Mi terapia contra la depresión

La depresión es un gato con pelambre de tigre… Cuando uno siente esos tremendos estertor del summum de una crisis depresiva, un parece que ha sido poseído por todo el dolor del mundo… Pero, si se trata, es posible dejar a un lado la presión para siempre. De echo, es bastante impresionante el parecido del daño que se produce en el cerebro cuando tenemos depresión a el daño que se produce, por ejemplo, en una rodilla cuando nos hemos hecho un corte en la misma: en ambos casos se trata de un fallo orgánico, pero en el segundo caso, ese fallo orgánico, al no ser en el cerebro, no se traduce en malestar en el alma. Pero la depresión en el fondo es una herida en el cerebro, parecida a la que nos podemos hacer con un cuchillo en otra parte de nuestro cuerpo. Y como todas las heridas, tarda un tiempo en cicatrizar. Pudiésemos pensar que un corte, por ejemplo, en un brazo, tarda menos en cicatrizar que los años que puede tardar en cicatrizar una depresión. Pero una herida mal curada, se puede convertir en una herida crónica. Es muy normal que los guerreros de la Edad Media que habían recibido una herida en un combate, viviesen años incluso con esa herida abierta y sin curar. Y esto era debido a dos cosas: eran heridas muy profundas, que incluso pueden tardar años en curar; y dos, eran heridas mal tratadas… Con todo, si tratamos bien la depresión, podemos hacer que esa herida de nuestro cerebro al fin, se cierre. Pero hay que tener paciencia, y no abandonar el tratamiento a medias. La mejora es gradual, sentimos pequeñas mejoras, aunque parezcan insignificantes, son fundamentales. Significa que vamos por buen camino.

Por otro lado, la dejadez que hay desde los sectores políticos a la hora de tratar a los enfermos de depresión de este país, hace que mucha gente no tenga otro remedio que teclear en google “cómo superar la depresión”… Es muy triste esta situación, pero aun así, nosotros mismos podemos ser nuestro terapeuta… Y para ello, nada mejor que seguir a rajatabla este artículo, basado en años de experiencia personal… La curación está garantizada, si nos lo aplicamos todos los días durante un tiempo. Hay que echarle paciencia, y no abandonar el tratamiento. En este artículo, mi terapia contra la depresión.

Organiza tu vida y tu mente

La depresión se produce por un motivo fundamental: no estamos a gusto en nuestra vida, no nos gusta nuestro ambiente, nuestro trabajo, nuestros amigos, nuestra familia,… Por eso, la terapia debe de ir encaminada a ver qué cojones nos pasa, por qué no estamos a gusto en la vida, por qué no somos felices. La respuesta a esto suele ser siempre la misma: no sabemos vivir, no sabemos respetar unos horarios, nos sabemos comer bien, no sabemos ni siquiera hacer ejercicio diario… El mundo moderno es eso: haz lo que te de la gana, no organices tu vida, no tengas un plan firme que tienes que seguir; improvisa, vete a la cama a las 6 de la mañana, levántate cuando te venga en gana, come a deshoras y no tengas actividades fijas… Tu trabaja o no trabajes, pero ni se te ocurra ser organizado, porque eso es de comunistas o de fascistas… Tu se libre, haz lo que venga en gana a la hora que te venga en gana, no pienses, no tengas amigos fijos, improvisa todos los aspectos de tu vida, haz las cosas como mejor te parezca, pero sin pensar mucho… y con todo esto, vive así sólo un mes… y ya tendrás los primeros síntomas de depresión… (por ejemplo, estreñimiento…) Imaginémonos lo que es vivir así años… Una condena segura a un abismo muy profundo

Las claves para superar la depresión

mi terapia contra la depresiónPor tanto, lo primero de todo para curar nuestra depresión, o simplemente, para ser más felices: no hagas caso a los modernos… Nosotros vamos a ser muy poco modernos, vamos a organizarnos, vamos a respetar unos horarios… Pero por partes.

