éxito social

Los corazones de los hombres populares y verdaderamente seductores son una mezcla de hielo y fuego. A veces, arden en la apoteosis de sus deseos como las llamas del infiero; y otras veces se vuelven tranquilos, sensibles y delicados, transformándose un poco en una de esas frías estatuas de la escultura renacentista. Es en esos momentos cuando nos damos cuenta que estas personas aparentemente un poco superficiales, en el fondo tienen un mundo interior muy rico, lleno de pasiones, de sentimientos, de recuerdos… Y es que es la mezcla entre esos dos grandes factores, introversión y extroversión, lo que termina por hacer de nosotros el tipo de hombre más elevado que podemos alcanzar. Aprende a cultivar tu yo introvertido, sensible, delicado, llenó de secretos, y a su vez, aprende a cultivar tu yo extrovertido, descarado, grosero, un tanto caótico y descerebrado… En la mezcla entre el hielo y el fuego surgirán las personalidades más seductoras a las que podamos aspirar.

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    • En ocasiones es interesante ser una excepción a ciertas cuestiones… Y creo que ya sabes, aunque si no lo sabes ya te lo digo ahora, que después de ciertos tratos recibidos por parte del señor Bonilla, disto mucho de considerarlo a él o a cualquier obra suya como geniales.

      La razón creo que quedó bien clara cuando provocó todo el escándalo sobre su ya desaparecido foro, que él mismo abandonó, del que los propios foristas se ocupaban, hasta que decidió expulsar a los que más destacaban entre dichos foristas porque formaron un grupo externo al foro y siguieron participando en el mismo. Yo era y sigo siendo parte de ese grupo. Su foro se convirtió en un nido de KJ’s y spambots, y terminó desapareciendo por razones obvias.

      Ahora bien, en la onda del cuerpo principal de este escrito te diré que hay varios rasgos más que influyen dentro del hecho de ser popular o seductor como persona. Por ejemplo, que tu atractivo sea consecuencia de tu vida y no un fin en sí mismo. También podríamos hablar de una mentalidad abierta a las posibilidades y atada a ninguna en concreto. Incluso de una absoluta despreocupación respecto del tema sexual. Tan natural como bajar de casa y estando a la vuelta de la esquina no acordarte si bajaste en ascensor o por la escalera.

      No obstante, en este momento de mi vida considero que las personas seductoras son las que saben aprovechar sin perturbar la conexión intrínseca que ya tienen con las personas y logran fortalecerla en vez de arruinarla… Nunca los que tratan de pasar, como se decía en el Hércules de Disney, “de cero a héroe” en la vida de los demás.

      Otra cosa que me gustaría pedirte es que no confundas las churras con las merinas. Una cosa es llegar al pagafantismo o al comprabotismo (los comprabotas son los hermanos mayores de los pagafantas, y en el panorama de los blogs que tanta gracia te hacen hay más de un comprabotas), y otra es despreciar porque sí toda muestra de caballerosidad y educación, dejando de tener detalles con las personas por parecerte eso de persona sosa o arrastrada. Aunque todo es cuestión de la mentalidad de quien piensa en ello.

      Y añadiré para finalizar, que el reduccionismo hacia el sexo te cierra más puertas de las que te habrá abierto en ciertas ocasiones. La sexualidad de una persona emana de su vida propia y de su vida sexual, de las cuáles se debe hablar en términos de identidad, experiencia y propósito. De vivir la propia vida y no una mentira, de tener en cuenta experiencias y no solamente actos, de tener algo que nos mueva en la vida.

      Esas personas, las que conocen y aprovechan su identidad, su experiencia y sus propósitos; son las que no necesitan buscar consejos para ser popular, sociable o seductor…

      Todo porque el sexo es parte de la vida, y todos somos sexuales de un modo natural. Para mí no hay ninguna necesidad de tratar de influir en tu éxito social y sexual si tienes una buena vida, porque ya serán bastante marcados de por sí viviendo auténticamente y no tras fachadas o mediante ardides.

      Los que se remiten a vivir una mentira en vez de sus vidas, lo poco que consiguen no logran atesorarlo. Y cada vez pueden conseguir más, no te digo que no, pero cada vez lo aprecian menos, cada vez sienten menos, cada vez significa menos.

      Y llega el vacío. Por algunos se llega a sentir lástima, pero otros lo tienen absolutamente merecido.

    • Nacho Rey dice:

      ¿De verdad te ríes de los demás? Lo que has descrito es a un tipo natural, un poco nenaza. Creo que es tu ideal de hombre alfa, pero de seducción no creo que lleves demasiado. No deberías reírte de los demás, cuando escribes se ve que eres un diletante, y te lo digo desde el respeto, si te estuviera cara a cara te diría charlatán, pero buen rollo. Debes subrayar que lo que pones aquí es tu opinión, una visión particular aderezada con lo que has leído del tema.

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