Mis personajes literarios preferidos

Las novelas, las películas, las series, los cómics… todos ellos son lo que podemos llamar el género narrativo, la literatura en sentido amplio, el arte del texto y de la palabra… Este arte en donde la palabra tiene un peso tan importante, es el tipo de arte que más nos puede ayudar a crecer como personas, que más nos puede forjar como hombres adultos, que más nos puede ayudar a orientar nuestra vida y nuestra personalidad para que esta alcance unas cuotas más adultas, más elaboradas, más maduras… Nosotros mismos como personas nos hemos forjado a veces con estos modelos sacados del arte de la palabra. Muchos tópicos de personas se han moldeado en textos como novelas, películas, cine… por ejemplo, el tópico del millonario avaro, el tópico del triunfador, el tópico del hombre romántico, el tópico de la mujer que seduce y vuelve locos a todos los hombres… Los arquetipos de nuestra sociedad real se forjan en gran parte en este arte de la palabra, que va por supuesto más allá de la palabra, porque las series tienen imágenes, los cómics dibujos, las pelis música… Pero la palabra siempre es fundamental pues ella es lo que nos hace humanos y lo que nos distinguen de los animales (por esto mismo no es adecuada una educación demasiado basada en lo pictórico, en lo musical… error que comúnmente cometen las sociedades occidentales en la educación de sus crías. Las imagen y la música se debe de usar para estimular; pero para educar verdaderamente, se debe de usar el texto y el pensamiento). Con todo lo dicho, no es extraño que haya tantos personajes literarios, del cine, de series… que son tan famosos y que tienen tanta influencia en la sociedad. En este artículo pretendo repasar algunos de mis personajes literarios preferidos. Como yo soy tanto aficionado a la literatura, al cine, a los cómics…; como creador de literatura, de textos, de personajes… pues voy a hacer dos listas: en una de ellas repasaré cinco personajes que a mí me fascinan, pero que son de creación ajena: y en otra de ellas, repasaré mis cinco personajes preferidos de creación propia (he creado unos 50 personajes en total, con su personalidad, su físico, sus características, su “mensaje”…). Creo que mis personajes de creación propia son muy interesantes. Confieso al lector que me considero un escritor fracasado y que estoy pensando en abandonar esto, es duro, no tiene gratificación económica… Por eso creo que esta segunda lista de mis personajes propios es muy interesante. Habré sido un escritor de carrera corta, pero creo que he hecho un trabajo que es digno de mención, a veces las flores más hermosas sólo florecen un día al año y luego mueren para que todos los pocos que contemplaron la belleza de esa flor puedan rememorarla en sus recuerdos por el resto de su vida. Por supuesto, mi fracaso no se debe a mi falta de talento: si no a la mafia editorial, que prefiere encumbrar a mediocridades como “Sombras de Gray” o a la obra de Boris Izaguirre sólo porque son famosos; antes que darle una oportunidad a un buen escritor que podría muy bien alcanzar millones de lectores… pero las conservadoras editoriales nos mandan a muchas personas de talento al dique seco, y luego nos queda simplemente abandonar este barco cuanto antes para intentar ganarnos la vida con otra cosa. La literatura siempre nos habrá ayudado a ser grandes hombres. Y para mí el verdadero éxito en la vida consiste en hacer muy felices a todos esos que tienes a tu lado: por eso yo soy de alguna manera un escritor de éxito, más que nada porque soy escritor y he logrado alcanzar lo que yo he definido como éxito. Todo lo demás sólo sería poder ganarse la vida con las letras, algo que voy dejando por imposible, seré como Kafa y compañía otro muerto ilustre famoso dentro de un siglo… Pero eso ya no me importa. En este artículo, mis personajes literarios preferidos.

