Mi mundo de fantasía

Este blog ha tenido cierto éxito, al menos la parte de seducción, autoayuda, sociabilidad… Supongo que le queda pendiente tener más éxito en cuestiones literarias, y a mi primera novelaLa Reina de los Hielos“, seguro que le queda un largo camino que recorrer en cuanto a éxito se refiere. De momento, seguiré escribiendo sobre todo sobre seducción, autoayuda, sociabilidad, timidez, ligar… Y es que eso lo vendo, saco algo de dinero, y eso me motiva. Mi primera novela, La Reina de los Hielos, ha recaudado una cifra irrisoria… no se puede considerar un fracaso porque hay que darle tiempo al tiempo, y a lo mejor en dos años la cosa cambia y quien sabe hasta donde puede llegar mi novela y mis novelas. Pero de momento he conseguido el pequeño sueño de estar cerca de poder considerarme escritor, no profesional, pero más que escritor aficionado. Un escritor que gana algo con esto de escribir. El dinero lo dignifica todo, por eso el diablo siempre quiere tener mucho dinero. Pues una criatura miserable solo se santifica con dinero. Por eso mismo, yo que ha veces me gusta estar debajo de las inclemencias meteorológicas, como tormentas, lluvia, la noche, la niebla… como una forma de que mis demonios se despeguen de mí mismo y se vallan lejos, no es raro que prefiera centrar mis esfuerzos en lo que me ha dado algo de éxito: seducción, mujeres, timidez… De eso más o menos entiendo bastante, pero lo que es más importante: he convertido esos antes degenerados géneros (valga la redundancia) en unos géneros literarios de altura, a mí no me vale con escribir cosas interesantes: hay que escribir bien. Así matamos dos pájaros de un tiro: 1. aprendemos cosas de teoría; 2. al “asimilar” buena literatura, pues eso se nos pega y cuando hablemos con una chica o un chico, por ejemplo, seremos aún más seductores debido a nuestra gran conversación que deriva de las cosas tan buenas que leemos… Como digo, tengo que centrarme en este blog en mayor medida en los escritos de relaciones, amor, ligar, timidez… Eso ya me ha dado cierta fama. No tengo apenas fama de novelista, de escritor de ficción… Aún no me ha dado tiempo a triunfar como escritor de ficción. Pero sí sé que hace más o menos un año, por estas fechas, estaba enfrascado creando mi propio mundo de fantasía, la Tierra de las Eras, en donde se desarrollaba la que ha sido mi primera novela La Reina de los Hielos, una novela del estilo de El Señor de los Anillos. Ya he presentado mi primera novela en otros artículos. Por eso en este artículo pretendo presentar mi propio mundo de fantasía ¿epica? Es más complicado. En este artículo, mi mundo de fantasía.

Comparación de La Tierra de las Eras con la Tierra Media de Tolkien

La Reina de los Hielos se desarrolla como digo en mi propio mundo de fantasía épica, la Tierra de las Eras. Es inevitable la comparación con la Tierra Media de Tolkien. Pero la Tierra de las Eras es muy distinta a la Tierra Media. Para empezar, la mitología de Tolkien se desarrolla respetando más o menos los parámetros católicos de  la historia (recordemos que Tolkien era un ferviente católico). Por eso, toda la mitología de la Tierra Media de Tolkien se desarrolla en un tiempo de unos 36.000 años. desde la creación del mundo por Eru el único; hasta la historia de la “redención”, cuando el Anillo Único es destruido en el Monte del Destino, y así la humanidad es trasportada hacia una nueva dimensión espiritual, en donde el mal parece haber desaparecido por fin de la Tierra Media. En cambio, en mi Tierra de las Eras, el tiempo adquiere condiciones de edades geológicas: hasta los acontecimientos que se cuentan en la novela La Reina de los Hielos, han pasado unos 7 eones. Un Eón es una cantidad astronómica de tiempo, en total, desde la creación de la Tierra de las Eras, y desde el Páramo de Fuego original; hasta los acontecimientos que se narran en mi primera novela, han pasado más o menos unos 4.500 millones de años, divididos como digo en unos 7 eones. Cada uno de estos eones tiene unas características específicas: desde el Primer Eón, en donde sólo había un páramo del que brotaban enormes columnas de fuego; hasta el Séptimo, en donde ya está el mundo y las razas del mundo completamente desarrolladas, han pasado muchas cosas distintas, como el derrocamiento de los gigantes de fuego por los seres primigenios en el Primer Eón; la aparición de los elfos y de otras razas; la aparición de los gildar y de sus esculturas vivas hechas a su imagen y semejanza: los hombres; el apogeo de la especie humana y el declive de los elfos, bajo las banderas imperiales de la ciudad de Luar, en la Antigüedad de los Hombres; y el declive de la especie humana, acaecida sobre todo después del Gran Cataclismo, cuando la Tierra de las Eras se llenó del día a la noche de unos seres tan terribles como no se recordaban en muchos eones, después del vislumbramiento en el cielo de la gran “Bola de Fuego”, que algunos creen que trajo de nuevo la calamidad a la Tierra de las Eras…

