Ligan más los hombres buenos o los hombres malos

Hace tiempo que leí el testimonio de un hombre que se quejaba de que él siempre trataba a las mujeres con gran dulzura, con gran amabilidad, con cortesía, con cariño. Era un hombre tierno, simpático, detallista, romántico… Ellas al principio parecían que mostraban cierto interés por este hombre tan dulce y cortés. Pero el hombre no era ningún ligón y no era ningún aventajado a la hora de conquistar los corazones de ellas: el hombre se quejaba de que a pesar de su cortesía, ellas al final siempre lo rechazaban y se iban con otro que, mucha veces, las trataban mucho peor y mucho menos cortésmente que nuestro dandy. ¿Significa esto que los “malos” ligan más que los buenos? Este ejemplo se puede contrarrestar en parte con otro: un hombre egoísta, malvado, agresivo, sádico… Un hombre que a pesar de su ya cierta edad, no ha ligado nunca ni nunca podrá aspirar a tener novia. Si quiere sexo tendrá que pagar por él. Pero todas las mujeres del mundo lo rechazarán, porque con su propia presencia y su propia rudez ya denota ante las mujeres su maldad y su falta de sensibilidad. Conozco muchos así. Y ya aseguro que no ligan nada. ¿Qué pasa? ¿Es que tampoco ligan los hombres malos? En este artículo, nos preguntamos si ligan más los hombres buenos o los hombres malos.

A ellas les gustan malotes

Una mujer culta del siglo XIX digo algo así como:

“no conozco ni una sola de nosotras que prefiera ser siempre tratada como una reina. En cambio, hasta la última de nosotras nos gusta que de vez en cuando nos traten de forma ruda y poco educada”

Puede que esto explique por qué el hombre del testimonio número 1 no ligase demasiado: siempre trataba a las mujeres muy bien. Pero entonces, ¿por qué no liga el hombre del testimonio número 2 sí él sí sabe tratar mal a las mujeres?

Dos matrimonios fracasados

Llamemos al hombre del testimonio número 1 Eduard; y al hombre del testimonio número 2 Allan. Si uno de estos dos desgraciados consiguiese al fin echarse novia… ¿Cómo sería la vida de una mujer junto a uno de estos dos hombres? Imaginémoslo:

A. Una vida junto a Eduard

¡Me he casado al fin! Aún no me lo creo. Mi vida junto a Eduard es un sueño hecho realidad. Todos los días me lleva el desayuno a la cama. Me pone una flor en la bandeja y me recita un poema. Eduard es el hombre que toda mujer querría tener a su lado durante todos los días de su vida. Siempre es educado, correcto, respetuoso con todo el mundo. Me trata siempre como a una reina, hasta en la cama es un hombre cuidadoso: siempre me pregunta lo que quiero hacer y cede con gran sumisión… Al final siempre hacemos lo que yo quiero… Pero Eduard tiene problemas en el trabajo: como es tan blando lo acosan y abusan de él. Tiene falta de autoestima, lo cierto es que me gusta Eduard y me gusta que sea un hombre atento… pero si tuviese algo más de carácter, si pudiese pensar por él mismo y ser un poco más hombre, un poco más decidido, un poco más valiente… entonces sí que sería el hombre de mi vida. Así mucho me temo que en no demasiado tiempo su compañía se me hará aburrida, siempre igual, siempre las mismas palabras de sumisión, siempre el mismo carácter de romántico bobalicón… Eso me gustó el primer y el segundo día. Pero ahora me falta algo en mi vida: emoción. Eduard munca se mete en ningún lío y es tan predecible como un reloj… Qué lástima que no tenga un poquito más de carácter. Eso haría de nuestra vida en pareja más emocionante…