Mis cinco personajes literarios ajenos preferidos

1. Jean Valjean de Los Miserables de Víctor Hugo. Este personajes me apasiona. Es una especie de prototipo de héroe romántico, que lucha contra el estado opresor, contra la injusticia, que ayuda al débil, que se pone como objetivo en su vida la creación de una nación más social, más culta, más próspera, más elevada… pero la gran novedad es que Jean Valjean no es un mártir escindido y un hombre desgajado de la sociedad al modo de los típicos héroes románticos: Valjean es un hombre de éxito, un empresario que desde el uso del sistema de mercado pretende reconvertir al mundo entero y sacarlo de su antiguo estado de salvajismos y de falta de luces. Víctor Hugo se adelantó al héroe romántico actual, que surgido desde las sombras de la calle va trepando poco a poco por los estratos sociales, y de esta forma, en vez de pretender derruir lo de arriba al modo de las ideologías comunistas y socialistas; pretende subir lo grande de abajo arriba. Víctor Hugo se da cuenta con aires de profeta que para derrotar a la traidora burguesía, tenemos que usar nosotros mismos las armas de los burgueses, las letras, la ciencia, la educación, el patriotismo, incluso sus formas de vida…

2. El Quijote de Cervantes. El propio aspecto grotesco de Don Quijote nos remite al propio aspecto grotesco que ha mostrado tradicionalmente España: los toros, la sangre, las batallas, la muerte, la fealdad de la gente pobre, las casas de adobe medio desvencijadas, la falta de esperanzas, los campos en ruinas… Cervantes intenta indagar en lo grotesco típico de la nación española. Y al final, Cervantes intenta encontrar grandeza en eso grotesco, en esa fealdad, en esa falta de cielos prósperos y de horizontes esperanzadores que han humillado y cerrado el futuro de un país que ha sido tradicionalmente la sombra de la muerte, como la sombra de la muerte es el propio Don Quijote. Desde ahí, Cervantes sueña con que esta sombra de la muerte se levante de su grotesca pesadilla, comience a andar, crea en algo elevado, y empiece a luchar por transformar a la sociedad y a la decadencia de lo grotesco; en algo ideal, elevado, de firmes valores. Cervantes sueña con grandes y prósperos horizontes que despuntarían desde las tinieblas y desde los páramos turbulentos de la historia de España, y así el hombre desde este nuevo renacer, con su propio pensamiento elevado, iría poco a poco transformando su grotesca materia en formas más ideales. Irónicamente, el ser más grotesco de toda la novela, el propio Don Quijote, es el más idealista y soñador a su vez. Y los demás, no tan grotescos, menos feos, menos desdientados (poco menos), son con sus burdos modales, el gran obstáculo a salvar para llegar a esa otra visión alternativa de la historia de España. Cuando el Quijote deje de considerarse un loco o un soñador, entonces es que España ya habrá cambiado y lo grotesco de las almas enfermas y mediocres dejará paso a un nuevo espíritu de una nueva España que ya dejó atrás sus tinieblas.

3. Terminator. No sólo de novelas vive la literatura… El cine también ha dado lugar a una nómina de personajes inolvidables. Entre ellos, está el Terminator, un hombre construido en síntesis entre la idea del hombre y la idea de la máquina. La humanidad futura, esclavizada por las sublevadas máquinas, se dispone a iniciar la lucha por su propia libertad contra la dictadura del acero y de los circuitos. Y para ello a su vez se tiene que ayudar de otras máquinas que combaten a máquinas. Puede que las pelis de Terminator no lleguen a la maestría filosófica de la saga Matrix; pero el personaje principal de Terminator es mucho más carismático que cualquier personaje de Matrix. Porque con su estética a medio camión entre el rock del medio oeste americano; y el metal futurista industrial, el personaje interpretado por Schwarzenegger consigue evocarnos sensaciones estéticas de gran calado. Siempre son interesantes este tipo de películas en nuestros tiempos donde las máquinas, controladas por hombres, eso sí, están amenazando en el mundo millones de puesto de trabajo de personas que, desprovistas de sus ingresos, quedan relegadas a esperar que un nuevo Mesías, quizás ahora de hierro (reindustrialización de España), venga desde el “más allá”, no para llevarles con ellos al más allá; si no para traer aquí y ahora la justicia, el trabajo, la dignidad de la que nos han desprovisto las máquinas que nos quitan el trabajo con el que nosotros deberíamos de construimos como hombres dignos.

