Mediados de septiembre: nuevo curso o vuelta al trabajo

Estamos a mediados de septiembre, las fechas aproximadas en las que volvemos al trabajo después de las vacaciones de verano; y en las que los estudiantes empiezan un nuevo curso académico. Con los niveles actuales de paro en España entre los jóvenes (espero que mi 50% de lectores de América del sur tengan mucho trabajo…) habrá muchos que dirán eso de “los cojones, vuelta a seguir en el paro…” Septiembre es siempre una fecha de cambio, un poco parece que el año empieza en septiembre más que en enero, pues es el mes donde volvemos al trabajo, o donde volvemos al nuevo curso… Pero los parados no vuelven más que a continuar la misma aburrida rutina de todo el año: sin trabajar, sin estudiar,… De alguna manera, es muy perjudicial no tener una actividad a la que dedicar nuestro día a día. Así, nuestro ánimo decae, y terminamos entrando en un estado mental a medio camino entre la desesperación y la resignación. Necesitamos nuestro lugar en el mundo, por eso es tan importante estas fechas de mediados de septiembre: es cuando, después de la interrupción veraniega, que nos relaja y que nos hace coger fuerzas, volvemos de nuevo a nuestra actividad cotidiana, en el trabajo o en los estudios. El final del verano y el principio del otoño tienen un algo de melancólico, como si acabase un viejo mundo y empezase uno nuevo. Parece que volvemos a hacer lo mismo de siempre: estudiar, trabajar, estar en el paro… Pero de alguna manera, cuando nos levantamos por la mañana el primer ida del nuevo curso, tenemos una extraña sensación de melancólica, de que un mundo viejo a acabado y que, este año, se antoja prometedor, lleno de proyectos, lleno de ilusiones, lleno de nueva gente que conocer,… En este artículo, una buena ración de melancolía y de ilusión: mediados de septiembre: nuevo curso o vuelta al trabajo.

La ilusión del nuevo año

La ilusión es fundamental en nuestra vida. Septiembre es un mes de ilusión por antonomasia, como hemos dicho, es cuando retomamos nuestra vida después del descanso veraniego. De alguna manera, ahora pasa lo que también suele pasar en el principio del nuevo año: nos ponemos metas para este nuevo año escolar-laboral, trazamos proyectos, intentamos mirar el año con unos ojos de esperanza, pensamos que este será nuestro año, que en esta año seremos muy felices,…

De alguna manera, tenemos una visión global del nuevo año que se antoja prometedor. Pensamos en nuestras metas para el nuevo año que comienza, en qué queremos haber conseguido cuando termine este nuevo año.Mediados de septiembre nuevo curso o vuelta al trabajo Es fundamental aprovechar el tirón que nos da la melancolía de estos tempos de límite, en donde todo lo malo parece que arde en una hoguera humeante; y un nuevo mundo nos espera con los primeros rallos de la mañana en ese primer día en el que nos hemos puesto como objetivo construir una vida más plena.

Ponernos objetivos en los tiempos de principios y de fines, como suele ser el mes de septiembre en España, es una buena manera de deshacernos de todos esos “malos espíritus” que  nos azotaron y que nos hicieron sufrir en el pasado; y a cambio, sustituir esas malas energías, esas malas experiencias, por nuevos proyectos, con los que pretendemos conseguir al fin, esa felicidad que tanto nos ha esquivado hasta ahora. Aunque el pasado no nos resulte agradable, los tiempos de límite como este mediado de septiembre, son tiempos de ilusión, de esperanza, de melancolía, de creer que este año va a ser nuestro año.

Vuelta al colegio, vuelta al trabajo y vuelta a la ilusión

Creo que muchos recordamos la ilusión que teníamos en el nuevo curso escolar: recordamos la extraña sensación, ese extraño hormigueo que teníamos en el estómago los días antes de empezar el nuevo curso; recordamos el olor de los libros nuevos, del plástico que envolvía nuestros nuevos rotuladores; del olor del estuche del nuevo compás, que nos ha hecho comprar nuestro nuevo e interesante profesor de matemáticas,…