B. Una vida junto a Allan

¡Me he casado al fin! Aún no me lo creo. Mi vida junto a Allan es emocionante. Al principio me llevaba el desayuno a la cama. Hacíamos el amor cuando yo terminaba de desayunar. Al principio era un hombre tierno, delicado. Me cogía las manos y me decía cosas bonitas a los ojos. Pero día tras día Allan va cambiando. Ahora ya no es tan delicado conmigo como antes. Cada día se va olvidando de esos pequeños gestos que antes lo hacían tan especial. Ahora soy yo la que le tengo que hacer el desayuno a él. Me lo exige, me exige que le haga lo que él quiere para comer. Se enfada conmigo por cosas minúsculas, como que la comida esté fría. El otro día me dio un bofetón por tardar demasiado en llegar a casa después de salir del trabajo. Me gustan los hombre con carácter y no los hombres sumisos. Pero Allan está cada día más agresivo. Me exige tener sexo a la hora que él quiera, aunque yo no tenga ganas en absoluto. No admite réplicas ni negociación: el hombre es él y yo como mujer, tengo que obedecer. Creo que si lo trato con respeto y con sumisión, con el tiempo se ablandará conmigo y me empezará a tratar como al principio, como a una doncella. Siempre hacemos lo que él quiere, vamos a cenar cuando él quiere. Él es el centro de la casa, yo sólo soy su sierva. No se le puede molestar cuando está en el sofá echándose la siesta, porque se pone muy agresivo. Creo que Allan es un hombre demasiado agresivo. Si fuese más dulce como era al principio… Aunque ahora creo que sólo fingía ser dulce, en realidad es un hombre zafio, bruto, nada dialogante y nada sensible…

Por qué no ligan ni los hombres buenos ni los malos

Ni los hombres buenos ni los hombres malos ligan demasiado: unos son demasiado aburridos y sumisos; y los otros son demasiado agresivos e insensibles.Ligan más los hombres buenos o los hombres malos Las mujeres saben esto, y por eso ellas cuando las cortejan calibran muy bien a los hombres. Detestan los hombres violentos; pero también a los sosos. Les gustan los hombres en cierto equilibrio, pero no equilibrio como media aritmética de todos los factores psicológicos del hombre: buscan un equilibrio dinámico de ciertas características psicológicas masculinas. Por eso, no son factores decisivo a la hora de ligar cosas como ser introvertido, ser delicado, ser sensible, ser humorista, ser sinvergüenza, ser decidido… Estas características las mujeres no las buscan por sí mismas: si no las buscan equilibradas con otras características. Por ejemplo, hombres muy bromistas pueden ligar mucho con ese rasgo de personalidad; o no ligar nada. Depende de si este carácter (el ser bromista) viene equilibrado con su alter ego (en nuestro caso, es la capacidad para sincerarse lo que equilibra al rasgo “ser bromista”). Las mujeres buscan a este “hombre en equilibrio”, un poco al modo del ubermench nietzsccheano, como un hombre ideal que no existe más que en la imaginación, pero que ellas usan como un patrón mental que las ayuda a elegir al hombre que más se acerca a esta idealización. Aunque ya advertimos, antes de poner nuestra lista de características mentales de ellos que enamoran a ellas, además de sus necesarios “contrapesos”, que no todas las mujeres buscan exactamente lo mismo. Y sobre todo, hay mujeres que buscan a hombres  más activos, extrovertidos, decididos… Y otras buscan a hombres más sumisos, menos dominantes, menos hombres de alguna manera. Aunque a la mayoría de las mujeres les gustan los hombres un tanto intermedios entre estos dos valores extremos. Y ya para terminar, ponemos unos rasgos de carácter que a ellas les encantan de ellos… junto con sus insustituibles contrapesos sin los cuales, ese rasgo de carácter, por sí mismo, no les atrae a ellas para nada.

Características mentales de los hombres que atraen a las mujeres junto con sus contrapesos

1. Sentido del humor (con contrapeso = capacidad de sincerarse). Para que el contrapeso surja efecto tiene que tener una presencia al menos unas 10 veces superior al sentido del humor.