4. Gandalf de El Señor de los Anillos, de Tolkien. El personaje de Gandalf representa un poco la esencia divina que hay en la humanidad. Él con su diálogo directo con los dioses (él es medio dios incluso), ilumina a la humanidad en la lucha contra los propios demonios que acechan el destino de los mortales sobre la Tierra. Gandalf es el prototipo de santo, que más allá de su propio interés personal, lucha con todas sus fuerzas por salvar a unas razas a las que él mismo es ajeno; pero que algo dentro de él, su gran compasión, su gran bondad… le impulsa incluso a sacrificarse por salvar a eso que él tanto quiere. Dispuesto incluso a soportar el fuego elemental tan primigenio que lo terminaría por destruir, Gandalf a veces recuerda un poco a ese poderoso impulso de las madres, que hacen que estas se sacrifiquen por sus hijos hasta el punto de que se terminan por olvidar ellas mismas como fin en sí mismo; y a cambio, son los otros los que importan, y todo lo demás, incluso nosotros mismos, debe de ser relegado a la existencia y al bienestar de los otros. Pero Gandalf no es un mojigato: él sabe que hacer el bien tiene premio, su vida eterna al otro lado de los Puertos Grises es el premio por toda una vida dedicada a servir a los demás. Todo se debe de pagar, incluso las buenas acciones. Y ahora no nos vale esperar al “más allá”. De alguna manera combatiendo los demonios de fuego ajenos, ayudamos a apagar el propio fuego que consume la esencia de nuestras almas atormentadas, y así nos libramos de ellos y luego podemos ser felices junto a los demás bajo la luz del sol.

5. Charlie Sheen en Platoon. La guerra de Vietnam ha sido un escenario de innumerables películas, normalmente críticas con la actuación norteamericana en un conflicto donde se enfrentaron fuerzas tan desiguales. En esta película y a través de su prota, que es que ni más ni menos que el propio director de la película Oliver Stone, junto con su experiencia en la guerra del Vietnam, se intenta exponer una serie de reflexiones que tienen que ver con el verdadero sentido de la guerra de Vietnam, y así de paso se llegan a una serie de reflexiones imperecederas que atañen a la esencia humana y su bondad o maldad; al destino de la humanidad, a la lucha contra las fuerzas oscuras que gobiernan nuestros terrenales quehaceres… Así, partiendo de un hecho muy concreto, Stone reflexiona sobre lo más abstracto y elemental, como una forma de terminar encontrando en el sentido de la guerra el sentido de la vida. (Platoon significa en inglés pelotón, pero se parece también al nombre del filósofo griego Platón, que reflexionó mucho sobre la guerra y sobre la vida, y él nos dejó dicho eso de “la vida es una guerra, porque todo el mundo está en guerra con todo el mundo, además de que todos estamos en guerra contra nosotros mismos“).

Mis cinco personajes literarios propios preferidos

1. Evaristo García (relatos y novela pendiente). Antiguo sacerdote que perdió la fe y desapareció misteriosamente. Las leyendas cuentan que se volvió loco y que empezó a ver demonios que lo terminaron consumiendo en el abismo de su propia locura. Desaparecido desde hace años, unos periodistas, antiguos amigos de instituto de Evaristo García, se ponen sobre la pista de su historia, hasta que en no mucho tiempo, descubren que las cosas no son lo que parecen, que Evaristo García está vivo, que es un fugitivo, y que está inserto en conflictos vitales y políticos de cuya resolución con éxito depende el destino de Evaristo García y de algunas personas allegadas a él y por las que él lucha.

2. Alexa Evangelines (relatos y novela pendiente). Alexa es una niña que tuvo la desgracia de perder a sus padres cuando apenas contaba con cuatro años de edad. Desde entonces Alexa ha vivido en distintos centros y distintas casas de acogida, pero el oscuro y decadente ambiente de algunos de estos sitios, unido a la incapacidad del pequeño cerebro de Alexa de olvidar el tremendo trauma que sufrió ya hace años, han hecho que la pequeña niña Alexa se quede muy cerca del abismo de la locura, y haya caído en una depresión psíquica de la que los psiquiatras que la tratan creen que no se podrá recuperar nunca. Pero al fin, Alexa encuentra un sitio en el mundo para poder vivir, un sitio que está muy alejado de los antiguos ambientes decadentes de los centros y de los hogares donde fue acogida Alexa tras la muerte de sus padres: se trata de la casa de su prima Helena, una joven de cerca de treinta años que también lucha contra su propia enfermedad que amenaza su propia vida. Mientras estas dos heroínas de la vida luchan por intentar sobrevivir, se encontrarán que en sus vidas empiezan a acontecer una serie de circunstancias extrañas, quizás por ser circunstancias que no se alejan mucho de lo normal, pero que a su vez tienen ciertos rasgos de rareza, rarezas que adelantan todo lo que esta por sucederle a Alexa y a su prima Helena.