Esa extraña luz de septiembre (no estoy seguro que para América del Sur el principio del nuevo curso sea en septiembre, pues allí el verano es cuando aquí el invierno… pero es igual, con septiembre me refiero el mes después de las vacaciones y el mes en el que empieza el nuevo curso escolar), todos recordamos esa extraña luz de septiembre, cuando éramos niños y teníamos esa extraña ilusión por retomar el colegio, con los nuevos profesores, con los nuevos compañeros, con un nuevo aula, con el material escolar nuevo con ese extraña y fascinante olor característico, olor a plástico, a tinta, a papel,… Y después del calor del verano, la vuelta también a ese ambiente fresco de principio del invierno,.. todo eso parecía que nos trasportaba a un nuevo mundo, a un mundo que, aunque continuaba en parte el pasado mundo y el pasado año, sentíamos de alguna manera, fuete en nosotros, que era un año muy distinto: lleno de ilusión, lleno de retos, de metas, de momentos por vivir…

Propósitos para el nuevo año

Y es que…. Es fundamental a veces hacer borrón y cuenta nueva. Necesitamos partir, delimitar, categorizar,… Por eso son tan importantes las vacaciones, por eso son tan importantes los momentos de límites como el presente, límites entre dos mundos: el pasado año escolar-laboral; y el presente año escolar-laboral.

De alguna manera, en estos momentos de límites nuestra mente se limpia de los malos rollos, de los dolores pasados, de las malas experiencias; y a cambio, una gran ilusión por un nuevo año que es prometedor, se apropia de nosotros, un poco deberíamos rescatar esa ilusión que teníamos cuando éramos pequeños y empezábamos un nuevo año escolar.

En no mucho tiempo será otoño, la estación en la que los árboles de hoja caduca pierden sus hojas, en las que volvemos al colegio, en la que empezamos un poco un nuevo año, prometedor y lleno de ilusiones por cumplir…

Por todo esto es fundamental, incluso entre los parados que no se dedican a nada, hacer de estos momentos de límite un ejercicio de reflexión mental: pensar lo que hemos hecho el año pasado, qué hemos hecho bien y qué mal; y planificar el prometedor año que empieza ahora, de alguna manera, para coger fuerza y renovar la ilusión en este nuevo año que empieza en septiembre. Y para ello, podemos repasar mentalmente una serie de cuestiones, que decidirán en gran parte si este nuevo año, será un año en el que podremos ser felices y en el que podremos cumplir al final alguno de nuestros grandes sueños:

1. Qué vamos a aprender este año. El hombres es el homo sapiens, el sabio. Por eso, nada mejor que ponernos como propósito para esta nuevo año aprender algo nuevo: a tocar un instrumento, aprender alemán, aprender canto, aprender baile, aprender a dibujar o a pintar, hacer un curso de primeros auxilios, hacer un curso de física, aprender a socializar y a tratar con los demás,…

2. A qué vamos a dedicar nuestra actividad este año: o bien a estudiar; o bien a trabajar. Pero muchos pueden elegir qué de estas cosas hacer; y si por ejemplo, estudian, qué estudiar; y si trabajan, de qué trabajar… Los parados también deben de ponerse metas, que además, les ayudarán a salir el paro: hacer cursos, volver a estudiar, irse a otro país,… Pero nunca estar sin hacer nada. Planificar, y luego cumplir lo planificado.

3. Qué nueva gente vamos a conocer este año: nuevos compañeros, nuevos amigos para salir de fiesta, nuevos compañeros de actividades a las que nos iniciaremos este año, como por ejemplo, talleres de escritura literario, o lo que nos guste,…

4. Qué nuevos retos nos vamos a poner para este año. Desde ponernos en forma hasta aprender un idioma. Hay un montón de buenos propósitos, que no se deben de quedar sólo en propósitos, si no que los debemos de cumplir y no abandonar.

5. Cómo nos irá en el amor este año. Este prometedor año que empieza en septiembre es una buena oportunidad para construir nuevas relaciones amorosas; o simplemente, darle un nuevo impulso a esas relaciones en las que ya estamos insertos. Esto segundo puede parece difícil: si se acaba la magia… pero no lo es tanto, es cuestión de imaginación y de creatividad. Y para lo primero… para todos esos que no tienen aún pareja, este año puede ser ese año que al final puedan disfrutar del amor, de paseos con esa persona especial por el parque cuyo suelo está lleno de hojas; de citas a la luz crepuscular de la tarde de otoño; de miradas bajo el tibio sol de una mañana de octubre; de noches especiales bajo las frías estrellas y bajo el frió cielo de una fría noche cuando ya casi estamos en el invierno…

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • La constancia como clave del éxito (6)
  • Cómo alcanzar nuestros sueños (6)
  • Hablar con nosotros mismos para superarnos (6)
  • Alcanzar el éxito en el ámbito laboral y amoroso (5)
  • Cómo estimular nuestra vida (5)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>