Mejor mal acompañado que sólo

No somos seres aislados. En este artículo le daremos la vuelta a ese viejo refrán, que dice mejor sólo que mal acompañado. Al final del mismo, entenderemos por qué ha veces, es mejore estar mal acompañado que solos… En toda la temática de este blog de seducción y autoayuda hablamos de hombres particulares, y de trucos y secretos para que estos hombres y mujeres particulares tengan una vida más plena. Pero tarde o temprano tenía que aparecer en este blog una serie de artículos sobre la familia, sobre el entorno familiar, y en general, sobre esos otros que están ahí y tienen una gran influencia en nuestra vida. Ya habíamos hablado sobre amistades, sobre parejas… pero no sobre la familia. Este es un tema complicado. Mucha gente ha tenido problemas en su familia que les han llevado casi a quedarse sin familia… Los problemas son de varias índoles, pero a grandes rasgos de 2 índoles distintas:

–Personas que han tenido problemas con su familia por carecer completamente e inteligencia. Por ejemplo, parece ser que el 60% de los hermanos no se hablan por haber tenido problemas en la distribución de la herencia de sus padres… Esta es una forma de perder la familia por carecer completamente de inteligencia y de sensibilidad. Comúnmente los hermanos discuten tontamente, creyendo todos que tienen un problema por culpa de los demás hermanos. Pero el único gran problema que tienen es su propia imbecilidad, que les hace ser completamente ineficientes, sustituyendo la eficiencia como principio rector de su vida por el egoísmo, en el sentido de gente zafia y estúpida que cree que el mundo entero les debería pertenecer…

–Personas que han tenido problemas con su familia por ser demasiado inteligentes. Por ejemplo, el otro día vi un vídeo en Youtube de una mujer científico americana. El vídeo era una especie de mensaje a su familia. Parece ser que su familia estaba siempre increpándola, llamándola a esta joven científico americana a todas horas al teléfono, mandándola predicadores a casa, y avisándola constantemente que, o empezaba a rezar y a arrepentirse de sus científicos pecados; o su alma podría condenarse para siempre… La joven científico americana gravó ese mensaje como una advertencia a su familia: o me dejáis en paz y me respetáis, o “no tenemos nada más que hablar”… Esta es una vieja temática: nace en el seno de una conservadora familia un nene o una nena listos, y empiezan a entrar en constantes conflictos con el horizonte conservador de una familia intelectualmente muy limitada. Lisa Simpson puede ilustrar bien esta forma de perder la familia, y Lisa Simpson ha tenido que luchar mucho por no perder a su familia, quizás llegaron a una especie de pacto: yo respeto vuestras creencias; y vosotros respetáis mis pensamientos.

En este artículo, explicamos por qué es mejor a veces estar mal acompañados que estar solos y sin familia…

El entorno social evolutivo del hombre

Los hombres hemos evolucionado en un espacio social muy determinado: tribus de unas 200 personas que migraban según la estación y la disponibilidad de alimento. Así, el verdadero hogar no era el territorio, era la familia, porque el paisaje y la tierra en donde habitaban cambiaban constantemente. Esta familia, esta tribu, comúnmente formada por personas emparentadas unas con otras, se hacían compañía entre ellos. Esta compañía es fundamental para mantener una correcta salud mental, porque llevamos en nuestros evolucionados genes que, si no estamos rodeados de nuestra tribu, de nuestra familia, nuestro cerebro empieza a funcionar de forma anómala, pues para que un sistema funciona bien, debe de estar sometido a unas condiciones óptimas, en este caso esas condiciones son unas condiciones sociales.

mejor mal acompañado que soloY si nos damos cuenta, todos hemos tenido esa tribu de unas 200 personas, hemos crecido en su seno. Las personas más allegadas a nosotros han sido padres, amores, hermanos… pero podemos llegar a esas 200 a base de tíos, amigos, compañeros…

Y si por algún motivo, dejamos de pertenecer a esta tribu, especialmente al compartimiento de la tribu en el cual nosotros nos insertamos, la familia más directa, nuestro cerebro empieza a funcionar mal.

Este mal funcionamiento del cerebro se manifiesta en una sintomatología claramente depresiva: empezamos a estar abúlicos; los días pasan aburridos, con estrés y ansiedad; estamos cansados sin haber echo nada; empezamos a perder las ilusiones, las esperanzas por el futuro; empieza un dolor psíquico, una agonía, una sensación como de estar en medio de una nada, que hace que la idea del suicidio surja en medio del dolor psíquico y de nuestros oscuros pensamientos.