Las siguientes novelas ambientadas en mi mundo de fantasía

Pero las diferencias entre mi Tierra de las Eras y la Tierra Media de Tolkien no acaban ahí. Hay que decir que siempre se ha admirado el esfuerzo de Tolkien, que según dicen en el tomo de mi libro de “El Silmarilion

“Asombra que un solo hombre, en poco más de medio siglo de trabajo, haya llegado a convertirse en el equivalente creativo de todo un pueblo”.

(Derechos del texto pertenecientes al Grupo Planeta)

Y con esto el texto se refiere a que Tolkien logró recrear en toda su vida el equivalente a unos 36.000 años de una mitología que era tan genial que parecía la más genial de las mitologías que ninguna nación había aportado a la historia de la humanidad…

Pero yo logré recrear en dos días en mi imaginación los 4.500 millones de años de mitología de la Tierra de las Eras, a velocidad de vértigo y con mis neuronas echando fuego, logré crear un contenido mitológico que en caso de que hubiese decidido escribirlo, hubiese ocupado más de 10.000 volúmenes como el de El Silmarilion. Toda la novela de La Reina de los Hielos se asienta en esa mitología previamente creada, que le sirve de apoyo y de inspiración. Por supuesto que un mundo así tiene que irse definiendo más, y eso sólo se puede hacer a base de escribir… y de escribir nuevas novelas basadas en mi mundo de fantasía: la Tierra de las Eras.

Y es que… muchos ya saben de que trata mi primera novela: es una historia del estilo de El Señor de los Anillos, un gran mal se está levantando. Extrañas criaturas se ven en los límites del reino de Arman Silván. Un extraño y débil rey se ha asentado en un trono de cuya estabilidad depende toda la región de los Cinco Reinos. Extrañas sombras parecen llegar desde el olvidado Reino de Varia, en el Continente Olvidado. En medio de todo este oscuro panorama, la hermanita pequeña del joven y travieso Kir, Erilda, desaparece. Kir se verá envuelto en un conflicto que le llevará a buscar a su hermana Erilda, mientras se involucra en la intrincada trama política que parece envolver a todos los Cinco Reinos.

Pero los acontecimientos que se narran en La Reina de los Hielos, dejan entrever al final de la novela que algo más oscuro, más siniestro, más inquietante se está levantando. Un mal mucho mayor que el mal al que se enfrentan los protagonistas en esta mi primera novela. Un mal ancestral, de cuya fuente ha bebido el nuevo renacer de Varia. Es un mal que viene de hace unos 700 millones de años, cuando ocurrió el Gran Cataclismo.

De cualquier forma, la siguiente novela basada en mi mundo de fantasía, La Tierra de las Eras, no desarrollará la complejísima temática de El Retorno, que ocuparía una novela unas tres veces la extensión de El Señor de los Anillos y se acercaría a las dimensiones de Canción de Hielo y Fuego. Esa sería la tercera novela que yo ambientaría en mi Tierra de las Eras, tras La Reina de los Hielos y tras la que sería la siguiente novela ambientada en este mundo, novela que se podría llamar provisionalmente El Retorno, y que empezará unos años después del final de La Reina de los Hielos, cuando Kir ya es un joven caballero del ejército de Arman Silván, Erilda una joven doncella metida en compromisos matrimoniales, Nunn ahora es el príncipe de todo su reino de Valísvelin, tiene hijos a los que les cuenta las aventuras que se narran en La Reina de los Hielos. Los hombres de la montaña son ahora ya viejos hombres que han dejado las espadas y que disfrutan de una apacible “jubilación” mientras se cuentan batallas y recuerdan tiempos mejores. Por supuesto no todos los personajes de La Reina de los Hielos han sobrevivido al tiempo. Hay desgraciadas bajas, y lo que es peor: tendrán que enterarse de que los acontecimientos que se narran en La Reina de los Hielos, sólo eran un entremés, un primer acto de una nueva época que se avecina, y que amenaza con devolver a todos los reinos humanos y no humanos, a una época ancestral en donde el fuego sobre las cenizas era venerado como lo único de valor sobre el gris perpetuo de la muerte. Y por supuesto, todo ello envuelto en la sombra de la supuesta vuelta de los Elfos a la Tierra de las Eras, vuelta perpetrada durante largo tiempo por Erlandiros Armarot y por su esposa, que aún yace en el frío páramo, pero cuyos ojos están cerca de volver a ver de nuevo la luz del día.