3. Erik360. Efectivamente mi nick es en gran parte un personaje que yo he creado. Yo quería pasar de mi yo friki, insociable, poco seductor con las mujeres… a un nuevo yo más arriesgado, más sociable, más seductor entre las mujeres. Para ello pensé un poco un personaje, un personaje que fuese atrevido, seductor, inteligente, pero que usase esa inteligencia sobre todo para aprender a tratar con los demás, para seducirlos, para conquistarlos… Además de para saber moverse en el mundo social, para aprender los secretos del carisma, para saber cuales son los grandes secretos de esos hombres que enamoran a decenas de mujeres… Erik360 es un luchador que pasó de no atreverse a salir a la calle apenas: a salir y ser capaz de poder empezar conversaciones con completos desconocidos, hacerse amigos de ellos, y mantener esa amistad para el futuro. La historia de Erik360 está cerca de completarse, con el espectacular resultado de que Erik360 ha pasado de ser uno de los más frikis del área metropolitana de Salamanca; a una de las personas más populares, a veces incluso leyenda por su propio carisma personal y por sus grandes habilidades sociales y de seducción.

4. Dardo (Novela La Reina de los Hielos). Dardo es uno de los principales personajes de mi primera novela La Reina de los Hielos, una novela de fantasía épica al estilo de El Señor de los Anillos. Dardo es un antiguo guerrero de la División del Dragon, que desapareció hace años, coincidiendo con la extraña muerte del rey de Arman Silván, Aronfal el Firme. Desde entonces el inepto hijo del fallecido rey, Esbilo, ha ascendido al trono. Su debilidad e incapacidad para gobernar el reino, han llevado a extender la tiranía y la corrupción por la antigua próspera corte. Dardo, desaparecido durante muchos años, vuelve a dar señales de vida, y su destino y su guerra particular quedarán enlazados irremediablemente a toda la lucha que se establece por la libertad de todas las tierras del Quinto Reino. En el fondo Dardo es un enamorado de su mujer perdida, pero su destino, el de su mujer que yace dormida lejos, y el de las tierras de los Cinco Reinos, están irremediablemente entrelazados mediante una compleja trama de cuya solución con éxito depende la libertad de todas las criaturas libres de los Cinco Reinos.

5. Nunn (Novela La Reina de los Hielos). Nunn es mi personaje preferido de mi primera novela La Reina de los Hielos. Es un nono, una extraña criatura con aspecto de niño. Su mundo ha sido arrasado por un extraño caudillo que se ha establecido en el sur del Continente Olvidado. Desde entonces, todo su pueblo ha combatido con honor y con fuerza a esas oscuras hordas que amenazan desde entonces la propia supervivencia del pueblo nono de Valísvelin. Nunn es un hombre-niño triste, triste porque ha perdido a casi todos los que amaba, y desde entonces sus ojos están llenos de lágrimas. Pero estas lágrimas se tienen que combinar con la fuerza que muestra este nono al correr y así poder escapar de la grotesca caballería que lo persigue para dar muerte a uno de los últimos nonos, y así poder hacerse con el secreto que condenará para siempre a todo el pueblo de Valísvelin a la aniquilación absoluta.

Conclusión sobre mis personajes literarios preferidos

Supongo que yo mismo como escritor apenas estoy empezando, pues llevo año y medio escribiendo y nadie se ha hacho famoso en tanto poco tiempo intentando abrirse paso en este mundo, a medio camino entre el talento y la mafia. Mi objetivo como hombre no es tener éxito como escritor; si no tener éxito como hombre. A día de hoy ni siquiera aspiro a ese tonto sueño que yo tuve en otros tiempos de querer ser famoso. No me importa mucho que guste, que no guste, que me amen o que me odien. Toda mi vida ahora mismo está relegada a buscar mi lugar en el mundo, y para ello hay que empezar por tener una ocupación, algo que hacer cuando nos levantamos por la mañana. A falta de trabajo, he usado este año y medio escribiendo estos largísimos textos que están en este blog, además de algún libro al que se llega desde este blog. Pero yo ya digo: los mejores escritores son los escritores fracasados. Yo quiero ser un escritor tan bueno que fracase como escritor. Eso sí: no me puedo permitir el lujo de fracasar como hombre. Por eso toda mi “carrera” como escritor se tiene que supeditar a lo que es más importante: tener éxito como hombre.

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