2. Capacidad de liderazgo (con su contrapeso = capacidad de ver las necesidades ajenas). Para que el contrapeso surja efecto la capacidad de liderar debe de beneficiar a ambos por igual, y siempre un poquito más a ella.

3. Sinceridad (con su contrapeso = capacidad para no querer preocupar a los demás con sus problemas). La sinceridad es fundamental, pero hay cosas que tenemos que guardarnos para no preocupar a nuestra pareja y que esta sea feliz mientras que nosotros afrontamos los problemas como hombres.

4. Empatía (con su contrapeso = amor propio). Si siempre estamos pendientes de las necesidades de nuestra mujer entonces eso significa que no somos capaces de valorarnos a nosotros más que desde la perspectiva de nuestra pareja.

5. Capacidad de elección y de acción (con su contrapeso = capacidad de adivinar lo que quiere que hagamos nuestra pareja). Ya lo he dicho en otros artículos. Cuando hacemos planes comunes, a ellas les encanta que elija el hombre… pero si puede ser, que elija lo que ella quiere hacer.

6. Sensibilidad (con su contrapeso = capacidad para ser “tíos duros”). Se puede ser romántico sin necesidad de perder nuestra esencia guerrera como hombres. Los hombres que sólo son sensibles (Eduard); o los hombre que sólo son guerreros (Allan), son hombres desequilibrados.

7. Capacidad de escuchar (con su contrapeso = capacidad de hablar). Es todo un arte cambiar entre el hablar y el escuchar. Enamoran sobre todo las personas que saben hacer las dos cosas y saben cambiar entre las dos cosas.

Conclusión sobre ligan más los hombres buenos o los hombres malos

Como se enteren mis profesores de filosofía que estoy usando la dialéctica hegeliana para ligar… me suspenden los exámenes aprobados en el pasado. Pero es cierto que la dialéctica hegeliana nos hace ver muy bien por qué no tienen razón ni esos que dicen que ligan más los tíos duros; ni esos que dicen que ligan más los tíos románticos: hace falta que un factor se contrapese con otro sin el cual el primero no tiene la dinámica necesaria para hacerse psicológicamente seductor. Por eso, las personas muy delicadas pueden aprender a ser un poco más duros; y las personas demasiado duras, pueden aprender a ser un poco más delicadas. En ambos casos se harán más seductores. Yo de mi condición original de “santo” me pasé a un “makarrilla”… Fue muy bueno aquél día en que yo ayudaba a una chica a trasportar su equipaje… Tenía una maleta grande y una bolsita del Zara (marca no española en absoluto, si no de Bangladesh o algo así…). Yo la dije:

-Venga, te ayudo.

-Buf… ¡gracias! no sabes cómo pesa esta maleta…

-Pues no te preocupes, yo llevo la bolsita y tú ya con la maleta grande puedes bien…

Y luego el contrapeso…

-Al final lleguemos, me ha costado subir esta maleta a un séptimo… ¿tú no te habrás herniado con la bolsa de Zara… verdad Erik…?

-Pues lo cierto es que pesa más de lo que aparenta… (dije yo mientras ella estaba colorada como un tomate; y yo fresco como una lechuga).

-Valla morro… yo creía que me ibas a ayudar con la maleta.

-Pues al final se ve que ando algo pachuchillo yo hoy…

-Bueno, ahora tengo que ir a la oficina a recoger unas cosas… buf, otra vez a andar hasta tan lejos…

-No te preocupes preciosa… tengo el coche abajo, yo te acerco.

(se contrapesa lo desvergonzado de la primera parte; con la amabilidad de la segunda). 

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  • Comments

    • Esteban dice:

      Por lo que veo tu versión de chico malo es bastante diferente a la mía. Tu versión de chico malo es más similar a la de un criminal de una novela o a la de un bárbaro o un orco Uruk-Hai.

      Lo que yo tengo entendido como chico malo en el mundo de la seducción se trata más de alguien que no tiene problemas ni cargos de conciencia a la hora de ser más atrevido en el plano sexual, no tiene vergüenza de tocar a una mujer que está conociendo, usar humor chulo, jugar y decir comentarios algo malvados pero no hirientes a la chicas y que no las pone en un pedestal.