Pero como digo, esta novela que continuaría La Reina de los Hielos, será la tercera novela que escribiría en mi mundo de fantasía La tierra de las Eras. Pero ¿y cual sería entonces la segunda?

La siguiente novela de la Saga de las Eras

Como he dicho, mi mundo de fantasía, la Tierra de las Eras, es muy distinto a la Tierra Media. Eso se reflejará en mi segunda novela ambientada en La Tierra de las Eras. Tendrá lugar en el Eón 14, eso es unos 5.000 millones de años posteriores a los acontecimientos que se narran en mi novela La Reina de los Hielos. Han pasado otros 7 eones, Kir, Erilda, Dardo… llevan siglos muertos y enterrados. El mundo ha cambiado, ha evolucionado. Ahora la gente no va a los sitios en caballo. Ahora los magos ya no son magos. Ahora el mundo es un mega complejo de aspecto futurista, en donde las ciudades se extienden a base de rascacielos entre los que circulan las naves espaciales. La contaminación envuelve estas grandes megaurbes, la tecnología marca ahora el destino de la humanidad. La magia es ahora considerada como cuentos de viejas, ya nadie recuerda a Irgandúm y sus espectaculares intervenciones que casi rallaban lo divino… Ahora el mundo es un mega complejo tecnológico, pero en la inmensidad de la Tierra de las Eras (tiene unas 700 veces la superficie de La Tierra) la naturaleza se ha podido mantener virgen en ciertos lugares, el mundo sigue estando lleno de seres asombrosos, de criaturas nunca vistas, de secretos nunca confesados… En este ambiente post-industrial y futurista se desarrollará mi siguiente novela basada en mi mundo de fantasía, la Tierra de las Eras… Antes de ir ahora sí a retornar la historia de Kir, de Erilda… Desgraciadamente…

La muerte de la buena literatura

A lo mejor el lector no está familiarizado con el funcionamiento de las editoriales en España. Yo lo resumo: no se premia el talento, si no la fama y el enchufe. Eso más o menos quiere decir que aunque Tolkien hubiese resucitado y presentase su manual a una editorial, lo más seguro es que esta ni lo prestase atención y ni lo mirase. No hay apenas posibilidades de publicar si no eres famoso (y las posibilidades de publicación son malas y poco interesantes, pero publicar es el primer paso de la fama). Y no serás famoso si no puedes publicar… No se estimula el talento literario. Más que nada se premia el negocio. Da lo mismo lo que se venda, que sea bueno, que sea una traducción, que sea malo… lo importante es que se venda bien. Si eres un novel y le presentas un manuscrito a una editorial, estas poco menos que se reirán de ti. Los premios literarios no son concursos limpios, son “concesiones” a autores famosos. ¿Pero alguien de veras se cree que las novelas de Fernando Savater y de Boris Izaguirre son las dos mejores novelas que se escribieron en su año? ¿Qué tienen en común Fernando Savater y Boris Izaguirre? Exacto, son ambos muy famosos, ya eran muy famosos antes de ganar el Premio Planeta. De hecho, ninguno de los dos se ha hecho famoso por la literatura. Con este panorama, sólo nos queda autopublicarnos, hacer un blog y esperar a ver qué pasa…

