Teorías de la personalidad

Nadie duda de que somos como somos por potentes motivos. No se, ha veces cuando uno siente que tiene que hacer algo, que tiene que hacer algo porque le sale del almay los demás enseguida saltan con el típico discurso moralista “no tienes que hacer eso, porque está mal…” y es precisamente cuando uno oye esto cuando siente que somos como somos porque nos sale de muy adentro, nos sale del alma. Y el alma estaría “codificado” en nuestros genes. El genoma le da las órdenes oportunas al proteoma para hacernos de determinada manera… y resulta que nos conformamos con dos brazos, dos piernas, la piel, y una serie de sistemas internos que nos sirven para cumplir las funciones que necesitamos ejecutar para poder existir como animales-humanos. Uno de estos sistemas es el sistema nervioso, encargado de regular el tránsito de sensaciones y órdenes entre el cerebro, parte principal del sistema nervioso, y el esto de nuestro cuerpo. Existimos en un cuerpo de unos 70 kilos, pero en el fondo sentimos que donde verdaderamente existimos es en nuestro cerebro. El cerebro es complejísimo, se calcula que el número de conexiones eléctricas entre las neuronas (células que forman el cerebro) superan al número de átomos que conforman el universo. Con esto, es imposible una matematización exacta del cerebro… de echo, suele ser incluso contraproducente… Por eso, el arte parece una de las mejores maneras de analizar el “alma humana”, pues el arte no aspira a abarcarlo todo y a explicarlo todo, pero aspira a sentir muy muy dentro todo lo que vemos.

Las distintas teorías de la personalidad

Entre las teorías que explican las diferentes formas de ser hombre, o sea, las diferentes personalidades que podemos configurarnos como humanos que existen aquí abajo, sigue destacando la vieja teoría de los cuatro humores, en donde todos los hombres se crearían a partir de cuatro tipos de elementos: el agua, que forma al flemático; el aire, que forma al sanguíneo; el fuego, que forma al colérico; y la tierra, que le da forma al melancólico. Cada uno de estos tipos de temperamentos elementales tiene una forma peculiar de ser, una forma de sentir el mundo. No es raro los conflictos entre temperamentos: dos personas se pelean porque no tienen el mismo punto de vista respecto a un tema concreto… Comúnmente, son personas que ven mundos de forma muy distinta. Explicamos brevemente nuestros cuatro temperamentos… y después, analizamos la influencia que ha tenido esta teoría en el arte occidental.

teorías de la personalidad1. Sanguíneos: son personas alegres, campechanas, siempre con una sonrisa en la boca, siempre con ganas de pasárselo bien. Son sociales en extremo, demuestran una gran seguridad en sí mismos, son los típicos chicos que tienen un montón de amigos, y que no les preocupa demasiado las cuestiones profundas. Su lado malo es precisamente este último, no tienen capacidad de profundizar en las cosas, y esto hace que la aparente seguridad que demuestran, no sea tanta, y en el fondo, ellos saben que valen menos de lo que aparentan…

2. Flemáticos: son personas extremadamente tranquilas, casi nada les puede hacer enfadar. Se llevan bien con casi todo el mundo, pero a diferencia de los sanguíneos, son pasivos en las relaciones sociales, ellos no van por ahí haciendo amigotes, más bien se quedan en un sitio, y esperan tímidamente a que alguien tome la iniciativa… En principio parece una personalidad más negativa que los sanguíneos, pues tienen fama de ser un poco sosos… pero aunque es cierto que pueden ser un pocos osos, son personas con una serie de virtudes muy interesantes: es muy fácil convivir con ellos, pues siempre están de buen humor y son sumisos (que no tontos). Además, son por lo general chicos y chicas inteligentes, que aunque aparentan una personalidad sencilla, por dentro tienen bastante más de lo que muestran por fuera… Entre otras cosas, están dotados de una fina inteligencia puramente analítica y matemática, además de un fino e irónico sentido del humor.

3. Coléricos: lo primero que decir, que me he peleado con varias decenas de coléricos en toda mi vida… Es difícil que un colérico llegue a leer este blog, porque a un colérico no le gusta leer: ellos sólo saben trabajar, protestar, ser gruñones, construir edificios, arrasar bosques y lugares de belleza natural… Y es que el colérico tiene nula sensibilidad para tratar con los sentimientos ajenos…. Son muy agresivos, tiranos con su familia y con sus hijos… Pero tienen por supuesto su virtud: son muy trabajadores, no saben hacer otra cosa. Y esto es un alivio para la gente que convive con ellos, que casi nunca están en casa, siempre están trabajando y creando nuevos proyectos en su cabeza, una cabeza que está lejos de ser privilegiada… algo que saca de quicio constantemente al otro temperamento con el que cerramos la lista…