      Y este el tipo de chico malo al que yo juego, nunca digo o hago cosas hirientes a las mujeres más allá de evitar ir al plano romántico, no soy sádico, no soy agresivo, no soy insensible (evitar decirle cosas románticas a una chica que estoy conociendo no me convierte en hombre insensible)

      Puede que exista un tipo de chico que ligue más que el chico malo que sería una especie de chico ideal que es capaz de actuar como chico malo y como chico bueno en el momento apropiado. Pero dejando de lado a este chico ideal, el chico malo liga más que el bueno en otras palabras podríamos decir que un búfalo y un venado no podrían vencer en una pelea un elefante pero entre el búfalo y el venado, el búfalo gana. de la misma forma puede que el chico ideal sea mejor seductor que el chico bueno y el malo pero aunque no nos guste el chico malo liga más que el bueno.

      Ahora claro, un chico malo como lo definiste, un tipo violento, agresivo, que golpea, ofende o grita a la primera provocación no me parece un buen seductor y no encaja con la imagen de chico malo seductor que yo definí, sino que encajaría más en el perfil de un hombre resentido con cierta inclinación hacia la misoginia. Pues claro este hombre de seguro tendrá muchos problemas para encontrar una relación estable.

      De hecho pienso que muchos llamados chicos buenos no son tan buenos que digamos, muchos de ellos son unos resentidos envidiosos, basta con simplemente entrar a Yahoo Respuestas y ver que existen muchos chicos así. No son más tipos odiosos disfrazados de ositos de peluche que se portan bien y le hacen todos los favores a su amiga más guapa pero son incapaces de hacer lo mismo por un amigo o una chica fea. Pero a pesar de todo el resentimiento social que tienen no se atreven a salir de su zona de comodidad, le temen profundamente al rechazo y no enfrentan sus miedos. Por eso que son tan gentiles porque les da miedo no gustarles a la gente, pero no porque en verdad tenga mucho amor.

      De hecho muchos psicopatas y asesinos en serie antes de empezar sus carreras de criminal, eran en el pasado lo que llamamos “chicos buenos” que no ligaban.

      Saludos

      • Erik360 Erik360 dice:

        Bueno, con mi “chico malo” no pensaba en tu definición de chico malo. Lo que he intentado hacer es un concepto, y en este concepto pongo arriba del todo al prototipo de hombre más agresivo e insensible (Allan); y abajo del todo pongo al prototipo de hombre más soso y sumiso (Eduard). Entre esos dos extremos quedan todos los tipos de hombre. A partir de ahí se podría definir en el plano “moral” a todos los hombres entre ellos a tu prototipo. Y tu prototipo de “malo” coincide más con lo que yo defino como “malote”, que es ese hombre que está por el medio de la escala, ni demasiado agresivo ni demasiado cortado, sino algo más intermedio.

        Por lo demás, recuerda que mi Allan en el principio también era dulce y comprensible: después se quitó la careta y sacó su verdadero ser. Por supuesto que hay muchos malos que aparentan ser buenos para ligar. Pero luego sale el psicópata que llevan dentro. Mi concepto de bueno y malo es muy abstracto, pero creo que sí vale para ver mi idea al respecto: que hay que ser equilibrado, ni santos ni matones. Pero esto es más complejo, en el artículo lo explico mucho mejor así que prefiero no extenderme para no liar al personal y remitirme al artículo. Saludos Esteban.