Desgraciadamente, y aunque yo sí he alcanzado ciertas cifras respetables en Amazon con la venta de mi libro de Seducción (de Poco Sociable a Seductor); el resultado respecto a mi novela La Reina de los Hielos ha estado lejos de igualarlo (para que fuese rentable escribirla tendría que haber tenido al menos 3 veces el éxito de mi libro de Poco… pues costó tres veces más escribirlo). Y esto quiere decir más o menos que estas nuevas novelas ambientadas en mi mundo de fantasía, La Tierra de las Eras, seguramente nunca jamás se llegarán a escribir. He escrito una novela en mi vida, y a lo mejor, aunque viva 120 años, no escribiré la segunda, y es que no es rentable, no merece la pena tanto esfuerzo para tan poco resultado. Prefiero centrarme en la seducción, autoayuda… en eso sí he tenido un éxito relativo… Por eso me temo que a lo mejor mi carrera como novelista está acabada, no me es posible seguir escribiendo novela si no gano dinero con ello. Eso sería como pedirle a un albañil que haga casas gratis; o a un médico que opere sin recibir nada a cambio. Eso no es posible, nuestros trabajos o el hecho de buscarlos, ya nos llena demasiado tiempo, y la única manera de poder sacar adelante proyectos como el de este blog, como el proyecto de mis libros de seducción, o como el proyecto de mis novelas, es que de dinero. No se puede ser novelista sin vivir de la novela, yo al menos no puedo. Por eso, me temo que mi mundo de La Tierra de las Eras está ya muerto y solo le queda enterrarlo. Es una lástima…tantos personajes, tantas historias que contar, tantos momentos que vivir… Pero la vida es así, tenemos que centrarnos en lo que nos da dinero, porque necesitamos cosas, necesitamos ordenadores, coches, pisos… Y el tiempo que no estamos ganando dinero, se supone que lo tenemos que estar disfrutando, disfrutando del ocio, de los amigos, de las parejas… De cualquier forma, los entrañables personajes de mi primera y quizás última novela, La Reina de los Hielos, siempre estarán en mi corazón porque de mi corazón surgieron y ahí retornan ahora que están muertos. No hemos podido ganar esta guerra, mi querido Nunn. Ya nunca podrás ver a tu hermanita convertida en toda una mujer, mi pequeño Kir. Ya no podrás ver de nuevo a tu reina gobernando sobre la nación más profunda que han generado nunca las estrellas, mi noble Erlandiros Armarot. Mi literatura a muerto… Si he fracasado como escritor no ha sido por falta de talento o formación, si no por falta de oportunidades. Pero eso sí: he tenido cierto éxito como escritor de seducción y autoayuda, por lo que me mantengo mucho más vivo como escritor que el 99% de las personas que quieren ser escritores profesionales y que fracasan irremediablemente. Por tanto, ya estoy dentro del 1% de lo mejor de entre las personas que quieren ser escritores profesionales. Se trata de ir avanzando un poco más cada mes. Y sobre todo, me da igual fracasar como escritor, lo que no puedo permitirme es fracasar como hombre. Si no puedo ser un escritor de éxito, simplemente seré un “chico normal”, un chaval como me ha llamado esta mañana el de la gasolinera al irle a echar gasolina al coche. Es una suerte poder ser una “persona normal” en un país como España, que parece que empieza a resucitar (aunque a los zombies-parados a lo mejor nos cuesta todavía algún desgraciado añito encontrar trabajo). Pero de cualquier forma y a pesar de lo dicho, siempre hay mariposas batiendo las alas al otro extremo del mundo digital. ¿Despertará al final La Reina de los Hielos?

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • Diez películas que influyeron en mi novela La Reina de los Hielos (7)
  • Cómo escribir fantasía épica (5)
  • Mis personajes literarios preferidos (5)
  • Las diez mejores obras literarias de todos los tiempos (4)
  • Reseña de El Hobbit, un viaje inesperado (la película) (4)
  • Comments

    • Anonimo dice:

      Creo recordar que en la arte de seducción dices que aunque te rechacen una vez, no hay que desanimarse y que con el tiempo y perseverancia se va perfeccionando la técnica y cada uno encuentra la forma que mejor le va para atraer a una chica. Pues bien, en cuanto al libro que no hagan ni caso a tu novela no significa que sea mala o desechable sino que tu tecnica de llegar al lector y de paso a los editores no te está funcionando. A muy pocos escritores le ha ido bien a la primera asi que no te rindas y lucha!! Porque si todo el que persigue un sueño se rindiera a la primera el planeta tierra aún se encontraría en la era prehistorica. Saludos.

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>