4. Melancólicos: cuando se juntan una alta inteligencia con un temperamento melancólico, surge un genio: Platón, Beethoven; Newton; Einstein; Nietzsche;… son todos ellos melancólicos con una gran inteligencia. Esta cualidad de los melancólicos de tender a ser genios marca completamente el carácter de estos hombres y mujeres de sentimientos extremos: aparentan ser tranquilos, pero cuando empiecen a sentir que algo se apodera de ellos, se pueden transformar completamente en un ser puramente pasional y un tanto guerrero. El típico ideal de hombre romántico, siempre escindido, siempre inquieto, siempre yendo a pasear por lugares tristes y un tanto umbríos, como cementerios, castillos, bosques perdidos… refleja muy bien la personalidad melancólica. Son también los artistas más geniales… Entre sus defectos, destaca que son muy malos en sus relaciones sociales… salvo que aprendan a tratar con los demás. Si no hacen esto, les puede pasar lo que a Newton… que murió de viejo y completamente virgen… La evolución les ha puesto una pesada losa a los melancólicos, y tienen una esperanza de vida menor que el resto de los temperamentos… Son los líderes intelectuales de la humanidad en todos los campos, y en su nombre nos indica que tienen tendencia a la depresión, debido a que se preocupan demasiado de los problemas del mundo y tienen pocas habilidades sociales, quedándose frecuentemente solos.

La teoría de los temperamentos en el arte

Esta teoría de los cuatro humores, de los cuatro tipos de temperamentos elementales, ha tenido una enorme influencia en el arte occidental. Los personajes que ha creado el arte comúnmente están muy marcados por esta vieja teoría de los antiguos médicos y filósofos griegos. Por poner un ejemplo, podemos destacar la influencia de esta teoría en la creación de la Tierra Media, en la genial obra de Tolkien (El Silmarilion y El señor de los Anillos).

Si nos damos cuenta, los enanos de la Tierra Media en realidad son hombres de temperamento colérico: viven en ciudades; siempre están gruñendo; sólo saben trabajar y no tienen ni pizca de sensibilidad para las artes o para tratar con personas…

Los Elfos, serían clarísimamente hombres de temperamento melancólico: refinados, callados, tímidos, que viven solitarios en los oscuros bosques, dueños del arte y de la ciencia, y con una tremenda sensibilidad para tratar con los demás, eso sí, acompañada de una tremenda agresividad en la guerra y en los conflictos en general (rasgo que comparten con los enanos… o sea, rasgo compartido por los melancólicos y los coléricos.)

Luego están los hobbits, que serían más o menos personas de temperamento sanguíneo: juguetones, alegres, campechanos, que no se preocupan de los problemas en exceso… Siempre con una canción en el corazón. Y también sencillos, y de pocas capacidades intelectuales… algo negativo tenía que tener ser un hobbit…

No hay en la Tierra Media una raza específica de flemáticos. Si he visto razas de flemáticos en ciertos videojuegos… pero no en la Tierra Media. Si los hubiese serían personas tranquilas, pero con una fina inteligencia matemática, personas que no se comen la cabeza y que les gusta reflexionar sobre cómo podría ser el mundo más eficiente… para que en el fondo, fuese aún más tranquilo…

Y con todo, los humanos de la Tierra Media si nos damos cuenta no pertenecerían en general a ninguno de los grupos: más bien estarían repartidos entre los distintos temperamentos… Y ese es una de las funciones de los mitos: explicar, en este caso, la explicación sería algo así como que venimos de una raza mezcla de enanos, hobbits, elfos… y desde esa pureza originaria, los humanos nos hicimos complejos, caímos de la Tierra Media un tanto… Los elfos, hobbits y enanos, van desapareciendo de la tierra media según se extienden los hombres (tema sacado de la mitología irlandesa, en donde también los elfos abandonan Irlanda cuando llegan los hombres, se van hacia el oeste también…) y los hombres quedan impuros, pero al menos, con esos elementos originarios que les hace recordar su antigua pureza elemental…

Esperemos que nadie se haya pensado que acuso a la Tierra Media de ser un puterío considerable… al fin y al cabo, esto es un mito que debe de ser interpretado simbólicamente… Y ese es otra de las grandes enseñanzas de la obra de Tolkien: todos, enanos, hombres, hobbits… tienen sus problemas, pero en el fondo son capaces de limar sus diferencias, y vivir en una difícil a veces armonía en la tierra media… Que nadie intente imponer su punto de vista de colérico… por ejemplo, porque ahí estarán los elfos, con su espada en ristre, para plantar cara a semejante afrenta a la convivencia pacífica de hombres, elfos, hobbits, enanos, nomos,… libres.

Share Button
Print Friendly
Para ver los productos desarrollados excluvisamente por Erik360 para nuestro blog no olvides pasarte por nuestra Tienda SyA

ARTÍCULOS RELACIONADOS
  • Tipos de temperamentos y de personalidades (6)
  • Cómo descubrir la verdadera realidad (5)
  • Seducir con nuestra forma de ser (5)
  • La negatividad de los prejuicios (4)
  • Los tipos de personalidad (vídeo) (4)
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

    Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>