        P.D: por supuesto los desvergonzados ligan más. Los más atrevidos sexualmente ligan más. Y ligan más entre otras cosas porque lo intentan más y son más arriesgados (“quien se arriesga vence”). Pero aun así estas personas desvergonzadas mantienen cierto equilibrio que los hacen atractivos. Un equilibro que parece que se va a desbordar por el “lado malo” pero que no se termina de desbordar… Aun así insisto en que este perfil de “malote” puede ser contraproducente porque si la chia te gusta de verdad esta puede pensar “este me quiere para un polvo”, y puedes perder a una chica que te gusta. Por eso mi aparente “amariconamiento” y reblandecimiento en el vídeo de “cómo ligar fácilmente”…

    • Esteban dice:

      Debido a lo bien que defiendes la inteligencia emocional en otros de tus artículos supongo que haz leído o piensas leer el libro de Daniel Goleman.

      Allí sale un experimento bastante interesante, cuando a unos niños se les entrega un chocolate y le dicen si es que evitan la tentación de comerlo durante un tiempo recibirán otro más.

      Muchos niños se sintieron tentados en comerlo, algunos lo hicieron y otros no, la cosa es que se demostró que los chicos que se aguantaron. más tarde se demostró te tenían mayor determinación y ser más exitosos cuando adultos que los que se comieron el chocolate antes de tiempo.

      A lo que voy es que si bien es cierto que cuando encontramos una chica que nos gusta mucho, cuesta trabajo jugar de forma chula con ella y nos sentimos tentados en darles mayor atención y ponerlas en un pedestal. Si somos capaz de aguantar eso y comportarnos con ella de la misma forma en como nos comportamos con las demás chicas que ligamos tenemos mayor probabilidad de conseguir a la chica que a que si actuamos de forma especial con ella.

      Ya habrá tiempo de ponernos más cariñosos con ellas, pero en primera entrada recomiendo que juegues igual que como lo haces con las demás. De hecho si ella es muy especial de seguro muchos otros chicos la encontraban especial tambien y lo más probable es que la mayoría de los chicos con los que se cruzó la trataron de forma especial desde el principio y nadie se atrevió a tirarles un nega en vez de eso le compraban un ramo de rosas.

      En otras palabras aunque suene ilógico va a ser más especial para ella si no la tratas de forma especial porque estás actuando distinto a como lo hacen la mayoría.

      Saludos amigo del otro continente

      • Erik360 Erik360 dice:

        Bueno, yo no soy tan metodista. Quiero decir, que todos sabemos qué sensación nos causa una chica que es un bombón cuando la acabamos de conocer: nos quedamos sin habla, temblamos,… Creo que el principal motivo por el que podemos ligarnos a una chica que nos gusta es que la gustemos nosotros a ella, que de alguna manera sienta algo por nosotros. Como bien dice Kheldar (la vida es fluir) ligar es no fastidiar una atracción que ya está ahí. Por eso creo que nos debemos diferenciar de los demás no con chulería y con ese temple de canalla; si no siendo más atractivos física y mentalmente que los demás (la mente de alguna manera se refleja en el cuerpo). A partir de ahí es cuestión de intentarlo y de no cagarla.

        Y cuando digo que no soy tan metodista digo que rechazo esas estrategias tan directas que pretenden crear valor social, lanzar negas… A mí eso no me funcionó. Pero sí me funcionó creerme por un tiempo un makarrilla y un tío algo chulo… Pero una vez que pasé mi época en ese estado, es cuando yo volví a ser yo mismo: sincero, romántico, simpático… pero ahora con un punto picante como el que muestro en el relato del artículo. Insisto: sólo un punto, es como echarle picante al guiso, si te pasas…

        Y es que la mayoría de los hombres chulos y pícaros sexualmente que conozco… no son para nada seductores. Por supuesto qeu yo fingí ser uno de estos, pero tenía un problema: las mujeres creían que en realidad era uno de ellos y me decían no cuando si hubiese sido yo mismo, romántico, simpático, tranquilo… seguramente me hubiesen dicho que sí. A mi me vino muy bien ser un poco más pícaro y echado para adelante, pero ahora es tiempo de recuperar mi esencia romántica y tranquila.