Toda esta sintomatología la han podido detectar los primatólogos en el seguimiento de miembros de clanes de simios (chimpancés, orangutanes,…) que habían por algún motivo perdido a su familia, por ejemplo podrían haber sido expulsados de la misma. En definitiva, no es sólo un fenómeno humano, se da en otras especies, sobre todo de monos y de primates.

Cuando necesitamos estar solos

Y sí, a veces necesitamos estar solos, a veces necesitamos organizar nuestros pensamientos en la habitación de la soledad, necesitamos, sobre todo las personas más introvertidas, estar mucho tiempo con nuestro propio ser, en medio de algún páramo de soledad… Pero esta soledad sólo la pueden apreciar la gente, que de alguna manera puede volver a dejar de estar solos, pueden volver a su entorno social, pueden volver a su tribu. Estar solos de vez en cuando, incluso muy de vez en cuando, es muy necesario especialmente para los temperamentos de una disposición más delicada y sensible; pero hasta estos temperamentos introvertidos pueden dejar de apreciar completamente la soledad, si al final de esos momentos delicados en donde la persona introvertida explora su propio ser, no tienen una tribu, un entorno familiar al que regresar, para dejar de estar solos.

Sí, ha veces necesitamos estar solos, pero dejaremos de apreciar la soledad si estamos obligados, por el motivo que sea, ha estar siempre solos. Esto lo sabemos muy bien por los ancianos: un porcentaje alto de ellos han sido prácticamente abandonados por los cabrones de sus hijos… Tanto es así, que alguno de los programas de la Cruz Roja, consiste en básicamente eso: captar a gente para que haga compañía, aunque sea algunas horas a la semana, a estos abandonados ancianos. Si no, la depresión hará estragos en esta gente mayor, como ilustra genialmente el cuadro de Van Gogh que he usado para ilustrar este artículo.

Y con todo, como dice el artículo, tan fuerte es este fenómeno que analizamos con precisión de cirujano, que es preferible estar mal acompañados que solos. Mucha gente no se lleva bien con su familia, con sus amigos, incluso con su mujer o sus hijos,… pero prefieren seguir aguantando los conflictos y los “malos rollos”, antes que renunciar a una familia y a un entorno social que les proporciona una protección contra el atroz sufrimiento que causa la soledad, sobre todo la prolongada.

Consejos para dejar de estar solos

1. No hay que ser tan exigentes con nuestra familia, nuestros amigos… No son perfectos. Debemos de pensar que aunque no sean perfectos, incluso aunque puedan ser malvados, su compañía nos proporciona una salvación del abismo de la soledad… vamos, que aunque tengamos conflictos con familiares, con amigos,… debemos de mantener estar relaciones sociales aunque sea simplemente por el egoísta motivo de que su compañía nos protege del dolor de la depresión causada por la soledad.

2. Y por eso mismo… es conveniente arreglar esos conflictos que han hecho que nos desprendamos de alguno de nuestros antes amigos, familiares,… Insisto, aunque sea simplemente por motivos egoístas… Hay que dejar de ser tan orgulloso; mejor dicho, debemos de entender que arreglar posibles conflictos con familiares o amigos, es algo egoísta… lo hacemos por nosotros, pero ellos también sacarán algo a cambio.

3. Y por supuesto, la mejor forma de no estar solos es ser simpáticos, alegres, buena gente, y por supuesto, de ser inteligentes y eficientes en el trato con los demás en el día a día… Aunque pueda haber muchas personas malvadas y estúpidas en el mundo, a nosotros se nos recompensará bien por nuestro saber estar, por nuestra buen e inteligente trato con los demás… Insisto otra vez, debemos de ser amables, buenas personas,… no porque nos lo pague Dios con la salvación eterna después de la muerte… No hace falta esperar tanto: se nos recompensará en la Tierra, con un entornos social mucho más agradable, que nos aportará unas grandes dosis de felicidad, y un manto de protección contra los pesares de la vida.

Y por supuesto, el verdadero amor y el verdadero cariño en la familia tienen un lugar reservado… De alguna manera los conflictos se pueden ir, y entonces este reservado lugar será al fin ocupado.

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