1. Lo primero de todo, tienes que levantarte ajustándote a un horario estricto. No vale levantarte cuando te venga en gana. Por ejemplo, nos podemos levantar a las 8 de la mañana. Es muy bueno madrugar, “al quien madruga, Dios le ayuda”. De echo, está demostrado que quien madruga… vive más años que las personas que se levantan a las dos de la tarde… Pero no sólo es que viven más, sino es que son más felices, y no caen en depresión… Me juego lo que sea, a que de media, los enfermos de depresión no madrugan.. o no respetan unos horarios… Por eso, tendremos unos horarios estrictos… Fijémonos que se va a hacer cargo de nuestra vida la Señorita Rotermeller… (la de Heidi…), y nos va a poner unos horarios muy estrictos. Levantarse a las 8 de la mañana, y acostarse a las 11 y 30. Ni un minuto más ni un minuto menos. Puede que pensemos que hacer lo que nos venga en gana es algo muy guay… pero NO, respetar unas reglas en nuestra vida, es fundamental para tener una mente sana… Todas las culturas son muy estrictas con las reglas… menos la nuestra, que nos las saltamos a la torera… no vamos a misa los domingos porque no “tenemos ganas”… Pero es que, ir a misa es muy bueno (aunque yo discrepo de casi todo lo que dice el cura…), porque nos “marca” los domingos, es un símbolo de que la semana a pasado… y eso es mentalmente muy positivo, hace un mapa simbólico en nuestro cerebro de nuestro mundo… Y sin mapas simbólicos, nos perderemos en el laberinto de la depresión…

2. Ve a misa los domingos… ve a la tertulia semanal de literatura; ve a la clase de los martes de “corte y confección”… En definitiva, ten actividades entre semana que te vallan “marcando” que va pasando la semana.

3. Ten unos hábitos de vida estrictos: tal día toca hacer deporte, tal día toca leer un rato, tal día toca dar un paseo… No significa que no podamos improvisar… pero dentro de un plan previamente establecido… Tus vecinos deberían poder regular sus relojes por tus hábitos diarios, como cuenta la anécdota que pasaba con los vecinos del filósofo alemán Kant, que regulaban sus relojes tomando como referencia la hora exacta en que Kant pasaba por sus casas para dar su paseo diario…

4. Come bien, cuida tu cuerpo, cuida tu higiene, viese bien… Parece una bobada lo de vestir bien, pero sólo el echo de lavarnos diariamente y ponernos nuestra ropa otra vez limpia, y quedar así reluciente y gustándonos a nosotros mismos, es un antidepresivo potentísimo. Recuerdo que yo a veces de pequeño los sábados me aburría… pero los domingos nunca recuerdo nada así… porque era el día de lavarse, de ponerse guapo, y de estar reluciente… Quiérete tanto que no puedas por menos de estar siempre perfectamente acicalado y perfectamente vestido. (siempre digo que los chándales son los uniformes de los depresivos…)

5. Piensa todos los días dos horas en tus cosas… Ponte un tiempo para ellos, por supuesto, siempre a la misma hora y de la misma forma. Piensa en tu vida, en los demás, en tus proyectos, en tu futuro… Pensar es un antidepresivo magnífico. Eso sí, piensa un poco menos en los malos rollos con la gente… olvida las traiciones, y los desencuentros… Piensa en tu futuro, piensa en que hay futuro, y lo maravillosos que puede ser tu vida de aquí a muy poco tiempo. Piensa también en el pasado, recordar buenos momentos pasados, es un antidepresivo también magnífico.

6. Exactamente que yendo a misa marcamos que pasa la semana, también tenemos que “marcar” que pasa el día… Por ejemplo, toma café todos los días, siempre a la misma hora y con la misma rutina, aficiónate a alguna actividad que sólo haces una vez al día, por ejemplo, leer antes de acostarte.