        Por todo esto creo que existe de alguna manera lo que podría llamar una forma de seducir “introvertida”, seducir con poesía, con finos sentimientos, con romanticismo… Por supuesto que esta forma es mucho más eficiente cuando la aliñamos con un toque de picante. Pero si nos pasamos de picante… Si los canallas ligan más es simplemente porque lo intentan más. Y esto es una lección muy importante para los introvertidos: que lo intenten más, con un toque de picante, pero sin imitar a nadie, ni a Mario Luna, ni a Mystery… No hay método; sólo hay que no cagarla una vez que ya le gustamos a la chica.

        Yo sí ligo con poesía y con filosofía. Por supuesto que lo que hago es hacer vivir emociones a una mujer (hacerla ver el lado dionisiaco del mundo y no el apolíneo, en terminología nietzscheana); si intentas recitar una poesía y quedas en ridículo porque no causas ninguna emoción, es evidente que así no se liga. Pero yo ligo causando emociones. Y sobre todo emociones tranquilas y sinceras; aunque a veces también acudo a un poco de picante como en el relato del artículo. La mujer que más he querido nunca me la ligué así hace un par de meses.. pero ya estaba con otro antes y yo lloré todo lo que quise.

        Por eso para mí ser seductores es ser atractivos. Y eso se puede moldear en nosotros un poco: ser simpáticos, optimistas, alegres… Luego ligar es muy fácil se trata simplemente de no cagarla. Saludos Esteban.

        P.D: por supuesto este es mi estilo, que ha evolucionado como ya dije en otro artículo. Hay otros estilos perfectamente legítimos porque ligar es un arte, y si a ti te funciona otra cosa, pues adelante. Pero a mí ese ir tan de chulo no me funcionó, las espantaba… Por eso ahora soy yo mismo: romántico, pero picante a la vez. Si ligo seré siendo yo mismo… o mejor dicho: la mejor versión de mi mismo. Y ligo, lo que pasa es que no siempre con el tipo de mujeres que me gustan porque a veces las cuesta aparecer por mi vida…

        • Esteban dice:

          Yo diría que no se trata de se metodista sino de tener control de tus emociones.

          Por ejemplo muchos malcrían a sus críos y mascotas(perros especialmente) porque no controlan sus emociones y se sienten tentados en complacerles ya sea porque son sus hijos o los encuentran tan tiernos que no tienen coraje para soportar la imagen de estar corrigiendo a un niño o a un perrito o negarles un capricho. Jajaja aunque claro no se trata de militarisarles, sino de corregir malas conductas o hacerles entender que no pueden conseguir todo con pura pataleta.

          En el caso de las chicas no las estamos criados pero si interactuando con ellas y pienso que es sumamente importante en la seducción controlar esa sensación, como miedo al rechazo o miedo a que esta chica no le agrades y cosas así.

          No se trata de tirar negas cada cierto tiempo como si fueras un robot programado. De hecho tal vez no haga falta tirar ninguno pero si es necesario una actitud que demuestre que no la haz puesto en un pedestal y que no tienes miedo de perderla. Eso de estar pendiente con demostrar valor social o que tienes mucha confianza no es necesario, de hecho si realmente tienes confianza en tí no habrá falta de demostrar nada, incluso yo he seducido chicas mayores y más resueltas mientras que yo todavía era un estudiante sin trabajo, ni automóvil ni nada de nada.

          Yo la verdad igual rechazo muchas técnicas porque el comportamiento humano no es algo matemáticamente medible como para ir seduciendo de forma estructurada. Simplemente soy consciente de que cosas son mejores hacer y que cosas no, pero esa habilidad sólo te la da la experiencia.

          Saludos!!

    • Esteban dice:

      Por ultimo diré que ser chulo es algo que todos tenemos, incluso la persona más seria, humilde y tímida que exista, aveces se comporta de forma chula dentro de su circulo familiar.

      El problema es que no todos se atreven a mostrar su lado chulo con los extraños y mucho menos con las chicas por miedo a ser rechazados o disgustarles al resto, quien sabe tal vez no haz querido aceptar que ser chulo es parte de tu “yo mismo” y no lo sepas.

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