7. Empieza nuevos proyectos y abandona temporalmente los viejos que te agobiaban. Agobiarse con algo que no nos agrada ya, es un extraordinario método de caer en una depresión más profunda… por ejemplo, si te agobian tus clases de piano, déjalas por un tiempo. A su vez, sustituye esto por algo que tengas mucha ganas de empezar, por ejemplo, aprender el idioma que te gusta… Pero sobre todo, no te estreses, si te estresa algo, no lo hagas de momento, porque te hundirás mas.

8. Mejora tu vida familiar, ten mejores amigos, ten mejor pareja… de esto ya trato en todo el blog, así que no digo nada más aquí…

9. Cree en algo, no seas nihilista… no seas de los que dicen “bueno, estamos aquí, vivimos un poco y luego al hoyo…” Ten ideales, lucha por ellos, que toda tu vida esté empapada por esos ideales, por supuesto, nada de independentismos o mierdas por el estilo… A la humanidad hay que unirla, no desmembrarla… pero eso es compatible con ciertos patriotismos sociales, que no pretenden discriminar a nadie, sino unir a una comunidad determinada en torno a una cultura compartida, y a un sentimiento nacional común.

Creo que vale. Sobre todo, es muy importante tener unos hábitos diarios, semanales, mensuales… que nos vallan “marcando” el paso del tiempo. Y para esto, tenemos que organizar nuestra vida, nuestros horarios… Casi el 100% de los enfermos de depresión, enferman por tener una vida desordenada… hacer lo que les viene en gana en cada rato en vez de tener unos planes fijos… Nuestros abuelos siempre tenían un horario muy estricto, marcado por el paso de las estaciones, por las relacione sociales, y por el trabajo diario, aseo diario, comida diaria… Tenían un horario muy rígido, y eran felices, nunca caían en depresión a pesar de a veces, no tener ni siquiera un mendrugo de pan para comer… pero eran felices, porque tenían cultura, porque no tenían una vida desordenada, porque, en definitiva, no eran “modernos”. Aprendamos a vivir como ellos…, ni siquiera los filósofos alemanes podrán dar una lección tan magistral sobre cómo vivir.

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  • Comments

    • GL dice:

      Hola Erik
      Tus posts son bastante divertidos lo cual ya es un buen remedio para la depresión.
      He leído un buen montón de tus artículos desde esta mañana. Al igual que tú, yo también lucho contra este horrible dolor que bloquea, que parece que no queremos abandonarlo. Yo sí lo quiero abandonar, aunque no haga lo que se supone que debo hacer para superar este sufrimiento y, sin embargo parezcan remedios tan fáciles. Querer hacerlo será la primera etapa del camino aunque realmente hacer es lo que vale, no sólo querer. Tus relatos sirven como ejemplo. No estoy al cien por cien de acuerdo en todo lo que dices pero sí en la muy mayor parte y, eso es lo importante. Y saber que hay una posibilidad de cambio y de curación. Probablemente tendré que dar un giro radical a mi vida para romper esta sinrazón de sufrimiento, soledad, desesperación, etc…
      Sigue con ese excelente sentido del humor. Intenta usar el corrector de Word –o similar- antes de postear.
      Gracias por tu ayuda y buenos deseos.
      Saludos

      • Erik360 Erik360 dice:

        Si, son cosas muy fáciles… Pero intentar salir sólo de la depresión es como caerse, e intentar levantarse tirando de nuestras propias orejas… Las cosas son fáciles, las recetas para superar la depresión a veces no fallan, si se aplican bien, el éxito es matemático… Eso sí, siempre y cuando tengamos alguien que nos ayude, alguien que nos aplique estas recetas, alguien en definitiva, que nos saque de la depresión… Y efectivamente, para tener a ese alguien, hay que cambiar a veces de vida… Pero todos los que lean esto y estén con depresión: que busquen ayuda… y que sean ellos, esa ayuda, los que le apliquen estas recetas. Salir sólo de la depresión es muy difícil… Por lo demás, se aceptan los elogios y las críticas, cuando lleguemos a 50.000 visitantes al mes, ya no habrá una sola falta de ortografía en mis post…

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